Hay mucha pólvora y la mecha es corta… BOOM! Celina Mesquida

2015/10/14

La soja noviembre se salió de la media móvil de 50 días, que era un punto técnico clave de romper, para así saltar hacia otro nivel, y desde allí oleadas de volúmenes de compras entraron al mercado e hicieron lo suyo – los famosos fondos-.
Las sólidas inspecciones de exportaciones de soja fueron parte de los detonantes fundamentales de la suba de los precios. Como así también los buenos márgenes de molienda y las preocupaciones por falta de lluvias en el Norte de Brasil.
Creemos que es muy pronto para preocuparnos por la sequía en el Norte de Brasil, pero muchos ya hablan de recortes importantes en la producción. Si bien es cierto que las lluvias están tardando en migrar desde el Sur al Norte, es muy poco serio anticiparnos a confirmar una merma en el cultivo de soja en este momento de la campaña.
China informó que importo 7.26 mill de t de soja en septiembre, y si bien es la cifra más baja desde mayo, todavía esta muy por encima de los niveles registrados en septiembre del año pasado. Las importaciones de aceites vegetales también fueron muy sostenidas en septiembre y superiores a las de agosto.
El maíz, por su parte mantuvo una postura defensiva, mientras la soja subió 25 centavos, al maíz le exprimimos unos míseros centavitos. El mercado de maíz esta tranquilo por el momento, las exportaciones desde USA no han sido muy buenas, la competencia de maíz desde Sudamérica y Mar Negro lo dejan fuera de cualquier reemplazo.
Esta semana quedan reportes muy interesantes que van a condimentar muy bien este mercado, los datos de FSA, los números del NOPA y Etanol el jueves y los de exportaciones el viernes. Veremos que producto interesante sacamos de todo estos ingredientes.
Con este movimiento de precios, tenemos que pensar que los mínimos a corto plazo para soja se elevaron. Y si bien se carece de suficiente sustento fundamental para mantener las subas, el dinero esta ingresando y a estos flujos técnicos hay que respetarlos.
Tenemos mucha información para compartir, pero sobretodo tenemos muchas ganas de cuidar tus márgenes. Estos son momentos que no podemos ignorar, estemos atentos, hay mucho por hacer y nosotros te podemos ayudar.

Por Celina Mesquida, RJO´Brien, Especial para AgroEducación

Pedido a Kicillof por la maquinaria agrícola

CosechaMaiz
Alertaron sobre caídas de ventas y exportaciones del 50%
Los fabricantes de maquinaria agrícola nacional le pidieron al Gobierno que implemente medidas urgentes para incentivar las ventas internas, en retroceso por la pérdida de rentabilidad de los productores, y las exportaciones, afectadas por la caída de la competitividad del peso.
La Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma) se reunió hace unos días con los ministros de Economía, Axel Kicillof, y de Industria, Débora Giorgi. Los empresarios alertaron a los funcionarios sobre caídas en las ventas que rondarían el 50%.
Salieron del encuentro con dos promesas que asumieron los ministros: acelerar la devolución de unos $ 100 millones acumulados en reintegros de exportación (el sector paga un arancel del 5% cuando exporta y recibe 6% como reintegro) y estudiar una línea de crédito con una tasa de menos del 10% enfocada en los contratistas de maquinaria, los principales compradores.
"Tenemos mucha plata acumulada con los reintegros de exportación. Quedaron en tratar de que los reembolsos se liberen", expresó Marcelo Valfiorani, presidente de Cafma.
Hay empresarios del sector a los que se les adeudan reintegros desde hace cuatro años. "A mí me deben desde 2011", contó Néstor Cestari, presidente de la firma que lleva su apellido. Hace un tiempo, a Cestari le cancelaron un 20% del total que el Estado le debe desde 2011.
El otro compromiso de los ministros vendría por un crédito cuya tasa, luego de un subsidio, quedaría por debajo del 10%. "El crédito iría enfocado fundamentalmente al contratista. Queremos que el contratista compre porque se está parando el sector de maquinaria agrícola", subrayó Valfiorani.
El contratista es la figura que realiza el 75% del servicio de recolección de cosecha en el país. Es un neto demandante de maquinaria, pero ahora también sufre problemas de rentabilidad y suba de costos.
Según datos de la Fundación Cideter, en los primeros seis meses del año las exportaciones de maquinaria (sembradoras, tractores, tolvas, fertilizadoras, pulverizadoras, entre otros rubros) sumaron 49.307.950 dólares. Cayeron 33,1% versus el primer semestre de 2014 y un 42,8% contra el primer semestre de 2013. También hubo una baja en la cantidad de unidades colocadas en el exterior. Los 926 equipos del primer semestre de 2015 representaron una retracción del 40,8% contra el primer semestre de 2014 y del 53,5% versus los primeros seis meses de 2013.
Para el caso del mercado interno, diferentes empresarios estiman que sus ventas están entre 30 y 40% abajo, en promedio. Uno de los rubros más afectados son las sembradoras.De las 3800 maquinas que habitualmente se vendían, este año cerraría con apenas 1000, una merma cercana al 75%.

El negocio de los insumos del campo caerá este año casi US$ 900 millones. Fernando Bertello LA NACION

El mercado se contraerá por la baa de la rentabilidad de los productores, que invierten menos; la industria semillera lleva perdido el 14% de su personal
La pérdida de rentabilidad de los productores, como consecuencia de la caída de los precios internacionales y de las retenciones, está impactando de lleno en las empresas proveedoras de insumos para el campo. Según un relevamiento de LA NACION en los rubros de semillas, agroquímicos y fertilizantes, las compañías van a cerrar 2015 con una pérdida de facturación de casi US$ 900 millones. El año pasado, estos tres segmentos tuvieron ventas por US$ 5267 millones y ahora se prevé que terminarán 2015 con US$ 4378 millones, US$ 889 millones menos o una contracción del 17 por ciento.
Esta depresión refleja la magnitud del efecto dominó de la crisis de los productores sobre el resto de la cadena comercial. En algunos segmentos de insumos crecen los despidos, otros realizan malabares para no despedir personal, las multinacionales que operan en el país reciben órdenes desde sus casas matrices de hacer recortes del 20 al 25% en sus presupuestos en lo que queda del año, se ralentizan inversiones en marcha y otros proyectos se archivan.
De las industrias proveedoras de insumos, la más complicada es la semillera, básicamente por la caída en las siembras de trigo y maíz y la baja del uso en semilla de soja fiscalizada. Sólo entre trigo y maíz el ciclo 2015/2016 tendrá como mínimo 2 millones de hectáreas menos. Además, luego de que el año pasado apenas el 15% del área sojera fuera con semilla fiscalizada, es decir, efectivamente comprada por los productores a las firmas, ese porcentaje esta campaña podría superar levemente el 10%, un mínimo histórico.
Toda la industria semillera tuvo ventas en el mercado interno en 2014 por US$ 900 millones y finalizaría 2015 con unos US$ 800 millones, 100 millones menos. A esta industria también se le achicó el atractivo mercado de exportación, por menor demanda. De US$ 300 millones retrocederá a US$ 150 millones este año.
En este contexto, el empleo viene resintiéndose. La industria semillera lleva perdido desde 2014 un 14% de su dotación de personal. Son unos 1120 puestos de trabajo menos sobre una ocupación directa de 8000 personas. "Las inversiones en plantas están paradas porque la capacidad instalada supera las ventas", expresó Miguel Rapela, director ejecutivo de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA).
En agroquímicos, el mercado facturó US$ 2739 millones en 2014 y podría finalizar en US$ 2300 a 2400 millones este año. "El mercado va a bajar entre 15 y 20 por ciento como mínimo", señaló José Adriani, líder del negocio de protección de cultivos de Dupont. En esta reducción influye una baja de ciertos productos genéricos y, según Adriani, "un menor uso de tecnología en algún segmento de los productores debido a la situación económica".
De esta manera, el mercado de agroquímicos resignará al menos US$ 439 millones luego de haber crecido a un promedio del 10% por año en los últimos cuatro años, sobre todo por la necesidad de afrontar malezas de difícil control.
Pese a las menores ventas, en este rubro las empresas apuntan por ahora a mantener los puestos de trabajo. "Las compañías están realizando un esfuerzo para retener el personal", dijo Federico Landgraf, director ejecutivo de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe).
"No se escuchan medidas de reducción de personal", agregó Armando Allinghi, director ejecutivo de la Cámara Argentina de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos (Ciafa), otra entidad sectorial. Allinghi precisó que hay proyectos para aumentar la capacidad productiva que tal vez pueden haber "disminuido el ritmo de avance de obras".
En este mismo rubro, un empresario confió que las casas matrices están pidiendo a sus filiales bajar entre 20 a 25% sus presupuestos para gastos de viajes, publicidad y hasta para las fiestas de fin de año, entre otros aspectos.
En fertilizantes, el mercado, que fue de 3,12 millones de toneladas en 2014, bajará a 2,5 millones de toneladas este año, nivel similar a 2008. En plata, la facturación retrocederá de US$ 1628 millones a US$ 1278 millones, 350 millones menos. "La baja del mercado en dólares responde claramente a la baja del volumen [demanda]", subrayó María Fernanda González Sanjuan, gerenta de Fertilizar.
También hay una fuerte preocupación entre los empresarios de maquinaria agrícola nacional. "Estamos con una caída del 50 por ciento en lo que va del año", remarcó Marcelo Valfiorani, presidente de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma). Algunas firmas redujeron la jornada laboral y otras comenzaron a alternar días de trabajo.

crisisrural

Preocupaciones empresariales

La reducción del mercado, en especial en trigo y maíz, tiene en alerta a la industria semillera.

Las casas matrices siguen con atención no sólo la caída de las ventas, sino el impacto de la inflación y de la suba de los costos. Piden ajustes.

Algunas multinacionales están complicadas para girar al exterior porque no exportan y no pueden compensar divisas.

Hay un atraso en la cobranza a los productores que se suma a la demora en las compras de la nueva campaña.


Inflación Congreso: para diputados opositores, el índice se atenuó y fue del 1,92% en septiembre

El dato fue revelado este miércoles en la Cámara Baja. El número fue dado a conocer por Patricia Bullrich en conferencia de prensa, quien aseguró que la cifra que informa el Gobierno a través del INDEC es "mentirosa" y "absurda"

           

La inflación de septiembre basada en un promedio de mediciones de consultoras privadas fue para diputados de la oposición de 1,92 por ciento, con lo cual la tasa interanual es del 25,91 por ciento, revelaron este miércoles en la Cámara baja.
En una conferencia de prensa, Patricia Bullrich (Unión PRO- Cambiemos) defendió el índice de aumento del costo de la vida que mensualmente da a conocer la oposición e insistió en que la cifra que informa el Gobierno a través del INDEC es "mentirosa, absurda".
"Se ve que la verdad los pone muy nerviosos", acotó Adolfo Sturzenegger (Unión PRO- Cambiemos) en relación de la crítica que le hicieron al índice de inflación alternativo el ministro de Economía, Axel Kicillof, y su viceministro Emmanuel Álvarez Agis, a la vez que aseguró que el INDEC "distorsiona también las estadísticas de desempleo" con artilugios técnicos que no estarían mostrando la realidad de la situación laboral en el país.

Entre el voto útil y la interna peronista. Ricardo Kirschbaum

Del editor al lector
Scioli pretende mostrarse por encima del riesgo electoral pero, como dice De la Sota, nada está definido aún.

Una nueva apelación proselitista irrumpió de apuro en la campaña de Macri y obligó a Massa a usar la misma partitura: el voto útil. Es una fórmula riesgosa en la sucesión de discursos y carteles porque denota debilidad en los segundos y potencia la retórica del primero. Ya le facilitó a Scioli meter un bocadillo de flamante licenciado en marketing: “Mientras pelean por el segundo puesto, yo estoy abocado al desarrollo del país”. Frase de campaña, si las hay.
Nadie ignora que se trata de una pelea por el segundo puesto para alcanzar el balotaje. Es una competencia en la que Scioli puja por romper el techo de los 40 puntos, mientras que Macri y Massa pelean por ocupar el lugar del desafiante, si el candidato oficialista no logra una distancia de 10 puntos.
El reclamo por el “voto útil” es, en verdad, un planteo que parte de la debilidad. Es un clamor para recibir votos que, en principio, pueden ir para otros candidatos pero que la oportunidad de llegar al balotaje lo transforma en necesarios. Y útiles.
Macri y sus primeras espadas –Durán Barba y Marcos Peña– ya se han convencido de que para llegar a ese lugar tan ansiado requieren de ayuda. Es decir del apoyo de aquellos que sostienen su adhesión a Massa o de los que consideran que el candidato del Frente Renovador tiene un discurso más sólido y atrayente, pero apoyarían a Macri para que Scioli no sea el Presidente.
Esta construcción teórica parte del supuesto de que el mejor candidato para vencer a Scioli es Macri. Otros, en cambio, creen que esto podría hacerse realidad si Massa es quien llega al segundo lugar. Por eso, mete también su baza subrayando que es preferible votarlo a él y no al líder del PRO. Como dice en confianza, José Manuel de la Sota: ésta es una elección rara porque nada está seguro.
Scioli, a quien tampoco se la han movido sustancialmente los números de las encuestas, trata de mostrar que está en otra cosa: ayer fue a entrevistarse con Tabaré Vázquez, el presidente uruguayo que dice de todo menos cosas bonitas de los Kirchner, y a Dilma Rousseff, contra las cuerdas por las denuncias de corrupción que sacuden a su gobierno.
El candidato oficialista sigue anunciando posibles ministros de su numeroso gabinete, ratificando en cada nombre que la impronta de su administración sería más peronista que kirchnerista, aunque del ramillete de posibles ministeriales se haya ponderado más la extracción partidaria que la idoneidad para el cargo.
Es decir, Scioli está pensando, por ahora, en la interna que, inexorablemente, librará con los K si llega a la Presidencia.

Populismo y estado de esclavitud. Roberto Cachanosky

El populista saquea la renta generada por la gente que trabaja
En su interesante libro Poder y Prosperidad, Mancur Olson analiza la relación entre crecimiento económico y las instituciones, entendiendo por instituciones las reglas de juego que imperan en una sociedad. En inglés se lo conoce como el rule of law. La traducción más aproximada que uno podría encontrar al español sería: el imperio de la ley.
Olson plantea que si una sociedad tiene que optar entre el pillaje ocasional que surge de la anarquía, significa que esa sociedad pierde los estímulos para producir. Es decir, si un pueblo es sometido al continuo acoso de grupos armados que roban todo lo que encuentra a su paso y se va a otro pueblo a seguir robando, ese pueblo no tiene entusiasmo por seguir produciendo. La riqueza desaparece porque las gentes no producen. Podemos imaginar un país en estado de anarquía en que diferentes grupos armados van por las casas robando todo lo que encuentran en su camino. En el ejemplo de Mancur Olson, estos grupos serían el equivalente a ladrones errantes. Roban tod y luego se van a robar a otro lugar.
Luego de analizar por qué el ladrón errante destruye toda la producción, Olson afirma: “La lógica del asunto –además de la información histórica y observaciones recientes- sugiere que el saqueo continuado de un bandido estacionario es muy preferible a la anarquía”.
¿Quién es el bandido estacionario? Aquél que le ofrece protección al pueblo que es sometido continuamente por el saqueo de los ladrones errantes. Es decir, los habitantes de ese pueblo, en términos relativos, están mejor con un ladrón estacionario que con un ladrón errante, dado que el ladrón estacionario los defiende del ladrón errante. ¿Por qué el ladrón estacionario es una mejor opción que el ladrón errante?  Porque el ladrón estacionario no se roba todo como el ladrón errante. Tiene que dejarle a la gente algún estímulo para producir. Si robara lo mismo que el ladrón errante, la gente del pueblo estaría en un punto de indiferencia entre un ladrón y el otro.
Es típico de los gobiernos populistas actuar como ladrones estacionarios. Es decir, usan el monopolio de la fuerza que les fue delegado para defender el derecho a la vida, la libertad y la propiedad de las personas para expoliar a la gente que trabaja, y repartir entre amplios sectores de la sociedad parte del botín. Inicialmente los gobiernos populistas redistribuyen el fruto de su saqueo entre amplios sectores de la población para lograr su adhesión y así “legitimar” su permanencia en el poder. A diferencia de los señores de la guerra de la que nos habla Mancur Olson en Poder y Prosperidad, el populista no llega al poder mediante el uso de la fuerza, sino que llega al poder mediante el voto. Luego de llegar al poder se quita la careta y se muestra su verdadera cara de autócrata. Es entonces cuando comienza a utilizar el monopolio de la fuerza para violar los derechos individuales.
Tiende el populista devenido en autócrata a saquear al sector más productivo de la sociedad para, con el fruto del saqueo, comprar el apoyo de amplios sectores de la sociedad, es decir, compra el voto. El populista somete a un estado de esclavitud a los sectores más eficientes de la sociedad. Los dueños de los esclavos no los mataban de hambre. Le daban de comer porque necesitaban a los esclavos para que produjeron. El populista actúa de manera parecida. En general no expropia los bienes de producción porque prefiere que el dueño los trabaje por él. Ninguno de sus seguidores querría ponerse a trabajar, solo desean vivir a costa del que produce. Por eso el populista saquea la renta generada por la gente que trabaja. Los esclaviza usando el sistema impositivo. Pero como con la carga impositiva va quitando los estímulos para producir y comienzan a escasear los productos, el populista establece una maraña de regulaciones que terminan ahogando más la producción.
La estrategia del populista es plantear que cobra esos impuestos con sentido solidario. Para redistribuir el ingreso. De esta manera somete a un estado de esclavitud a parte de la población y el que se niega a ser sometido a un estado de esclavitud es un evasor y egoísta que no quiere ser solidario con los más humildes. En rigor, lo que hace el populista es someterse a un estado de esclavitud a los sectores más productivos y con el fruto del trabajo de ellos, mantiene a quienes los votan porque viven sin trabajar. Su negocio es ese y usar el estado en beneficio personal.
Justamente da para el debate si el populista, que es un ladrón estacionario, no termina matando la producción. Mancur Olson sostiene que “el bandido estacionario, debido a su monopolio sobre el crimen y los impuestos, tiene un interés inclusivo en su territorio que le hace limitar el pillaje, ya que tiene una participación sustancial en las pérdidas sociales resultantes de tales depredaciones”. Es decir, para Olson, el ladrón estacionario saquea impositivamente a la gente hasta un punto porque si se destruye riqueza el ladrón estacionario sale perdiendo dado que es un “socio” en las ganancias y en las pérdidas de generación de riqueza que genera la sociedad.
Me parece que el ladrón estacionario termina destruyendo la fuente de riqueza que él explota, por tres razones. En primer lugar porque establece tantas regulaciones que ahoga la producción. En segundo lugar porque la presión impositiva desestimula la generación de riqueza. Y en tercer lugar porque como el gobierno populista se va poniendo cada vez más tirano, los capitales huyen hacia países con mayores grados de libertad. Así, la falta de inversión y la destrucción del stock de capital que genera riqueza van agotándose hasta que ya no quedan recursos para redistribuir y se pierde el apoyo de las mayorías que antes aplaudían y votaban al populista.
Llega un punto en que el populista solo puede mantenerse en el poder mediante el uso de la fuerza. Encarcelando y silenciando a los opositores. En ese punto ya es tarde. La tiranía está establecida y rara vez puede terminarse con ella si no es mediante la violencia. El populista devenido en tirano no deja el poder ni se somete al voto popular.

En definitiva, el populista no es otra cosa que un ladrón estacionario que, como resultado final, termina destruyendo toda la riqueza como lo hace el ladrón errante. Si la gente no lo advierte a tiempo, el populista termina siendo un tirano y los sufrimientos de la sociedad son muchos mayores. Pero el paso previo, siempre es someter a los sectores productivos a un estado de esclavitud en nombre de la solidaridad social.

Faena argentina: sigue bajando la participación de hembras

Si bien la cantidad de bovinos procesados en septiembre fue mayor al de igual mes del año anterior, esto se debió a una mayor oferta de machos mientras que las hembras continúan acotadas al 41, 5 % del total. Una muestra del optimismo sectorial.
Faena argentina: sigue bajando la participación de hembras
En septiembre se despacharon para faena casi 1,1 millón de cabezas, 6% más que en agosto y 4% más que en septiembre anterior.
En el acumulado de los 9 meses del año, la variación interanual fue del +2%. Tomando los últimos 12 meses, no hay cambios y para el último trimestre, se repite el +2% interanual.

La mayor faena está impulsada por una oferta más abundante de machos, mientras las hembras están marcando un freno bastante importante, especialmente desde hace pocos meses.
El porcentaje de hembras sobre el total fue de 41,5% en septiembre, un nivel similar al de los dos meses anteriores. Hay que remontarse hasta la primavera de 2012 para encontrar valores tan bajos como los actuales.
La evolución de los envíos para faena de hembras, tomados de a 12 meses móviles como de a trimestres móviles, siguen mostrando un definido rumbo descendente, como se puede apreciar en el siguiente gráfico.

Creemos que, junto a la relativa firmeza del precio del ganado para faena y a los importantes sobreprecios de la hacienda para cría e invernada, en relación al gordo, la menor oferta de hembras para faena está indicando un cierto optimismo de los productores con respecto a posibles cambios en la política, a raíz del inminente cambio  de gobierno, y un cierto grado de retención.

De mantenerse este rumbo con las hembras y una vez descargada la mayor oferta de machos, los números serán más claros.

Eliminar retenciones para desarrollar el interior. Arturo Navarro

Por las últimas declaraciones de dirigentes y políticos en la campaña electoral sobre la imposibilidad de eliminar todas las retenciones a las exportaciones, están
confesando que las mismas continuarán en la próxima gestión si son gobierno, cuando mejore la económica macro.
Se vuelven a olvidar de las nefastas consecuencias que tiene su aplicación en el sector agropecuario, el interior y para todo el país, como quedó demostrando con la actual crisis económica.
Así se paró el sector agropecuario por falta de rentabilidad y se detuvo el país. Siempre fue muy fácil poner en vigencia el impuesto por exportar en años de vacas gordas, pero muy difíciles de eliminar, cuando las vacas están flaca como ocurre actualmente.
Solamente el espacio de Cambiemos tiene una propuesta de eliminar definitivamente todos los impuestos por exportación, salvo en el caso de la soja que propone una eliminación gradual de 5 puntos por años.
Lamentablemente como consecuencia de la política macro aplicada por este gobierno desde abril del 2014, fecha que se hizo la propuesta, ha quedado totalmente desfasada y es necesario su total eliminación si no se quiere promover una mayor devaluación para poder recuperar un dólar competitivo para poder exportar.
Todos los otros espacios políticos no eliminan las retenciones. Dejan abierta la puerta que cuando mejore la situación las vuelve a imponer. Pareciera que la Argentina esta predestinada a vivir con este tipo de políticas clientelistas y demagógicas con la mayoría de nuestros políticos, para vivir con lo nuestro, sustituir importaciones y exportaciones, cuidar la mesa de los argentinos o cualquier otra intervención de los burócratas estatales que pretende reemplazar a la iniciativa privada.
Esta es la única fábrica que no dejó de funcionar en la Argentina desde hace 70 años y responsable del actual atraso crónico del país, con desempleo, marginación y empobrecimiento que genero los actuales 12 millones de pobres e indigentes a pesar de ser la última década la de mayor ingresos fiscales y dólares por exportación que se tenga memoria.
La propuesta de mantener las retenciones por la mayoría de los políticos en la actual campaña electoral, repite los mismos errores y limita la capacidad del sector privado para hacer las inversiones necesarias en los procesos de transformación de la materia prima en su lugar de producción.
A mayor distancia, hay que transportar menor peso y bienes de mayor valor para atomizar el costo de flete. No hay otros paliativos para las distancias que la transformación de la materia prima en alimentos y bienes terminados de su lugar de producción para que el costo relativo del flete sea menor.
¿De qué le puede servir a un productor alejado del puerto que le reconozcan las retenciones a cuenta de ganancias si en su explotación trabaja a pérdida?
¿Cuándo las va a poder recuperar y quién va a financiarle su desarrollo? ¿Sinceramente alguien puede proponer un sistema para la segmentación de las retenciones dependiendo del tamaño de productor y zona de producción?
¿Se dan cuenta los dirigentes que proponen la segmentación para pequeños productores que con esas políticas están apoyando la existencia de esta confiscación?
¿Estamos dispuestos a que por falta de rentabilidad los productores se endeuden nuevamente en los Bancos y a repetir el mismo escenario que provocó la convertibilidad?
Como primera medida para cambiar el país se necesita recuperar las instituciones que aseguren el funcionamiento pleno del federalismo y la independencia de los poderes. Hoy estamos viviendo las consecuencias de la reforma constitucional del 94 en una elección presidencial centrada en la provincia de Buenos Aires
Necesitamos tener una verdadera burocracia nacional con un proyecto estratégico para el desarrollo y crecimiento planificado del país, que nos integre al mundo definitivamente en forma permanente y que trascienda los cambios de gobierno. Hay que terminar con los individualismos, la confrontación entre sectores y las propuestas cortoplacistas para quedar bien con los funcionarios.
No puede ser que con cada cambio de gobierno, cambie toda la política. El país necesita una renovación de la dirigencia con ideas modernas y con capacidad de copiar cómo funciona el mundo desarrollado. Los dirigentes del sector agropecuario tenemos que hacer una propuesta respalda por ley para poder unirnos para un trabajo gremial por mayoría para sentarnos a la mesa grande de las decisiones del país.

El Complejo Agroindustrial es la industria más importante del país por su capacidad de dar trabajo, por su producto bruto interno, por el volumen de nuestras exportaciones, por la importancia de los impuestos pagados, pero principalmente, porque está radicada en cada pueblo del interior, un hecho geopolítico que no se repite en ningún otro sector para dar inclusión a la gente.
Los impuestos por exportar tienen que ser eliminadas definitivamente si queremos volver al federalismo fiscal para volver a aspirar a ser un país desarrollado en unos años.

Necesitamos discutir y concretar una profunda reforma impositiva que grave proporcionalmente a lo que se gana, a lo que se gasta y a lo que se tiene, para poder eliminar todos los impuestos distorsivos y todos los sistemas ilusorios que existen por ley.
Autor: Arturo Navarro - Ex-pte CRA

Activo interés por el maíz nuevo en la plaza local Patricia Bergero

Después de dos jornadas positivas, los futuros de maíz en Chicago fueron cerrando a pérdida en el resto de la semana, para quedar entre 2 y 2,6 dólares abajo del viernes 2 de octubre en sus primeras cuatro posiciones. Bajo condiciones algo más favorables y un repunte de la recolección, la posición Dic15 empezó a sentir la presión de la oferta y quedó ajustada este viernes en U$S 150,68 /t. Del 18% del área cosechada se había avanzado a 27% al 4 de octubre, lo cual denota un buen ritmo de labores pese a que está por debajo del promedio de 5 campañas, que es 32.
Hubo escasas y poco significativas noticias que tuvieran un impacto positivo sobre el mercado norteamericano. Por el lado de la oferta, los problemas climáticos que se habían sucedido en el este del corazón maicero norteamericano se vieron reflejados en el ajuste que hizo el USDA sobre la superficie cosechada de maíz. Esto ya lo habían anticipado los analistas, pero como el USDA ajustó levemente al alza el rinde del cereal, a 105,45 qq/ha, el resultado fue una mayor producción a la cifra que promedió todas las estimaciones privadas. Aunque la cifra de producción y la de stock final de maíz en EE.UU. resultó inferior a lo que USDA estimara en septiembre, ambas estuvieron por encima de lo anticipado por el mercado y de allí su relativo impacto en los precios.
El USDA efectuó también ajustes negativos en la producción mundial, pronosticando bajas a 24 millones t de maíz en Argentina (1 menos), a 41,8 millones en los países que pertenecieran a URSS (2 menos) y aumento en Brasil 80 millones (1 más). Esta pérdida global resultó superior a la caída en la demanda por lo que el stock final mundial de maíz termina siendo de 187,8 millones t, por debajo de la cifra de septiembre, del año pasado y de lo estimado por los analistas. Aún así, tal como puede apreciarse en el gráfico adjunto, se está ante una relación stocks / uso bastante cómoda y sólo bruscas variaciones podrían alterar la tendencia que ve el mercado.
La demanda de exportación en EE.UU. sigue aletargada. Hay sólo 11 millones de t de maíz comprometido cuando el año pasado había 15,3 millones y, más importante aún, esos 11 millones representaban el 23% de la exportación estimada por USDA. A igual fecha se había comprometido el 33% el año pasado y el 40% en el promedio de cinco campañas. El último reporte oficial de ventas externas sigue siendo desalentador. Se informó una cifra semanal de 466.600 t de maíz estadounidense cuando el mercado había anticipado entre 550 y 750 mil toneladas.
En la semana anterior, habíamos mencionado un informe del banco cooperativo norteamericano CoBank que preveía poco crecimiento -pero crecimiento al fin- en las ventas de etanol hacia el mercado interno estadounidense, mientras que el panorama externo se presentaba algo más favorable con Brasil aumentando la mezcla obligatoria al 27%, lo que significaría un recorte del saldo exportable de etanol del país carioca. Según CoBank la producción de etanol estadounidense aumentaría 2,5% en este 2015 y un 1% en el 2016. Habrá que ver cómo se materializa ya que la producción acumulada de etanol de este 2015 está en un 5% respecto del año pasado. Aquí hay una fuerte apuesta hacia el mercado externo mayormente, ya que están en curso planes de expansión de la capacidad de producción sea por aumento de la capacidad instalada o por la construcción de nuevas plantas.
En el plano local, el foco del mercado ha estado en el maíz de la nueva cosecha. Si bien durante la semana las ofertas por maíz estuvieron en derredor de los $1000, con un rango que puede haber estado entre $995 y $1030, y algo más en negocios muy puntuales, el volumen de operaciones más importantes se centró en maíz con entrega diferida.
Para la actual temporada las cosas no han cambiado sustancialmente y la última información oficial mostraba un salto de algo más de 400.000 t en el maíz 14/15 comprado hasta llegar a 16.470.700 t.  De ese monto, casi 2,6 millones no tenían precio fijado. Y, mientras tanto, los ROE Verde apenas si se mueven.
El salto de las cotizaciones locales de la semana pasada, fue para instalar los precios en un escalón más arriba y sin que hubiera hechos que permitieran fundamentar el cambio de actitud de los compradores; excepto por declaraciones de “potenciales” funcionarios. Como sea, entre seis y siete compradores se hicieron presente en la plaza local buscando mercadería de la cosecha 2015/2016. Luego que se vieran valores pra maíz con pago y entrega diciembre, hacia el final de la semana habían desaparecido; pero estuvieron en una idea de U$S 120 y 121. Enero y febrero estuvieron cerca de los U$S 123 y a partir de allí, las cotizaciones pegaron un salto. Hubo operaciones para entrega en marzo, para la entrega en la tira marzo/abril y para la tira marzo/mayo. En general, los valores oscilaron entre los U$S 130 y 132 la tonelada, con operaciones muy puntuales y aisladas a valores más altos. El FAS teórico para abril apunta a un precio de casi U$S 134 por tonelada.
Mientras tanto, con un nivel de reserva de agua casi óptimo, la siembra de maíz avanza. Existen excesos en Entre Ríos y también en Córdoba, pero en general, la implantación muestra un ritmo adecuado, estando cubierto entre el 15% y el 20% del área de intención. De acuerdo con GEA - Guía Estratégica para el Agro, casi cerrada la implantación de maíz de primera, el área para granos de ese ciclo estaría mostrando una disminución del 40% respecto del año pasado. Habrá qué ver qué pasa con los maíces tardíos y el maíz de segunda.

La soja también con estrategia de trinchera. GEA BCR

La máxima aplicación de tecnología que siempre caracterizó a la región núcleo estaría una vez más ausente en la 2015/16. Comienza el segundo año con una estrategia productiva que pone énfasis en bajar costos y sobrevivir. A una semana de arrancar las labores de implantación de soja, está la intención de elevar el uso de semilla guardada, bajar las dosis de fertilizantes y ajustar el paquete de control a lo mínimo indispensable. Mientras tanto, falta sólo un 2% de los lotes para cerrar la siembra en maíz de primera, con una caída de área del 40% frente al año pasado. El trigo sigue con buen aspecto y apunta a rindes promedios.
La siembra de la oleaginosa de primera arranca el 15 de este mes siempre que las condiciones climáticas lo permitan. No hay demasiados cambios respecto del escenario del año pasado, excepto que los números están más ajustados y gana relevancia una estrategia productiva defensiva. Todo ajuste que se pueda hacer se hará pese a estar ubicados sobre los suelos más productivos del país, contar con excelentes reservas de agua en suelo y tener pronósticos climáticos favorables. Los ajustes vendrán por la genética, los fertilizantes y el control de malezas y plagas. La intención marca un probable récord en el uso de semilla propia y el empleo de ciclos de grupo IV debido al pronóstico de un verano Niño.
El trigo ingresa en la fase de llenado de granos en un 19% del área sembrada, mientras que el 26% está espigando y floreciendo y el resto se reparte entre encañazón, hoja bandera y espiga embuchada. A esta altura del ciclo, es posible pensar en 35 qq/ha de rinde promedio en la región, lo que sería similar al promedio de los últimos 5 años. Los técnicos notan fuertes diferencias entre los cuadros bien manejados (fertilización, rotación, cobertura, etc.) y los que no recibieron un cuidado adecuado. Bajo condiciones adecuadas, nos dejaría ante picos de 45 qq/ha y pisos de 25 qq/ha, lo cual es una brecha enorme. La diferencia entre los distintos germoplasmas también se plasma en el comportamiento sanitario ya que muchos cuadros debieron ser protegidos con fungicidas para roya y mancha amarilla. Los costos se cubrirían con lo justo si se logra obtener el nivel de rindes pronosticados. En tanto, la condición fisiológica del cereal se califica como buena a muy buena en el 70% del área implantada pero también hay un 10% de los cuadros en condición regular.
Está sembrada el 98% del área maicera de primera. El cultivo de maíz cuenta con buenas condiciones de humedad y las plántulas se exhiben con la primera a la tercera hoja expandida. Los lotes sembrados fueron adecuadamente manejados pero hubo ajustes en fertilización y genética.
Las lluvias de la última semana dejaron sus mayores aportes en el sur de la región GEA, como en el caso de Rojas (BA) donde se registraron 57,2 mm. El resto de la región se mantuvo por debajo de los 20 mm, especialmente sobre la zona cordobesa donde se están los menores registros. Para el próximo domingo se esperan lluvias y algunas tormentas aisladas de débil a moderada intensidad.



Dollar-Linked, la apuesta a la devaluación Leandro Fisanotti

Los bonos dollar-linked cobraron popularidad a partir de 2014 y se han convertido en algunos de los activos más operados en el mercado secundario. El interés despertado en los inversores transformó también a estos títulos como uno de los vehículos preferidos por el Tesoro para captar fondos. Sin ir más lejos, esta semana se concretó una nueva emisión de bonos ajustables por la evolución del tipo de cambio oficial. No obstante, los elevados precios alcanzados implican una apuesta a una fuerte devaluación.
La emisión de Bonad 2017 – instrumentos con vencimiento en junio de ese año – realizada el pasado jueves deja tela para cortar. El nuevo instrumento dollar-linked recibió ofertas por un valor nominal de US$ 446.024.271, es decir una oferta un 11% menor al monto que se planteaba emitir que ascendía a los US$ 500 millones. Entre las ofertas recibidas, solamente se convalidaron aquellas en las que el precio ofrecido fue de US$ 116,30 o superior por cada 100 dólares de valor nominal. Esto implica una TIR negativa para el bono considerando los niveles actuales para el tipo de cambio del orden del -8% anual. Este valor no sorprende puesto que queda en línea con los rendimientos que ofrece la curva de bonos soberanos tipo dollar-linked.
Los rendimientos negativos expresan una clara expectativa de devaluación por parte de los inversores. Tomando el caso del bono AO16, la inversión en este título sólo tiene sentido si se plantea una pauta devaluatoria para el año entrante superior al 50%. En caso que el salto en el tipo de cambio sea menor, y dadas las cotizaciones vigentes para este bono, un inversor que tome una posición en un instrumento en pesos obtendría un mejor resultado. Por ejemplo, en la licitación de Letras del BCRA del pasado martes, la autoridad monetaria captó pesos a junio de 2016 convalidando una tasa nominal del 28,25%, lo que representa una TIR del orden del 29,4% para esta colocación.
Asumiendo diferentes escenarios de devaluación, la rentabilidad del Bonad 2016 al mismo período sólo supera el rendimiento de la Lebac si el ritmo de devaluación alcanza el 54%. En tal escenario, los pagos de cupón que operan este mes y en el próximo abril (reinvertidos), sumados al valor técnico proyectado empardan el retorno que ofrece la Lebac al vencimiento. Este panorama implica que la protección que los instrumentos dollar-linked ofrecen ante un escenario de devaluación de la moneda local resulta solamente parcial. En este sentido, el presente análisis no debe interpretarse como una expresión de conveniencia en relación a mantener posiciones en pesos, sino que expone la necesidad de profundizar el análisis de la cobertura que ofrecen los títulos emitidos en dólares y pagaderos al tipo de cambio oficial.
Una alternativa para mejorar el perfil de esta colocación pasa por optar por una estructura sintética que integre el instrumento en pesos (Lebac) y una cobertura frente a la evolución del tipo de cambio mediante la compra de Futuros de Dólar en Rofex. La estrategia de suscripción de Lebac y compra del Futuro con vencimiento en junio 2016 plantea un retorno positivo ante devaluaciones superiores al 10%, superando el retorno de la posición en pesos a partir de pautas de depreciación que superen el 40% (visto a finish e incorporando costos de transacción). La estrategia sintética supera al AO16 bajo todos los escenarios, aunque debe contemplarse que la operatoria de futuros implica la necesidad de contar con liquidez a fin de reponer las diferencias negativas en caso de que los precios de ajuste del contrato (determinados diariamente) impongan pérdidas para el comprador.

La próxima semana se comparará las alternativas de inversión en títulos dollar-linked respecto de los pagaderos en dólares billete.

Soja: ¿en un calejón sin salida? Nicolás Ferrer

Una vez más la oleaginosa mostró una magra performance en el mercado internacional, finalizando la semana en un nivel de precios prácticamente igual al que tenía hace más de un mes atrás. Sin embargo, lo llamativo es el bajo nivel de volatilidad que el poroto ha presentado en los últimos tiempos en el CBOT. Para la posición más cercana, aquella que vence el noviembre, la rango entre los máximos y mínimos desde el 24/08 (el fatídico lunes negro para los mercados de capitales a nivel global) no alcanza siquiera los veinte dólares, y sólo un día la variación entre ajustes superó el 2%.
¿Qué es lo que permite que persista semejante apatía en la evolución de la oleaginosa? Continuando con el espíritu del artículo presentado a principios de esta edición del Informativo Semanal, buscaremos algunos factores que expliquen el movimiento del mercado en las últimas semanas. La oferta y la demanda han actuado como fuerzas contrapuestas, logrando cancelarse e impidiendo que la soja, a diferencia del resto de los cultivos, logre alejarse un poco de los mínimos de varios años que habita el mercado.
A los actuales niveles de precios, es inevitable que los compradores no salgan a rescatar el mercado haciéndose de todo el poroto posible a pesar de la misérrima coyuntura que atraviesa la economía global, en la cual la vuelta del crudo a niveles cercanos a los u$s 50 por el barril WTI parece ser una panacea universal. Los buenos márgenes de la industria china en el primer semestre promovieron una rápida salida al exterior del grueso del saldo exportable sudamericano (ver gráfico adjunto), pero el debilitamiento de la macroeconomía del gigante asiático y las utilidades de sus plantas procesadoras provocó que las ventas al exterior de la soja norteamericana hayan comenzado con un traspié (ver gráfico de tapa) Luego del fondo tocado en agosto, la lenta recomposición de las variables ha generado un nuevo interés por parte de los compradores con respecto a la oleaginosa de EE.UU., aunque el volumen comprometido al exterior continúa siendo bajo en relación al nivel esperado de producción.
Ni siquiera una inesperada caída de las previsiones de producción norteamericanas para el actual ciclo comercial pudo traccionar un alza considerable. En su último informe de oferta y demanda mensual, el Departamento de Agricultura norteamericano colocó a la actual cosecha de soja en un total de 105,8 millones de toneladas, 1,2 millones por debajo del nivel calculado el mes pasado. Los operadores se encontraron en lo cierto en lo que hace a la forma que tomó el ajuste, con un alza del rinde que no alcanza a compensar la reducción del área sembrada. Como descontaban analistas las proyecciones apuntan a una productividad promedio de 31,7 quintales por hectárea, no obstante, el área cosechada estimada de 33.346.100 hectáreas se encuentra unas 200.000 por debajo de lo que esperaba el mercado, y medio millón menos de lo que había sido calculado en el reporte anterior. La notable corrección tendría lugar debido a la introducción dentro de la ecuación de los datos reportados por la Farm Service Agency (FSA) del USDA, oficina encargada de gestionar los programas gubernamentales de apoyo a los productores, los cuales permitirían apreciar el grado de abandono de terrenos provocado por los anegamientos de primavera y verano.
Sin embargo, la baja de la producción para la actual campaña en los EE.UU. es sólo una cara de la moneda. Si bien el rápido ritmo de procesamiento derivó en una elevación en 300 mil toneladas del uso industrial, dicha alza de la demanda fue carcomida por una notoria rebaja de 1,3 millones de toneladas en el objetivo para el total exportado durante el ciclo actual, ajustándolo un poco más a la realidad actual de la dinámica del mercado internacional.
El informe también muestra una llamativa alza de la proyección para la producción brasilera del año próximo a los 100 millones de toneladas, lo cual representaría un máximo histórico para nuestro país vecino. Si bien algunas agencias han publicado estimaciones similares, otros analistas consideran el dato como ambicioso. La realidad es que las medidas cambiarias tomadas por el gobierno brasilero, si bien bruscas, incentivan a los productores a dedicarse de lleno a la oleaginosa ante la considerable mejora de los valores en el mercado interno incluso teniendo en cuenta el alza de los costos de producción. Dicha situación no podría ser más contrastante con la evidenciada a nivel local, donde con las tareas de siembra de la soja de primera próximas a iniciarse, los primeros relevamientos con respecto a los planteos parecen tener como lema de cabecera la austeridad.
En el mercado físico local, la tesitura no difirió considerablemente de aquella de la semana pasada. La plaza se mostró relativamente activa en términos de ofrecimientos, pero el volumen operado no fue considerable. Los vendedores con lotes de varios miles de toneladas buscaron obtener valores por encima de los $2150 la tonelada como para entregar el poroto, aunque los compradores estaban dispuestos a pagar algo menos. La industria fue la más interesada desde la demanda, elevando sus ofertas progresivamente desde unos $2100 hacia los $2150. A diferencia de lo sucedido con el maíz, las referencias sobre cosecha nueva siguen siendo muy escasas. La mayoría de los negocios pactados en SIO Granos son a fijar, y los pocos que se acuerdan a precio hecho muestran valores de entre u$s 213 y u$s 220 para entregas a partir de abril. 

Trigo: escasos negocios domésticos e interludio al alza internacional Nicolás Ferrer

Tras un septiembre relativamente favorable para el cereal a nivel internacional, los temores climáticos del último mes parecen de momento haber subsistido, dejando un sinsabor para quienes esperaban que el rally continúe. No queremos pintar un escenario propio de un nuevo derrumbamiento de los valores, pero superar las barreras que quedan hacia arriba requerirá que las condiciones extremas de El Niño se manifiesten de manera más ostensible.
A lo largo de septiembre, los fondos especulativos poco a poco fueron desarmando sus posiciones vendidas a medida que se hacía evidente que la implantación temprana de cereales tanto de invierno como primavera en algunos de los principales exportadores se daría bajo condiciones de humedad de los suelos menos que óptima. Las regiones sur del Mar Negro necesitan precipitaciones, Canadá viene de un verano particularmente seco que parece que se extenderá a lo largo de lo que resta del otoño. Incluso el sur norteamericano, tras las inundaciones sufridas hacia mediados de este año, vuelve a establecerse un panorama de sequías. La siembra sobre esta región del territorio norteamericano ya empieza a mostrar señales de retrasos, con Texas por ejemplo habiendo implantado tan sólo un 37% de su intención, considerablemente por debajo del 47% promedio para las últimas cinco campañas a esta altura del año.
Sin embargo, dichos productores del hemisferio podrían paliar parcialmente una caída en la producción con los amplios inventarios restantes de la última cosecha, con el Departamento de Agricultura de los EE.UU. (USDA) mostrando en su último informe mensual de oferta y demanda correcciones al alza de sus cálculos para la cosecha 2015/16. Incluso Australia, ubicada en una región que se caracteriza por sufrir de una grave escasez de precipitaciones durante años de este tipo, alcanzaría una cosecha total de 27 millones de toneladas, la cual se desarrollará durante los próximos 4 meses.
En lo que respecta al resto de las variables presentadas por el resto del informe, poco resulta de ser de carácter remarcable. Se mantiene el nivel de la última cosecha norteamericana presentado a fin del mes pasado, de unas 55,8 millones de toneladas, pero se ajusta a la baja en 1,3 millones de toneladas el total a exportar durante el actual ciclo comercial, síntoma de la mermada competitividad cambiaria de la economía norteamericana. Con respecto al volumen a recolectarse durante la próxima trilla en nuestro país, el organismo continúa disminuyendo sus proyecciones, colocándolas actualmente en el orden de las 10,5 millones de toneladas.
Parecería existir un proceso de convergencia entre las estimaciones del USDA y el potencial mostrado por los cultivos de la zona núcleo. Alcanzar dicho nivel de producción podría ser factible con las mejores condiciones dadas (una mínima reducción del área cosechada con respecto a la sembrada y rindes del orden de los 35 quintales por hectárea), aunque considerando la variabilidad de los planteos en términos de aplicación tecnológica y la inestabilidad climática vigente, no debería sorprender alguna corrección adicional.
Luego de posicionarse más agresivamente en la compra de cosecha nueva durante la semana pasada, la exportación mantuvo estables las ofertas abiertas en el mercado, las cuales aún se encuentran lejos de captar la atención de cualquier vendedor que posea ciertas expectativas de un cambio en la política de comercialización externa. Por la mercadería en condición cámara entre los meses de febrero y abril se pagaban entre u$s 125 y u$s 130 la tonelada, mientras que con entrega durante la segunda mitad de octubre y noviembre se podrían obtener entre $1030 y $1050 la tonelada. El trigo con un mínimo de 11,5% de proteína y un peso hectolítrico de 78 kg. posicionado entre diciembre y enero ameritaba una mejora hasta los u$s 140 por tonelada, unos u$s 30 por debajo de la capacidad teórica de pago calculada para valores FOB de cereal con 12% de proteína con embarque sobre los mismos meses. Finalmente, la entrega durante el próximo mes de la mercadería de la misma calidad comandaba un pago de unos $1350 / tn.

Claramente los bajos valores no incentivan la colocación de la mercadería, tanto en condición disponible como sobre el ciclo próximo, y ello se refleja no sólo en el volumen negociado en el recinto físico, sino en las estadísticas oficiales de compras por parte de la exportación. Durante la semana que va del 23 al 30 de septiembre, sus acreencias de cosecha nueva se habrían incrementado tan solo en 20 mil toneladas, para alcanzar un total de 260 mil toneladas. Sus tenencias acumuladas de cereal viejo suman unas 7,72 millones de toneladas, ampliando en unas 72 mil la brecha con el actual cupo exportable. El mercado de trigo parece encontrarse en pausa a espera de una señal para volver a arrancar, los operadores están más interesados en negociar lo que resta de la cosecha gruesa y nadie tiene apuros para hacer el primer movimiento en lo que al trigo se refiere.

En búsqueda de fe y esperanza para ver si suben los precios (2): China podría estar comprando un 11% más de soja en dos años y otros factores Julio Calzada y Nicolás Ferrer

Continuamos en esta segunda nota buscando fundamentos para recuperar la fe de que el precio internacional de la soja (y del resto de los granos, harinas y aceites) podría -el año próximo- registrar valores más altos que los actuales. Hemos encontrado algunos factores. No son muchos, pero alimentan -al menos- alguna esperanza. Ellos son:
a) La FAO pronostica una caída en la producción mundial de cereales en la campaña 2015/2016.
En su último informe emitido en esta semana, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) redujo su pronóstico para la producción mundial de cereales en el ciclo 2015/2016 a 2.534 millones de toneladas, casi 6 millones de toneladas menos de lo esperado en septiembre y 24 millones de toneladas (0,9%) por debajo del récord de la campaña 2014/2015 (ver cuadro Nº1). De concretarse esta menor oferta de cereales entendemos que se podría esperar algún sustento alcista en los precios.
El informe de este mes de la FAO mostró perspectivas de producción más baja para los cereales secundarios (entre ellos el maíz) y arroz, compensando una estimación más alta para la cosecha mundial de trigo. Se esperan menores producciones en Estados Unidos y la Unión Europea, compensando la mejora que se espera en la cosecha brasileña.
La producción mundial de cereales secundarios de este año se ubicaría en 1.306 millones de toneladas, un 1,8 por ciento por debajo del récord de 2014. Los cereales secundarios incluyen al maíz. La previsión para la producción de arroz también ha sido reducida por la FAO en cerca de 8 millones de toneladas, pudiendo alcanzar las 493 millones de toneladas en el ciclo 15/16. Caería respecto de la campaña 14/15 en un 0,4 por ciento.
La información no es positiva para alentar una posible suba en los precios del trigo. Según la FAO, la producción mundial de trigo ha sido pronosticada en alrededor de 735 millones de toneladas, casi 6,4 millones de toneladas más que el pronóstico anterior de septiembre y ligeramente (0,3 por ciento) por encima del récord del año pasado.
b) La FAO pronostica una mayor utilización de cereales en la campaña 2015/2016.
Un dato alcista para los precios podría ser el siguiente: la FAO espera que la utilización mundial de cereales en 2015/2016 crezca y se ubique en 2.530 millones de toneladas, casi 6 millones de toneladas más que el pronóstico anterior y 31 millones de toneladas por encima de los valores evidenciados en la campaña 2014/2015. 
El consumo mundial total de cereales como alimento se ubicaría en 1.097 millones de toneladas, 21 millones de toneladas menos que en la previsión anterior, pero sigue siendo un 1,1 por ciento más que la estimación revisada para la campaña que finaliza en el 2014/15. Se prevé, además, que el uso industrial total de cereales (para la producción de etanol, almidón y de cerveza) podría aumentar marginalmente en la nueva campaña 2015/2016.
c) La FAO pronostica un menor stock final mundial de cereales cuando cierre la campaña 2015/2016.
Este dato es interesante. Se reducirían los stocks finales de cereales a nivel mundial al cerrar la nueva campaña. Las existencias mundiales de cereales al cierre de la campaña 2015/2016 se situarían en 638 millones de toneladas, casi 5,4 millones de toneladas por debajo de la cifra que predijo la FAO en septiembre del 2015 y casi 4 millones de toneladas menos que en el cierre de la campaña 2014/2015.
La caída proyectada en los inventarios mundiales generaría una leve caída del indicador "Stock/Utilización" quien pasaría de 25,7% en 2014/2015 a 25,2% en el ciclo 2015/2016.
No caerían los stocks finales de trigo: teniendo en cuenta las perspectivas de cosecha récord de este año en trigo, se prevé que las existencias mundiales de este cereal se acercarían a 206 millones de toneladas, casi 4 millones de toneladas más de lo previsto en septiembre y 3 millones de toneladas más que el ciclo 2014/2015. Según la FAO sí caerían los stocks finales de cereales secundarios y de arroz al cierre del ciclo 2015/2016.
d) La FAO informó esta semana que los precios mundiales de los alimentos aumentaron en Setiembre de 2015 y estiman que no deberían seguir bajando.
Según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, los precios mundiales de los alimentos aumentaron ligeramente en septiembre del corriente año, después de una fuerte caída en agosto, pero aún se mantuvieron muy por debajo de su nivel equivalente hace un año atrás. El índice de precios de la FAO mide la evolución mensual de los precios de una canasta de cereales, semillas oleaginosas, productos lácteos, carne y azúcar. Promedió 156,3 puntos en septiembre 2015, lo que representa un aumento de un punto a partir de agosto del corriente año. Pese a esto, los precios se ubican en un 18,9% por debajo de su nivel de hace un año atrás.
La FAO ha indicado que si bien el comercio internacional de alimentos se encuentra en niveles mínimos en U$S, la demanda a los precios actuales tendría que sostenerse ante lo que parece ser un panorama ligeramente menos holgado de la oferta. A su vez, indica en sus informes que la única variable en el horizonte que podría provocar una fuerte alza de los precios sería una reducción de la oferta por cuestiones de carácter climático relacionados con la presencia de El Niño.
e) En el ciclo 2015/2016 China podría estar comprando casi 8 millones de toneladas más de poroto de soja que hace 2 años atrás. Esta muy buena noticia implica que sus compras en el exterior registrarían un elevado crecimiento del 11% en apenas 2 años.
Esta es una buena noticia. La gran importancia que ha ido adquiriendo la República Popular China en el mercado internacional del poroto de soja pone de manifiesto la dependencia creciente que tienen los principales países productores -entre ellos, Argentina- de las compras que realice el gigante asiático.
En el cuadro N° 2 se observa que en la campaña 1998/1999 las importaciones mundiales de poroto de soja ascendían a 38,6 millones de Tn y China compraba apenas el 10% del total, cerca de 4 millones de toneladas. Diecisiete años después, para el ciclo 2014/2015 según datos de Oil World, China estaría adquiriendo cerca de 76,3 millones de toneladas de poroto sobre un total de importaciones mundiales de 123,2 millones de tn.
Como hemos expresado en otros informes, pasar del 10% del mercado mundial al 62% en 3 lustros pone de manifiesto la jerarquía que ostenta este país asiático en el mercado internacional de la soja, y con ella, la dependencia que tienen los países sojeros del ritmo de compras chinas.
Pero el dato verdaderamente interesante lo brinda Oil World en su último informe y es el siguiente: China vendría aumentando sus importaciones de soja, a pesar de cierta desaceleración que se observa en su tasa de crecimiento y en su nivel de actividad económica. En el ciclo 2015/2016, según Oil World, China podría estar comprando casi 78 millones de toneladas, lo cual representa casi 8 millones de toneladas más de poroto de soja que hace 2 años atrás. Veamos en el cuadro Nº2 que en el ciclo 2013/2014 habría adquirido en el exterior cerca de 70,3 millones de toneladas. De confirmarse esta buena noticia, esto implicaría que China podría registrar una elevada tasa de crecimiento en sus importaciones de poroto del orden del 11% en apenas 2 años. Esta cifra es realmente alta y genera la expectativa de que los precios internacionales podrían dejar de bajar y empezar a aumentar en un futuro cercano. 
Otra variable que viene atada a la situación macroeconómica global pero que ha evolucionado favorablemente en los últimos meses es la demanda industrial de poroto de soja en Estados Unidos. Las estadísticas de la Asociación Nacional de Procesadores de Oleaginosas (NOPA por sus siglas en inglés) norteamericana están evidenciando un volumen récord de industrialización en EE.UU. en el 2015, habiendo procesado a fines de agosto más de un 72% del volumen total del 2014. A su vez, el sostenimiento de la demanda desde China a lo largo de la primera mitad del corriente año también se vio influenciada por los buenos márgenes de procesamiento, que si bien se desplomaron hacia el mes pasado con la caída del petróleo, ya estarían volviendo a terreno positivo.
Esperemos que estas previsiones de Oil World se confirmen para el bien de la economía argentina y el sostenimiento de las exportaciones nacionales del complejo sojero. 

En búsqueda de fe y esperanza (1): Caería la producción de oleaginosas y podrían subir los precios en la campaña 2015/2016 Julio Calzada

Iniciaremos esta entrega de nuestro informativo semanal con una dosis de humor, tan necesaria en los tiempos actuales. Informamos a nuestros lectores que repentinamente nos hemos vuelto místicos y hemos salido a la búsqueda de elementos y datos que nos devuelvan "la fe y la esperanza". Pero advertimos que nuestra búsqueda de fe, lamentablemente para nuestra alma, no está impregnada del espíritu religioso que ha ganado al mundo en los últimos tiempos, gracias al mensaje y a los notables gestos y acciones del Papa Francisco. Lo nuestro es mucho más terrenal y materialista. Buscamos fundamentos para creer que el precio internacional de la soja (y el del resto de los granos, harinas y aceites) pueden volver -el año próximo- a registrar los altos valores que tenían hace tres años atrás.
Y aunque parezca, y priori lo es, que nuestra preocupación es mundana, materialista y basada en una búsqueda del lucro y la rentabilidad; en realidad no es tan así. Una mirada sobre lo que podría pasar en el 2016 con la economía argentina nos muestra que necesitamos, imperiosamente, una recomposición de los precios internacionales de los granos para poder transitar equilibradamente la etapa que se viene sin que se vea afectada -tan fuertemente- la actividad económica y el empleo de los argentinos.
Recordemos que Argentina generó en el año 2014 cerca de 28 mil millones de dólares con sus exportaciones de granos, harinas y aceites vegetales. Las exportaciones totales de nuestro país ascendieron ese año a 72 mil millones de U$S. Esto significa que el 40% de las divisas generadas por las exportaciones responden a ventas de granos, subproductos y aceites. En el próximo año, el complejo sojero y el resto de los productos agrícolas serán claves para que todos dispongamos de las reservas necesarias para afrontar las importaciones de bienes y servicios que la población necesita para su vida cotidiana, la compra de insumos, bienes intermedios y equipamiento que el sector industrial demanda y para el cumplimiento de los compromisos en materia de deuda pública, entre otros. No mencionemos aquí otros compromisos como las divisas que necesitaríamos para permitir la remisión de utilidades al exterior de las empresas extranjeras, que desde la implementación del cepo cambiario a finales del 2011 no han podido efectivizarse.
En un año donde la mayor parte de los analistas hablan de que será necesario equilibrar las cuentas públicas, bajar los subsidios y efectuar cambios en la política cambiaria; contar con divisas adicionales por un aumento efectivo en los precios internacionales de los productos que exportamos, nos podría permitir que las correcciones macroeconómicas que hay que realizar impacten menos sobre las empresas y la vida cotidiana de la población.

Veamos algunas de las noticias que hemos escuchado en la última semana en los medios de comunicación y que generan una lógica preocupación: 
a) El Director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, Alejandro Werner habría expresado el convencimiento de la entidad de que la economía argentina muestra "tendencias insostenibles" que en el 2016 se traducirán en una recesión y en mayor inflación que la de este año. Werner efectuó la presentación del informe sobre perspectivas económicas regionales de la entidad, indicando que para Argentina se espera un bajo crecimiento del 0,4% para este año y una recesión del 0,7% para 2016. También prevén una inflación del 25% para el año próximo, frente al 15% de 2015. Según el organismo, en nuestro país un enorme impulso fiscal contribuyó a estabilizar la actividad económica en 2015, pero los desequilibrios macroeconómicos habrían empeorado y será necesario corregir el atraso cambiario, el déficit fiscal y las tarifas de los servicios públicos en el área metropolitana, que en su mayoría gozan de importantes subsidios. Según el Fondo, se necesitará también una orientación monetaria más restrictiva para contener los efectos de la inflación y limitar las presiones de depreciación sobre el peso argentino. Lógicamente esta visión fue cuestionada por el Ministro de Economía argentino, Dr. Axel Kicillof quien indicó la falta de rigurosidad de los pronósticos del Fondo, ya que tienden "siempre a sobreestimar el crecimiento de los países centrales y a subestimar el de los países donde aplican políticas que no están en línea con el pensamiento del FMI". Puntualizó además que al Fondo "después le dan siempre mal los pronósticos". 
b) Funcionarios de la calificadora de riesgo Moodys indicaron que las reservas internacionales del Banco Central le alcanzarían a la Argentina para "sobrevivir hasta el 10 de diciembre" próximo, cuando asumirá un nuevo gobierno. De allí su recomendación para resolver el litigio con los holdouts y diseñar políticas públicas previsibles para recuperar el financiamiento externo.
c) En una medida que refleja los problemas en el terreno cambiario, el Gobierno Argentino confirmó esta semana que intentará ampliar el swap con China mediante negociaciones que continuarán en el mes de noviembre de este año. Ante la falta de dólares, el Ejecutivo Nacional aspira a duplicar el monto inicial, aunque podría acordarse una extensión por un monto menor. Los primeros u$s 11.000 millones comenzaron a incorporarse a las reservas del BCRA hace cerca de un año. Argentina habría solicitado desembolsos casi todos los meses. Es importante resaltar que los yuanes forman parte de las reservas de la autoridad monetaria y sólo pagan intereses si el Banco Central argentino decide emplearlos, cambiándolos por dólares o pagando importaciones chinas. Eso, según fuentes oficiales, no habría ocurrido hasta el presente.
d) Son numerosos los especialistas que sostienen la existencia de un fuerte retraso cambiario, que afecta fuertemente a las exportaciones y -principalmente- a las economías regionales. Esta semana disertaron en la Bolsa de Comercio de Rosario dos conocidos economistas: Adolfo Sturzenegger y Luis Secco. Ambos coincidieron sobre este tema y la necesidad de adoptar medidas el año próximo para revertir el atraso cambiario, ante la evidencia de que con el actual tipo de cambio oficial la demanda de dólares supera ampliamente a la oferta y presiona fuertemente sobre las reservas del BCRA y la brecha cambiaria. Hay coincidencia que al actual valor de 9,45 $ por dólar hay cada vez mayor cantidad de personas procurando atesorar en U$S, una mayor demanda de divisas para viajar al exterior y una menor oferta de dólares de exportación. El Banco Central de la República Argentina habría vendido divisas en el mercado oficial de cambios a razón de 350/370 millones de U$S promedio semanales, en el período que abarcan las últimas 10 semanas.
En la medición del retraso cambiario, existen informes que sostienen que -como consecuencia de la devaluación de la moneda brasileña y los desequilibrios macroeconómicos argentinos-, el peso se habría apreciado -en términos reales- cerca del 60% respecto de la moneda de sus principales socios comerciales. Esta situación deberá revertirse en el próximo año ante la fuerte caída de las exportaciones en el 2015.
e) Otros economistas sostienen que el gasto público del Gobierno Nacional creció a más del 35% en los primeros ocho meses del año y el déficit fiscal se duplicó en un año, ubicándose en el 4% del PBI. Otros estiman este porcentaje en el orden del 6 al 7% del PBI. La expansión de la Base Monetaria se ubicaría en el 39% anual y el exceso actual de pesos que emite el Banco Central fluye hacia el mercado de divisas, creciendo la brecha cambiaria y el dólar informal. Esta situación debería ser atendida el próximo año.
f) La fuerte caída de las exportaciones argentinas por el retraso cambiario permite suponer que el nivel de ventas al exterior este año podría situarse en 62.000 millones de U$S, casi 20.000 millones menos que el año 2013 y 10.000 millones de U$S menos que el año pasado. Podría no haber superávit comercial este año. Este incierto panorama alimenta las expectativas de devaluación.
Este es el panorama de malas noticias macroeconómicas para lo que resta del 2015 y 2016. Veamos ahora lo sucedido en los últimos años con los precios del complejo granario, generador clave de divisas para nuestro país. En informativos semanales anteriores vimos la fuerte involución de los precios del complejo sojero. Los precios de los futuros de soja en Chicago actualmente son equivalentes a la mitad de los niveles que se registraban hace 3 años atrás. Los precios de exportación de complejo sojero han sido de los que mayores caídas han registrado en los últimos tres años, junto con la cebada y la colza. El valor FOB del aceite de soja cayó un 46% en tres años, el poroto de soja un 43% y la harina de soja un 40% en dicho período (tres años).
En este contexto, es fundamental que el año próximo Argentina cuente con excelentes exportaciones de su complejo sojero y granario y que ojala podamos ver una recuperación en los precios internacionales de los productos que vendemos al mundo. Por eso salimos a buscar aquellos datos que nos permitan recuperar la fe y la esperanza perdida. Uno de los datos que encontramos es la posible caída en la producción mundial de semillas oleaginosas en la campaña 2015/2016 y en la cosecha mundial de soja, específicamente. Esto podría reducir la oferta mundial de estos productos y, por ende, generar alguna recuperación en los precios internacionales de los productos que exporta Argentina.
Según información de Oil World Statistics Update del 25 de septiembre último, la producción mundial de semillas oleaginosas caería en la próxima campaña 2015/2016. Como puede observarse en el cuadro N°1, la producción mundial en el ciclo citado podría llegar a ascender a 516 millones de toneladas, unas 11 millones de toneladas menos que en la campaña 2014/2015 donde el registro se habría ubicado en las 527 millones de Tn. Esto significa que no se repetiría el record productivo que se verificó a nivel mundial en la 14/15. Tengamos presente que este ranking comprende la suma total de las producciones nacionales de las siguientes semillas: soja, girasol, colza, canola, algodón, maní, copra (pulpa seca del coco), lino, sésamo, semilla de palma y ricino.
Recordemos además que en la campaña que finaliza (2014/2015) el mundo se sorprendió con un dato llamativo: la producción mundial de semillas oleaginosas -por primera vez en su historia- quebró la barrera simbólica de las 500 millones de toneladas anuales. Como indicáramos en alguna nota de este informativo, este resultado es producto de los avances en el paquete tecnológico utilizado en el cultivo de oleaginosas y a las mayores áreas sembradas a nivel mundial. El primer factor emerge como el más importante, ya que el área sembrada ha tenido un crecimiento mucho más moderado: pasó de 266 millones de hectáreas sembradas anualmente a nivel mundial (promedio de las 5 campañas que van desde 2010/2011 a 2014/2015) a casi 276 millones de hectáreas en el 2014/2015. Para el nuevo ciclo (2015/2016) Oil World estima que caerá el área sembrada a 274,8 millones de hectáreas.
Regresando al análisis del cuadro N°1, se infiere que en los últimos cinco años los cuatro principales países productores de semillas oleaginosas han sido los Estados Unidos de América, Brasil, Argentina y China. Salvo Brasil, los otros tres países estarían viendo caer sus producciones anuales en la nueva campaña 2015/2016. Las estimaciones que maneja Oil World para Estados Unidos muestra que podría producir 1,7 millones de toneladas menos que en la campaña anterior al igual que Argentina (caída de 2,5 millones de toneladas) y China. Este último país registraría el mayor retroceso, con casi 4,1 millones de toneladas menos que en el 2014/2015. Brasil, en cambio, aumentaría su producción, pudiendo alcanzar las 100,3 millones de toneladas.
Las perspectivas para la nueva campaña estarían reafirmando el posicionamiento de nuestro país en el tercer lugar del ranking mundial, aunque con una menor producción que en la 14/15. Estados Unidos de América como Argentina y Brasil comparten un rasgo en común que no lo tiene la producción de la República Popular China. En estos tres países la soja ocupa un papel relevante y central en el total de la producción de semillas oleaginosas. En cambio China presenta una producción de semillas oleaginosas mucho más equilibrada y diversificada, cosechando soja, colza, algodón y maní, con registros de producción que oscilan entre las 9 y 11 millones de toneladas anuales para cada cultivo.
Las proyecciones que realiza Oil World para la próxima campaña 2015/2016 son también negativas para la producción mundial de poroto de soja, aunque con una leve caída como puede verse en el cuadro N°2. Se estima que la cosecha mundial podría bajar a 315,2 millones de toneladas anuales, cuando en la campaña que se cierra (2014/2015) había alcanzado un record de 318,7 millones de toneladas. La caída sería del 1% en términos interanuales.
En el cuadro citado puede verse que de los cinco principales países productores, Brasil y Paraguay podrían llegar a aumentar sus producciones. Estados Unidos, Argentina y China verían caer sus registros respecto del 2014/2015. Esperemos que esto no se concrete a fin de que no se reduzcan nuestros volúmenes exportables. La caída más fuerte, según las predicciones de Oil World, se registraría en nuestro país quién sufriría una baja de 2,5 millones de toneladas de poroto de soja. China produciría 1,8 millones de toneladas menos que el año anterior y Estados Unidos perdería 1,5 millones de tn este año.
Si bien es prematuro y estamos hablando de estimaciones, parecería que la tendencia que se observó en los últimos años de un paulatino y sostenido crecimiento en la producción mundial de semillas oleaginosas y poroto de soja estaría llegando a su fin en la presente campaña. ¿Se establecerá un techo en la campaña 2015/2016 o volveremos a crecer en el futuro? Si se estabiliza en el futuro la oferta mundial de semillas oleaginosas y, en especial la soja, habrá que ver qué sucede con la demanda y con el principal importador, la República Popular China.

¿La soja no va a salvar a nadie?; por Manuel Alvarado Ledesma


Estamos recorriendo el Estado de Illinois y viendo cómo avanza la cosecha tanto de soja como de maíz. El tiempo y las condiciones climáticas son excelentes...

Hasta ahora, la industria procesadora de China ha logrado fijar un piso en los valores merced a su sostenida demanda de poroto de soja.
Pero la economía china sigue disminuyendo su ritmo de crecimiento y la producción global se muestra cada vez más voluminosa.


Estamos recorriendo el Estado de Illinois y viendo cómo avanza la cosecha tanto de soja como de maíz. El tiempo y las condiciones climáticas son excelentes. Y los productores de EE.UU., a diferencia de los argentinos, trabajan en un contexto de calma y previsibilidad.


En el último informe de oferta y demanda mensual del USDA estimó la cosecha en un nivel de casi 106 millones de toneladas. Evidentemente, la suba del rinde no es suficiente como para balancear la reducción del área de siembra, por anegamientos que, en nuestra recorrida, vemos con claridad.
Pero tal rebaja no es una panacea. Tan solo un granito de arena en la playa.


Porque Brasil viene con todo. El informe revela una proyección para la producción del año cercana a 100 millones de toneladas. Es nivel máximo histórico! La razón principal de la mejora productiva viene del nuevo tipo de cambio altamente competitivo para las exportaciones del vecino país.


Está bien: nuestro país muestra un cuadro diametralmente opuesto. Sin embargo, la reducción no sería notable en vista de que la producción agrícola se va a concentrar en la soja en desmedro de los otros granos.
Si no hay, en breve un cambio de política económica, la pampa húmeda (y peor las economías regionales) se encaminaría a un regreso a los 60.


Colón descubrió América para el mundo occidental, un día como hoy. Muchos años después, el Gobierno descubrió cómo entrar en el túnel del tiempo para un regreso expeditivo.

Cafma quiere reactivar la demanda de maquinaria agrícola con un crédito subsidiado: ni una palabra sobre retenciones

La demanda interna se derrumba por la crisis agrícola.
Cafma quiere reactivar la demanda de maquinaria agrícola con un crédito subsidiado: ni una palabra sobre retenciones
Los clientes de las empresas fabricantes de maquinaria e implementos agrícolas se están muriendo. Muchos perdieron dinero en la campaña pasada. Y los números proyectados del ciclo 2015/16 son negativos en la mayor parte de las zonas productivas.
Parte de la solución de ese problema es tan obvio que hasta da vergüenza mencionarlo: eliminar los derechos de exportación y las restricciones vigentes sobre el comercio exterior de commodities agrícolas.
Los representantes de las 172 empresas que integran la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma) creen que la mejor manera de reactivar la demanda es lanzar un crédito oficial con una tasa subsidiada inferior al 10% anual. Al menos eso es lo que solicitaron al ministro de Economía Axel Kicillof, según indica un artículo publicado hoy en La Nación.
No parece interesarles que el moribundo se recupere para gozar de buena salud: se contentan con conectarlo a un respirador artificial para ir tirando un tiempo más. Semejante gesto de solidaridad debería ser la base de una nueva entidad que emule a las cadenas de valor productivas (podría denominarse ArgenMaq, Maquinar o AcFierros).
Un crédito oficial con una tasa de interés real negativa sólo fomentaría las compras oportunistas de maquinaria ensamblada en territorio argentino –fundamentalmente tractores– al tratarse de bienes cuasi dolarizados integrados mayormente por piezas importadas (y eso es justamente lo que las autoridades de la BCRA intentaron evitar un par de meses atrás). Pero las ventas de sembradoras seguirían en el subsuelo con o sin crédito.
“El crédito iría enfocado fundamentalmente al contratista. Queremos que el contratista compre porque se está parando el sector de maquinaria agrícola”, asegura el presidente de Cafma Marcelo Valfiorani. Se trata de un plan perfecto. El único inconveniente es que el cliente del contratista es (adivinen). Sí. Respuesta correcta: el productor agropecuario. Todos están en el mismo barco: creer que alguno se va a salvar solo, a esta altura del partido, es una ingenuidad (en el mejor de los casos).
Mantener una presión tributaria récord en un contexto internacional de bajos precios internacionales de los granos implica promover el cierre de miles de empresas agropecuarias, incrementar la oferta de tierras productivas en venta y facilitar el acceso a las mismas –sin la molesta interferencia de extranjeros gracias a la Ley 26.737– de aquellas familias que en los últimos años lograron acumular cantidades gigantescas de dinero.
Ezequiel Tambornini
 
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