EL CAMPO ARGENTINO EN NÚM3ROS - El nuevo trabajo de Fundación FADA

2016/12/19

 FADA tradujo en cifras lo que el campo aporta en el desarrollo del país. Según esta investigación, en el año 2015 las cadenas agroalimentarias generaron:



Para medir el aporte de las cadenas agroalimentarias al país y determinar su relevancia, se establecen cinco indicadores: producción, que es la base de la pirámide y genera un efecto multiplicador para los demás indicadores; generación de empleo, tanto directo como indirecto; participación sobre el Producto Bruto Interno (PBI) de las cadenas agroalimentarias; el aporte tributario y la generación de divisas por exportaciones. Los datos se encuentran estimados para el año 2015 (producción campaña 2014/15), debido a que la disponibilidad del total de los datos aquí expuestos, se encuentran disponibles hasta un año después.  



Empleo

Para 2015, las cadenas generaron 2,7 millones de puestos de trabajo tanto directos como indirectos, lo que refleja que 1 de cada 6 puestos de trabajo se genera en las cadenas agroalimentarias. Del total de puestos generados, el 35% proviene de economías regionales, seguidas por las cadenas cárnicas y lácteas (32%), las cadenas granarias (32%) y la maquinaria agrícola (1,6%). Tomando desde el año 2010 a 2015, las cadenas agroalimentarias han perdido participación sobre el total de empleo nacional, pasando de un 19% (2010) a 17,1% (2015). Esto se explica no solo por el aumento del empleo total del país en el período sino también por la pérdida del empleo en las cadenas agroalimentarias, equivalente a 138 mil puestos de trabajo, en cinco años. Aquí se ven las disparidades entre los distintos componentes del campo argentino. Mientras que en las cadenas granarias se crearon 80 mil puestos de trabajo, en las economías regionales, la producción vitivinícola, las carnes y el sector lácteo, se perdieron 220 mil empleos.

La creación de 2,7 millones de puestos de trabajo, equivalen a llenar 45 veces el Estadio Monumental de River Plate *1 . 

Producto Bruto Interno 

Para 2015, las cadenas agroalimentarias aportaron el 9% del total del Producto Bruto Interno del país. Considerando al sector primario agropecuario y la industria manufacturera, aportaron el 5% y 4,2%, respectivamente. Esta participación que alcanza el 9%, refleja que 1 de cada 11 pesos del Producto Bruto Interno lo generan las cadenas agroalimentarias. Este porcentaje es levemente inferior al registrado en 2014, como producto del recalculo del PIB y como resultado del atraso cambiario, que distorsionó los precios relativos en desventaja de los exportables.


Aporte tributario *2 

Para el año 2015, se estima que las cadenas agroalimentarias aportaron $164.367 millones, de los cuales $71.802 millones fueron aportados por el sector agropecuario primario y $ 92.565 millones por el sector agropecuario primario. El mayor aporte es realizado en concepto de Derechos de Exportación (41%), IVA (23%), Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social (19%), Impuesto a las Ganancias (11%), y en menor medida Créditos y Débitos Bancarios (5%) y Ganancia Mínima Presunta. Esto que implica una presión tributaria del 3% sobre el valor agregado, para el promedio de la economía la presión tributaria es de 26,98%en función de los impuestos seleccionados. Este aporte tributario representa el 10% del total de la recaudación tributaria nacional (AFIP), 1 de cada 10 pesos recaudados provienen de las cadenas agroalimentarias. 


Exportaciones

as exportaciones agroindustriales aportan 6 de cada 10 dólares en concepto de ingreso de divisas por exportación, lo que refleja la importancia que tienen las cadenas agroalimentarias en la generación de divisas. Los dos complejos exportadores que le siguen en importancia, el automotor y el petroquímico, son deficitarios en términos de exportaciones netas. Para el año 2015, las cadenas agroalimentarias exportaron USD 36.562 millones, el 64% del total de divisas por exportación, de los cuáles USD 13.274 millones corresponden a productos primarios, mientras que USD 23.288 millones fueron Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA). En comparación con el año 2014, los volúmenes de ambos rubros se vieron disminuidos en un 7% para el sector agropecuario y un 12% para las MOA. Sin embargo, la mayor participación de las cadenas agroalimentarias para el año 2015, viene explicado por una reducción general de las exportaciones argentinas.

Producción

Las cadenas agroalimentarias produjeron un total de 116,5 millones de toneladas de granos, entre los que se destaca la producción de soja con 61 millones de toneladas, maíz con 33,8 millones y trigo con 14 millones de toneladas producidas. Esta producción equivale a 4,3 millones de camiones cargados. Si los estacionamos a todos al mismo tiempo, uno detrás de otro, podrían dar 2 vueltas a la tierra *4 .
La producción de granos en Argentina se realizó bajo la siembra de 34 millones de hectáreas *5 , lo que equivale a haber sembrado 48 millones de veces la cancha de fútbol de Boca Juniors (Bombonera)¨*6 . A estos cultivos, bases para la producción de alimento, se le suma la producción de carnes que alcanzaron los 5,1 millones de toneladas, entre la carne vacuna (2,7 millones de tn.), aviar (2 millones de tn.) y porcina (457 mil tn.). Las 5,1 millones de toneladas, equivale a que cada argentino pueda consumir sus 110 Kg. per-cápita, y quede disponible para alimentar a 6 millones de personas más, equivalente a 2 veces la población de la provincia de Córdoba. Entre otras producciones importantes de las cadenas agroalimentarias, podemos destacar la producción de una economía regional como es la de vinos, con un total de 1.336 millones de litros producidos y la producción de leche, que alcanza un total de 11.216 millones de litros, aunque estos volúmenes se vieron reducidos para el año 2016 en aproximadamente 1.000 millones de litros. La producción de vino estaría llenando un total de 6 millones de toneles  de vino *7.


Por su lado, la producción de leche equivale a que todos los niños de América Latina (120 millones) ingieran una taza diaria de leche todos los días del año *8 , aunque cabe aclarar que parte importante de esta producción se utiliza para producir una variada gama de productos lácteos. Por otro lado, la producción de biocombustibles alcanzó un total de 2.800 millones de litros, distribuidos en un 28% de bioetanol (caña de azúcar y maíz) y 72% biodiesel (soja). La producción de bioetanol de maíz, consumió 1.150.234 toneladas de maíz (3% producción nacional). Cabe aclarar que de dichas producciones se generan subproductos sólidos como la burlanda (etanol de maíz) y harina de soja para utilizados en otros procesos productivos, tales como la alimentación animal. Estos, son equivalentes al combustible necesario para dar la vuelta 3 millones de veces a la luna *9 .


Cadenas agroalimentarias Se entiende por cadenas agroalimentarias a las cadenas de granos y oleaginosas *10, la cadena de producción de maquinaria agrícola, las cadenas cárnicas *11, la cadena láctea, el bioetanol y el biodiesel, por formar parte de las cadenas del maíz, la caña y la soja, y las economías regionales, donde las diversas producciones locales son muy significativas en el proceso de creación de empleo directo e indirecto, a lo largo de todas las provincias del país. En este caso, se han medido las cadenas de las frutas, legumbres, hortalizas y otras *12, y la cadena vitivinícola. Las cadenas agroalimentarias son una parte importante del desarrollo del país, tanto por su función social de generación de empleo como su función económica de generación de valor agregado, recaudación y divisas.

Fuentes: MIN HACIENDA - AFIP - INDEC - BCR - FAO - SIPA – MINAGOI

Referencias:
*1 Capacidad máxima de espectadores: 61.688.
*2 Medido en función de un conjunto de tributos seleccionados: Ganancias, Ganancia Mínima Presunta, CSS, Derechos de Exportación, IVA y Créditos y Débitos de Cta. Cte. 

*4 Camiones que transportan en promedio 27 tn. Con un largo promedio de 20 metros. Esto equivale a 81 mil km. La circunferencia de la Tierra equivale a 40 mil Km.
 *5 Considerando doble cultivo, por lo que pueden existir hectáreas destinadas a más de un cultivo en diferentes momentos del tiempo.
*6 El estadio Boca Juniors tiene 7.140 M2 .
*7 Sinónimo: barrica / barril de vino
*8 Bajo el supuesto de una taza de 250 cc. Cabe aclarar que mucha de la leche producida se convierte en otros productos lácteos, sin embargo, el ejemplo es a modo ilustrativo.
*9 Bajo el supuesto de que los autos funcionan 100% a biocombustibles. Un auto naftero utiliza en promedio 1094 lt. y un auto diésel utiliza en promedio 921 lt. para recorrer la circunferencia de la luna, que equivale a 10.921 Km.

*10 Considerando trigo, maíz, soja, girasol y otros granos y oleaginosas, como ser sorgo, maní, arroz, cebada y otros, incluyendo a las pasturas
*11 Cadenas vacuna, aviar y porcina.
*12 Incluye: yerba mate, té, apícola, aceite de oliva, cacao y chocolate, caña de azúcar.
 

Transformando el RIESGO en OPORTUNIDAD. Informe INTA MJ

Faltan las precipitaciones y algunos cultivos no acusan déficit hídrico gracias a una napa freática a óptima profundidad: las raíces que se encuentran a profundidades mayores a 80 cm pueden abastecerse de agua de napa sin expresar síntomas de estrés por la falta de precipitaciones, lo cual es una segunda oportunidad de aprovechar el agua de lluvia almacenada en el suelo meses atrás.
Por:
Este informe tiene como objetivo presentar los valores actualizados de variables meteorológicas tales como precipitaciones, dinámica de napa freática, contenido hídrico del perfil de suelo, temperaturas máximas, mínimas y medias, heliofanía efectiva, humedad ambiente y evapotranspiración potencial desde enero de 2016 hasta la fecha del informe, en comparación con registros históricos tomados en el observatorio meteorológico de la EEA INTA Marcos Juárez.

Informe agroclimático preliminar 2016. Evolución de las variables meteorológicas en EEA INTA Marcos Juárez

Este informe tiene como objetivo presentar los valores actualizados de variables meteorológicas tales como precipitaciones, dinámica de napa freática, contenido hídrico del perfil de suelo, temperaturas máximas, mínimas y medias, heliofanía efectiva, humedad ambiente y evapotranspiración potencial desde enero de 2016 hasta la fecha del informe, en comparación con registros históricos tomados en el observatorio meteorológico de la EEA INTA Marcos Juárez. Precipitaciones y evolución de napa freática En gráfico nº1 se observa que la distribución y magnitud de las precipitaciones del corriente año han demostrado gran variabilidad con respecto a la media para nuestra región, superando el promedio durante el primer semestre y haciendo notar su ausencia durante el segundo semestre como consecuencia del efecto del fenómeno climático de “La Niña” actualmente en curso






Si bien en el segundo semestre del corriente año las precipitaciones han ocurrido de manera escasa y se han visto reducidos los contenidos hídricos de los suelos, el reservorio de agua que  representa la napa freática para los cultivos deja en claro la oportunidad de aprovechar el agua que en otro momento de exceso no pudo ser consumida y quedo almacenada en el suelo. Esta oportunidad se manifiesta claramente en los cultivos que en el mes de diciembre no están sufriendo estrés hídrico, tal es el caso del cultivo de maíz que se encuentra en el estado fenológico V7 con prácticamente 2 m de altura y en menor medida el cultivo de soja que en su mayoría se encuentra iniciando el periodo reproductivo con profundidades de raíces que claramente no pueden acceder al aporte freático siendo reducidas sus tasas de crecimiento y mostrando marchitez temporaria durante las horas de mayor demanda atmosférica. En los lotes que provienen de trigo o gramíneas invernales, la siembra de los cultivos de segunda se han demorado debido al atraso de la cosecha de la gramínea y al escaso contenido hídrico del horizonte superficial (0-20 cm) fruto del consumo realizado durante el invierno y la falta de recarga estacional por parte de las precipitaciones. En el gráfico nº2 se observa el contenido hídrico en porcentaje, para facilitar la comparación entre la ocupación de cultivo y los contenidos hídricos de punto de marchitez permanente y capacidad de campo. El contenido hídrico del perfil de suelo muestreado cuenta con influencia de napa a 1,90 m y tiene diferentes cultivos implantados (trigo/soja2ª, maíz 1ª y soja 1ª).


 



El contenido hídrico del horizonte superficial (0-20 cm) no supera el 20% de humedad en ninguno de los casos, siendo muy cercano al contenido hídrico teórico de punto de marchitez permanente (PMP), el cual será alcanzado en los próximos días en caso de no ocurrir precipitaciones. La situación cambia a medida que las raíces van profundizando hasta profundidades de 1,20 m en la cual el contenido hídrico del suelo se asemeja al valor teórico de capacidad de campo (CC). Esto se debe principalmente al aporte que la napa freática hace mediante capilaridad, la cual es una segunda oportunidad de aprovechar el agua de lluvia caída meses atrás. Todos aquellos cultivos con raíces ubicadas a profundidades superiores o iguales a 1 m no están sufriendo estrés hídrico por la ausencia de las precipitaciones. Para revertir este déficit hídrico en el horizonte superficial se requiere de un aporte por precipitaciones no menor de 50 mm para alcanzar la capacidad de campo. Temperaturas El comienzo de 2016 se caracterizó principalmente por un verano extremadamente cálido y húmedo con presencia de altas temperaturas y eventos térmicos extremos (olas de calor) durante el primer trimestre del año, donde las temperaturas máximas fueron superiores al promedio mensual debido a la influencia del fenómeno climático “El Niño” que en dicha estación se encontraba en su máxima expresión. El otoño en cambio se manifestó fresco y húmedo como es habitual en nuestra zona de influencia, con un abril que fue récord en días con precipitaciones (21) generando un temporal que provocó principalmente demoras en las tareas de cosecha, pérdidas de calidad de grano e inconvenientes en la logística. Durante el trimestre junio-julio-agosto se observó una marcada disminución en las temperaturas máximas respecto a la media y, a la inversa, registros térmicos mínimos superiores a lo normal respecto a su promedio mensual. Esto implicó una estrecha amplitud térmica que generó un ambiente óptimo para los cultivos de invierno sin picos térmicos durante el mes de agosto (evento que se venía manifestando en años anteriores con marcada influencia en la calidad y rendimiento). En este año, a diferencia de 2015, se manifestó una rápida salida del invierno, con temperaturas en ascenso que no dieron lugar a heladas tardías. Sólo el mes de septiembre presentó temperaturas máximas superiores a lo normal y luego hasta el día de la fecha los valores térmicos siguieron valores normales.




Heliofanía efectiva Respecto a esta variable meteorológica, se evidencia en el grafico n°4 que las horas de luz por día estuvieron por debajo de la media en el bimestre abril-mayo en los meses de julio y octubre. Esta variable se vio afectada directamente por la predominancia de días con inestabilidad durante el primer semestre, siendo récord de reducida luminosidad el mes de abril como consecuencia del temporal explicado en líneas anteriores. 











 Humedad ambiente 
La humedad ambiente durante prácticamente todo el año fue mayor a la media.






















Evapotranspiración potencial  

 
 

*Este informe es el resultado parcial del análisis de variables agroclimáticas ocurridas durante el 2016, el cual será actualizado y difundido en los primeros días del año 2017 por sus autores de manera final.
 
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