Novedades del Consorcio Canalero MJGR

2016/07/11

En los últimos días el Consorcio Canalero Marcos Juárez General Roca


Efecto lluvias: la mitad de los productores tiene problemas para conseguir semillas de soja

Según la Bolsa de Cereales de Córdoba, el 74% de los productores podría sufrir este problema conforme avance la nueva campaña. Cuáles son los departamentos con mayores problemas.

La soja no para de recibir malas noticias debido a los excesos hídricos. A laspérdidas productivas y de calidad se sumaron en las últimas horas las primeras noticias sobre los problemas que están teniendo los productores para hacerse de la semilla necesaria para la siembra gruesa 2016/17.

Según un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, “a la fecha se comienzan a evidenciar las primeras reducciones en el potencial de germinación, principalmente en el grupo de madurez V, de acuerdo a los datos presentados por el laboratorio de semillas de la Cámara de Cereales de Córdoba, que muestran recortes de entre 30 y 40 puntos de germinación en comparación con la campaña previa”.
LEÉ. La soja en Córdoba: 11% de daño y nivel proteico muy bajo

La caída en calidad es medida tanto en términos de PG normal (sin fungicidas) y curado (con aplicación en laboratorio de fungicida sistémico y de contacto) experimentada principalmente por variedades del grupo V corto y largo en comparación con la performance de la anterior campaña.

Importar semillas

En ese marco, el reporte agrega un relevamiento realizado entre su red de colaboradores que arrojó que el 47 por ciento de los productores ha comenzado a mostrar cierta dificultad para conseguir semillas.

Para la entidad bursátil, conforme avance el año y llegue el momento de sembrar, estos problemas podrían alcanzar al 74 por ciento de los productores; es decir, tres de cada cuatro, lo que podría derivar en que sea necesario traer semillas de otras provincias.




De la encuesta de la Bolsa se desprende que los departamentos con más problemas para conseguir semillas son Río Cuarto, Juárez Celman, General San Martín, San Justo, Colón, Totoral y Tulumba.




También el trigo

En el caso del trigo, el informe advierte que “si bien gran parte de la provincia (63 por ciento) no manifiesta problemas generales de disponibilidad de semillas de trigo, se evidencia, con el correr de los días, un faltante de variedades de los principales semilleros trigueros y de los ciclos cortos”.




Con el cereal también sucede que se está “importando” semillas de otras provincias. “Algunos productores recurrieron a la provincia de Buenos Aires para abastecerse de las mismas”, sostiene el documento.

Mejora la renta en campo alquilado

Según el Monitor Agro Córdoba (Ieral-Agricultura), la secuencia trigo-soja tendrá un rendimiento sobre activos del 20,4% en Marcos Juárez y del 14,7% en Jesús María, a moneda constante.


La inversión agrícola en la producción de trigo y soja de segunda en un establecimiento de la zona núcleo de Córdoba (Marcos Juárez), que opera bajo campo alquilado –15 quintales–, tendrá un rendimiento sobre activos del 44,7 por ciento anual, medido a precios corrientes, y del 20,4 por ciento anual, medido a precios ajustados por inflación esperada (20,1 por ciento entre junio 2016 y junio 2017).


A la vez, un establecimiento de la zona norte (Jesús María) que opera también bajo campo alquilado (7,5 quintales), con esta misma secuencia agrícola, tendrá una rentabilidad esperada sobre activos del 37,8 por ciento a precios corrientes y del 14,7 por ciento a precios constantes.

Estos son algunos de los datos contenidos en el último Monitor Agro de Córdoba, realizado por los economistas del Ieral-Fundación Mediterránea Juan Manuel Garzón, Nicolás Torre y Francisco Bullano, como parte de un convenio con el Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Provincia. Precisamente, este monitor analiza la rentabilidad agrícola esperada para el sistema de producción trigo/soja de segunda en el actual ciclo 2016/2017.

Otras referencias contenidas en el trabajo de más de 50 páginas, contienen las siguientes conclusiones:

Renta comparada. En ambos establecimientos (zona núcleo y norte), la rentabilidad esperada del ciclo 2016/17 mejora respecto de los últimos dos ejercicios, e incluso podría llegar a situarse por encima de la observada en promedio durante el período 2009/10-2013/14. De todos modos, la rentabilidad proyectada quedaría por debajo de la observada durante la primera década del siglo. En el establecimiento de la zona núcleo, la rentabilidad promedió 82,4 por ciento anual (precios constantes) durante las campañas 2001/02-2004/05 (como resultado de un tipo de cambio muy competitivo) y 28,8 por ciento en las campañas 2005/06-2008/09. Por su parte, en el establecimiento de la zona norte, estos porcentajes fueron del 76,6 y del 26,5 por ciento, respectivamente, en esos mismos períodos.

Mejora para el arrendatario. El ciclo 2016/2017 permitiría una recuperación en la rentabilidad del productor arrendatario y también una mejora en los alquileres (variable clave para el propietario de la tierra). En efecto, en ambos establecimientos los alquileres suben un 46 por ciento a precios constantes (en poder de compra). Nótese que en el establecimiento

En la zona núcleo, el alquiler está definido en un nivel que representa el 47 por ciento del excedente neto de explotación, mientras que en el establecimiento de la zona norte el 44 por ciento del excedente.

El monto finalmente acordado en concepto de alquiler es una variable crítica de la rentabilidad esperada del productor arrendatario (juego de suma cero, a mayor participación del alquiler en el excedente agrícola, menor rentabilidad queda para el arrendatario).

Renta sobre activos y sobre capital propio. En muchos casos, el productor agrícola (inversor) financia su actividad en parte con fondos propios y en parte con deuda. En este contexto, la decision de realizar o no la inversión dependerá del rendimiento sobre el capital propio o ROE por sus siglas en inglés (Returns On Equity).

Al igual que en la disyuntiva anterior, si el ROE resulta mayor a la tasa de costo de oportunidad del capital propio, la inversion agrícola debería llevarse adelante. Con deuda, la rentabilidad sobre capital propio (ROE) excede la rentabilidad sobre activos (ROA) sólo cuando el costo financiero de la deuda está por debajo del ROA.

Por ejemplo, si el Establecimiento Zona Norte tuviese un nivel de deuda equivalente al 40 por ciento de su activo, con un costo financiero de esa deuda del 30 por ciento, el ROE esperado se ubicaría en el 43 por ciento anual, subiendo poco más de cinco puntos respecto del ROA esperado (37,8%).

En todos los casos en los que el costo de la deuda es menor al 37,8 por ciento, el retorno sobre el capital propio se ubica por encima del ROA.

En el caso del Establecimiento Zona Nucleo, el apalancamiento con deuda empuja hacia arriba el ROE cuando el costo de esa deuda se encuentra por debajo del 44,7 por ciento anual (ROA).

El Monitor analiza distintas modalidades de arrendamiento, cómo se distribuye el riesgo entre productor y propietario de la tierra, y cómo influyen estas modalidades sobre la rentabilidad del capital propio bajo diferentes escenarios productivos y de precios.

Por el clima, la producción está viviendo de las reservas. Iriarte

En junio, la faena de ganado vacuno cayó un 12 por ciento con respecto a igual mes del año pasado.
La caída no se puede explicar sólo por la retención de hembras en marcha desde fines del año pasado, ya que también ha caído la faena de machos (11 por ciento).

Después de la recuperación de la matanza que se dio en mayo, al salir miles de cabezas que no pudieron ser comercializadas en abril a causa de las lluvias, en junio la oferta ganadera se volvió a caer.

Se trata de una combinación de retención, atraso en los engordes en feedlots y pasturas, como consecuencia del clima adverso y también de las recrías y del menor uso del grano.

Las zonas recientemente inundadas, que tienen un stock de unos 12 millones de cabezas –no todo afectado de la misma manera– han sufrido mortandad, abortos, pérdidas de pasturas y pérdida de estado de la hacienda.

Los efectos reales de las lluvias en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, se verán con claridad recién en el segundo semestre, pero esta importante área ganadera tiene muy resentida su capacidad para producir gordo. Se está viviendo de reservas.

En todo el país, la actividad ganadera sigue muy afectada por las intensas lluvias de los últimos meses: todo está atrasado y la producción de carne muy afectada. Expectativas, lluvias, feriados largos, paros, todos factores que contribuyen a que la oferta sea mucho más baja de lo esperado.

El consumo de carne vacuna cayó en junio a unos 56 kilos per cápita , contra unos 62 kilos de junio del año pasado (10 por ciento). En el mismo lapso, el precio del novillito ha subido un 65 por ciento, bien por arriba de la inflación.

La carne es un bien escaso, producto de la retención y de los fenómenos climáticos, y la oferta es tan restringida que los precios del ganado se sostienen con el sólo concurso del consumo, que se “niega” a reducir la ingesta.

Hoy sólo en unos pocos cortes los mercados externos pueden mejorar lo que paga el mercado doméstico.

La vaca muy firme . La buscan los frigoríficos que trabajan con China, y también las plantas exportadoras que no consiguen completar las faenas diarias sólo con novillos. También los vaqueros del Gran Buenos Aires, que le sacan plata vendiendo gran parte del cuarto delantero como picada, colocando el lomo, bifes, cuadril y la rueda (milanesa) sin problemas.

“De una buena vaca pesada sale carne muy similar a la del novillo, incluso más sabrosa. Buscan la vaca nueva vacía tanto los que hacen invernada, como los que la entoran para madre o incluso los que las engordan a corral. Hoy hay en los feedlots mucha más vaca que hace uno o dos años”, aseguran en el sector.

El excelente precio –en términos absolutos y en términos relativos– de la vaca refuerza los ingresos de la criadores: en una explotación de cría especializada con venta al destete, el 35-40 por ciento de los kilos que salen por la tranquera son de vaca, sea esta gorda, manufactura o conserva.

Pollo. En los últimos 11 años, mientras el IPC se multiplicó por 10, el precio de la carne vacuna al mostrador lo hizo 14 veces y el pollo 9 veces. O sea, en términos reales, la carne vacuna se ha valorizado y el pollo se ha desvalorizado. En 2005, el precio del pollo al mostrador equivalía el 46 por ciento del precio de la carne vacuna; hoy el pollo cotiza a sólo el 30 por ciento del valor de la carne vacuna.

Llegaron las lluvias y los fondos ensayan su salida en EE.UU.. P. Andreani

A comienzos de mes, la soja posición agosto en Chicago cotizaba a 431,5 dólares la tonelada. Este jueves, el cierre fue de 404,7 dólares, una baja de casi 27 dólares o 6,2 por ciento en menos de una semana.


En el mismo período, la posición septiembre de maíz, siempre hablando de Chicago, bajó de 141,7 a 134,5 dólares, una caída de 7,3 dólares, el equivalente a cinco por ciento.

¿Qué sucedió para que la tendencia alcista que comenzó hace un par de meses cambie sustancialmente y entremos ahora en un tobogán bajista?

La respuesta hay que buscarla por el lado de los fundamentals . Uno de ellos eran los pronósticos climáticos de una eventual sequía en los cinturones productivos de soja y maíz en los Estados Unidos. En nuestro país el mercado de maíz disponible en el Matba bajó seis dólares, muy similar a la baja registrada en el mercado de Chicago. En el caso de la Soja la baja fue 21 dólares.

Sucedió que la semana pasada los pronósticos de lluvias para los próximos 6 a 10 días se convirtieron en lluvias reales. Esto provocó órdenes masivas de venta por parte de los fondos, quienes ya habían apostado a una eventual sequía anunciada en los informes de abril. Recordemos que raíz de ese informe, los fondos armaron una fuerte posición comprada.

Ahora son las lluvias las que mandan, y el fin de semana pasado cubrieron los estados de Minnesota, Illinois y Iowa, estos últimos dos los principales estados productores de maíz de los Estados Unidos. Sucede que ahora el temor de los fondos es que las lluvias se generalicen, se recomponga la humedad de los suelos y las proyecciones de rindes y producción no se vean afectadas.

No consideramos que la situación actual haya cambiado drásticamente con las lluvias ocurridas el fin de semana. Sí han cambiado las expectativas de los operadores del mercado, pero coyunturales, es decir para el corto plazo. Para el mediano plazo, de aquí a las próximas cuatro semanas, no está todo dicho en cuanto a perspectivas climáticas. Así como vimos esta última semana una corrida de venta de los fondos, con toma de ganancias y fuertes bajas, en las próximas semanas no se descarta que volvamos a ver fuertes subas ante la no ocurrencia de lluvias o pronósticos de tiempo seco y caluroso.

Como vemos, el futuro de los precios locales y futuros nueva cosecha, tanto soja como maíz y su impacto en la renta del productor argentino se define en estas próximas cuatros semanas

En el plano local una muy buena noticia es el volumen operado en el Matba. Al cierre del ejercicio (fines de junio) se registraron 27,115 millones de toneladas, consolidando una sensible recuperación con respecto al año pasado. En la medida que el país avance a una economía estable sin sorpresas en la inflación, la utilización de las herramientas de coberturas en futuros y opciones por parte de los productores, será cada vez mayor. Hoy están todas las variables definidas para que el productor pueda avanzar en este tipo de coberturas: precio del producto en dólares, nivel del dólar futuro, nivel de las tasas de interés en pesos, y tendencia futuras de los mercados.

Durante el ejercicio se observó un crecimiento importante en la operatoria de opciones: 25 por ciento. Los productos que más traccionaron: maíz (29,8 por ciento) y soja (13,5). En definitiva, los números del ejercicio 2015-2016 resultan auspiciosos y marcan una tendencia positiva que seguramente continuará en el segundo semestre del año.

El agua no se va, y riega las protestas en el este cordobés Andres Ferrreras

Productores de seis departamentos unificaron sus reclamos para que haya obras que desagoten amplias regiones. Algunos llevan tres años anegados. Dos rutas en el sudeste provincial siguen cortadas.
Campos y caminos de seis departamentos del este y sudeste de Córdoba siguen con problemas graves por el agua que no se va. Hasta en invierno ha llovido y se acentuaron las complicaciones que se arrastran desde el verano.
La semana que pasó, productores rurales de esas regiones reclamaron a la Provincia por su “ausencia” a la hora de prevenir y solucionar el problema de los campos inundados, que en algunos casos llevan tres años bajo el agua. Aseguran que la situación es “desesperante” y que ya se contabilizan pérdidas por más de 6.700 millones de pesos.
En una reunión que tuvo lugar en Las Varillas, después del corte de las rutas 3 y 158 realizado el pasado lunes, productores de los departamentos San Justo, Río Segundo, Unión, San Martín, Marcos Juárez y Tercero Arriba firmaron un documento en el que apuntaron a la “ausencia de servicios naturales del Estado, desidia de funcionarios y hasta mala praxis en la ejecución de obras hídricas”. Piden al Gobierno una “respuesta inmediata”.
Entienden que el fenómeno que sufren no es fortuito, sino que es “el resultado de la ausencia del Estado provincial (que) ha pretendido desentenderse de los caminos y canales rurales”, con la conformación de los consorcios cuyas obras son financiadas por los propios productores. Estimaron que en Córdoba hay más de tres millones de hectáreas anegadas y que las pérdidas económicas representan 6.750 millones de pesos. “Con tan sólo el uno por ciento, haciendo las obras necesarias, se hubiese podido evitar esta catástrofe”, aseguran.
“Nuestra situación económica hoy es desesperante”, dijeron al responsabilizar también a las políticas del anterior gobierno nacional, mientras reclaman respuestas también del actual.
“Rapiña voraz”
“Se llevaron más del 80 por ciento de nuestra renta en los últimos ocho años. Nada de eso volvió a nuestras regiones”, reza un párrafo del documento de ese grupo, que pide un plan hídrico integral entre el Gobierno nacional y los provinciales de Córdoba y Santa Fe, que incluya el dragado del canal maestro de San Antonio, “que hace 76 años que no se limpia”; el saneamiento del río Carcarañá; la continuidad del canal Bajo Hondo hasta la laguna de Mar Chiquita; la limpieza el canal Florentino, y la terminación de otros.
También piden hacer retornar a su estado original lagunas de retención que se han canalizado desde el pie de la serranías hasta los canales maestros.
Respecto de la ruta 3, Osvaldo Vottero, titular de Vialidad Provincial, dijo que ya se abrió un canal y que se hará otro en breve para desagotar el sector. Estimó que “en dos meses” bajaría el caudal de agua y se podría reabrir al tráfico. De las tres rutas del sudeste durante meses cortadas, sólo la 11 pudo ser reabierta.
*Corresponsalía
DOCUMENTOS PARA DESCARGAR

Sin ataduras, el maíz va por mayores metas. A. Rollan

En la cadena maicera, sus eslabones ya están sacando cuentas. Si las proyecciones llegan a buen puerto, en la próxima siembra el área crecerá un millón de hectáreas. El resultado sería un extra de alrededor de siete millones de toneladas.

Ese volumen adicional puede tener dos destinos: el envío al puerto, lo que generaría un aumento de casi 230 mil viajes en camión, o la posibilidad de que buena parte pueda ser industrializada en origen. Si la opción es su conversión, la ganadería, la elaboración de combustibles, de energía eléctrica y térmica están dispuestas a servirse de esa mayor oferta de biomasa.

Ya libre de retenciones y de trabas comerciales, el maíz afronta un nuevo desafío: consolidar y expandir una cadena de valor que desde hace más de 10 años viene, con vaivenes, intentando desarrollarse. El punto de partida para su consolidación se dio esta semana, durante el Sexto Congreso de Maizar. Organizado por la entidad que agrupa a toda la cadena de valor del maíz en Argentina, sus representantes dejaron en claro cuál es su potencialidad.

“Hoy Argentina exporta 70 por ciento del maíz en grano y sólo transforma 30 por ciento. Debemos revertir esa ecuación y agregarle valor a ese 70 por ciento”, aseguró Aníbal Ivancich, presidente de Maizar.

Por su importancia dentro del cluster maicero, Córdoba estuvo presente. La provincia es hoy la principal productora nacional del cereal, con un alto grado de conversión en su territorio. Además de ser la primera productora de leche es también la mayor productora de bioetanol, un eslabón que ya está incorporado a la generación de energía.

Sinergia público-privado

“Estamos lejos del puerto y eso significa un desafío extra sobre qué poder hacer con el grano”, aseguró el secretario de Agricultura de Córdoba, Juan Cruz Molina, durante su exposición.

Sobre un total de siete millones de hectáreas agrícolas, en Córdoba se cultivan 1,3 millones de hectáreas con maíz. “Debemos dar el salto para llegar a dos millones de hectáreas, con el objetivo de consolidar una rotación agrícola con 33 por ciento de maíz y beneficiar al ambiente”, aseguró Molina.

Desde el sector privado, la apuesta por darle valor a la producción suma fichas. Luis Picat, presidente de la Sociedad Rural de Jesús María, referenció el rol social que cumple el maíz en el norte cordobés. “Por cada 200 toneladas de maíz, generamos un puesto de trabajo en la cadena porcina”, precisó.

La mayor parte de la burlanda (DDGS) que se produce a nivel nacional para la alimentación bovina, es provista por las plantas de etanol ubicadas en Villa María (ACA Bio), Río Cuarto (Bio 4) y Alejandro Roca (Pro Maíz). Junto con lo que aportan Vicentín (en Santa Fe) y Diaser (San Luis), la molienda nacional de maíz para etanol alimenta por día a 700 mil vacas lecheras.


Las cinco industrias cuentan con capacidad ociosa para procesar más maíz y elaborar un volumen extra de más de 563.000 metros cúbicos diarios de etanol. “Hoy la única energía renovable es la generada por biomasa”, aseguró Néstor Roulet, secretario de Agregado de Valor de la Nación.

Objetivo 2020

Además de aumentar su producción –que en la próxima campaña rondaría los 35 millones de toneladas–, la nueva jugada con el maíz es lograr su incorporación como fuente de energía.

Más allá de su contribución a la captura de carbono, el cultivo toma dimensión como materia prima para generar energía. “Tenemos como objetivo aumentar el aporte de biogás y de la biomasa dentro de la red nacional de energía eléctrica en 400 megavatios, como mínimo”, aseguró Roulet.

Desde la producción de carne, la utilización de más maíz para su conversión en proteína sigue sumando apuestas. En ese escenario, el aumento en la eficiencia productiva es clave.

“En el pasado, la meta era generar la mayor cantidad de cerdos; hoy nos enfocamos más en la ganancia diaria, en producir más kilos con menos alimento”, destacó Juan Manuel Bautista, gerente comercial de la empresa Agroceres Pic Argentina y referente del sector porcino en la Sociedad Rural Argentina. En los últimos 40 años, la producción de cerdos ganó en eficiencia. En 1976, con 380 kilos de alimento se generaban 100 kilos de carne. En la actualidad, con 281 kilos de alimentos se hacen 125 kilos de capón.

El pollo también se suma a las expectativas. Para 2025, su producción demandará cuatro millones de toneladas de maíz.                              

Para consultora internacional, la lechería debe mejorar su eficiencia para recuperarse

La consultora internacional KPMG difundió un informe especial sobre la industria lechera argentina en el que analiza lo ocurrido en este sector entre los años 2005 y 2015 y asegura que está saliendo de la crisis y entrando en una lenta recuperación.

Sin embargo, sostiene que para consolidar este proceso, el eslabón primario (es decir, los tambos) deben trabajar en mejorar su eficiencia mientras que la industria debe apuntar a una mejor diversificación de sus productos.

Desafíos

Si bien el análisis reconoce los “magros resultados económicos alcanzados a lo largo de los últimos años”, sostiene que “el sector ha iniciado una etapa de recuperación en toda la cadena” y señala como ejemplo que en 2015 se registró una mejora del dos por ciento en la producción primaria de leche y del cuatro por ciento en la industrial, aunque aún no se llega a los niveles de 2012 que fueron los mejores de los últimos años.

KPMG también advierte que, “si bien el actual gobierno ha implementado medidas para paliar y mejorar la ecuación costo-beneficio de las empresas productoras, los aumentos de precios observados siguen sin cubrir los costos de producción más aun teniendo en cuenta los niveles de inflación que impactan directamente”.

De cualquier manera, la consultora asegura que desde diciembre la situación sectorial “viene mostrando un lento recupero como consecuencia de varios factores que operan como alicientes”, y menciona al respecto medidas tomadas por el Estado para la promoción de la producción lechera.

Sin embargo, para consolidar este incipiente proceso de repunte, el estudio indica que “para cumplimentar o superar las metas de crecimiento proyectadas, serán necesarias cuantiosas inversiones orientadas a mejorar el nivel de eficiencia en el eslabón primario (para reducir costos y mejorar la escala de producción) como así también el de diferenciación de productos y capacidad en el tramo industrial”.

KPMG también coincide con la visión del Gobierno nacional, de que la solución pasa por incrementar el comercio exterior. “Estas metas permitirán incrementar la competitividad de los productos de exportación hacia un mercado global que es donde deberá buscarse la potencialidad para crecer en un mercado internacional del que se espera crezca la demanda”, propone el informe.

La cadena láctea, en números

33.400 millones de pesos. O 3.600 millones de dólares es el valor de facturación que alcanzó la producción primaria de leche el año pasado, tomando en cuenta una producción física que llegó a los 11.200 millones de litros y un precio al productor de 2,98 pesos por litro. Esta cifra representa el 11 por ciento del valor de producción del sector agrícola y alrededor del uno por ciento del PBI Nacional.

1,6% del PBI. Es a lo que equivale la cifra de ingresos generada por la industria láctea en su conjunto. Son cerca de 80 mil millones de pesos (8.500 millones de dólares), que representan el cinco por ciento del valor bruto de la producción de la industria manufacturera argentina.

70 mil. Es la cantidad de puestos de trabajo que genera el sector lechero: la mitad en la producción primaria y, la otra mitad, en la industrial.

1.100 millones de dólares. Fueron las exportaciones de lácteos durante 2015, lo que significa el dos por ciento de las exportaciones nacionales totales.

1,8%. Es la participación de Argentina en la producción global de leche (alrededor de 11 millones de toneladas), una cifra que viene manteniéndose constante en los últimos diez años. El país es el 15° país a nivel mundial y, además, el segundo productor de Latinoamérica después de Brasil que tiene la quinta producción más alta a nivel con algo más de 34 millones de toneladas.

La ruta 12, una laguna: sólo se puede circular en carretón, tirado por un tractor

Un video grabado por técnicos de la Bolsa de Cereales impacta: el camino que une a Corral de Bustos con Cavanagh parece una laguna.

La ruta 12, entre Corral de Bustos y Cavanagh, es uno de los caminos que atraviesan la provincia y que muestran la consecuencia del exceso hídrico y de la falta de obras necesarias para desagotar el agua de los campos, lo que ha llevado a numerosas protestas de productores en el este y sudeste.

Técnicos de la Bolsa de Cereales de Córdoba estaban realizando su tradicional "rally" por el interior, analizando el estado de los cultivos, cuando se toparon con esta carretera del sudeste y sólo pudieron continuar tirados por un tractor, arriba de un carretón.

Las imágenes impactan porque muestran a una ruta completamente tapada por el agua, como si estuviera debajo de una laguna.

El Inase va a la caza de 6.000 productores que no certificaron el origen de su semilla

Este año, ocho mil agricultores enviaron información al Inase, pero quedan muchos más sin hacerlo. Ya salieron las primeras dos mil cartas.

Tras anunciar un acuerdo con toda la cadena productiva de soja para terminar con el conflicto con Monsanto, el Gobierno nacional avanza con su plan para lograr un mercado de semillas donde predomine la formalidad y la legalidad.

En ese sentido, el presidente del Instituto Nacional de Semillas (Inase), Raimundo Lavignolle, indicó a Agrovoz que ya han enviado cartas a dos mil productores de un total de unos seis mil que tienen detectados que utilizaron semilla de soja durante la última campaña pero no informaron su origen, tal como lo establecen disposiciones del Inase basadas en la Ley de Semillas.

Lavignolle brindó una charla en el marco de la última Agroactiva y en ese marco comentó a este medio las diferentes acciones que están llevando adelante para legalizar el mercado.

Información

En una entrevista anterior realizada durante Expoagro, Lavignolle había señalado que sólo el 20 por ciento de la semilla que se usa en el país es semilla fiscalizada. ¿El resto? Uso propio bajo la Ley que no fue debidamente informada o la denominada “bolsa blanca”; es decir, mercado ilegal.


Ahora Lavignolle afirma que la situación mejoró, gracias a la “campaña intensiva” que se puso en marcha este año: “Hemos tenido respuesta de unos ocho mil productores, con lo que cubrimos gran parte de la superficie, pero tenemos que seguir mejorando, porque nos falta otro gran porcentaje de área”, mencionó.

Y añadió: “Son los que al menos enviaron información, lo que no significa que necesariamente sean ‘legales’. Dentro de los datos recibidos y que estamos procesando, por ejemplo, vemos algunos que compraron de buena fe pero les dieron facturas que no justifican el origen legal porque son cultivos no inscriptos, o fueron emitidas por operadores que no están inscriptos en el Inase. Pero en definitiva es toda información que nos ayuda a combatir el mercado ilegal de semillas”.

El universo de los productores que aún no han remitido datos se ubica en torno a seis mil, según precisó Lavignolle, de los cuales un tercio ya están recibiendo las intimaciones en sus campos. “Estamos intimando a productores que no respondieron, hay un par de miles de cartas firmadas y saliendo, y la idea es intimar a la mayor cantidad para que todos los que tienen la obligación de informar, la cumplan”, enfatizó.

Controles

El titular del Inase también ratificó que, para fortalecer al instituto como organismo de contralor, se firmarán convenios con diferentes actores de la cadena, como las Bolsas de Cereales provinciales, para que éstas realicen los controles de las semillas y luego se remita la información al Gobierno para que evalúe las acciones pertinentes.

“El objetivo es firmar convenios para no crear un monstruo del Inase y que sea un organismo altamente capacitado y técnicom, evitando duplicar tareas que se vienen haciendo en otras ramas de la cadena y que nos pueden servir a nosotros”, resumió Lavignolle.

Además, apuestan a avanzar con un sistema de gestión on line que permita a los productores poder hacer los trámites para legalizar el origen de su semilla de una manera más ágil y rápida.

Argentina llegó al Bicentenario con dependencia energética: buena parte de la solución está en el agro

Argentina llegó al Bicentenario con la pérdida de independencia energética que, además de consumir divisas, condiciona la concreción de inversiones orientadas a ampliar la capacidad instalada agroindustrial.

Luego de más de un década de ocupación kirchnerista –que desmanteló la matriz energética local– Argentina debe importar gas natural, petróleo crudo, fueloil y energía eléctrica para intentar afrontar la demanda interna de energía.

Este año, aún con importación de gas natural boliviano y de gas natural licuado (GNL) regasificado en los puertos de Bahía Blanca y Escobar (Argentina) y de Mejillones y Quinteros (Chile), las autoridades energéticas nuevamente deben recurrir a cortes programados de suministros a industrias para poder abastecer el consumo domiciliario.

En los primeros cinco meses de este año –según los últimos datos oficiales disponibles– el 65% de los 57.490 Gwh producidos en la Argentina se originaron a partir de fuentes térmicas (hidrocarburos no renovables y en parte importados), mientras que un 27.3% correspondió a energía hidráulica y 5.8% a nuclear. Las energías eólica, solar y biomasa no llegaron a aportar ni siquiera el 2%.

En Uruguay –acá nomás– en lo que va del presente año los parques eólicos generaron el 24% de la energía eléctrica y se estima que en algún momento de 2016 podría darse la situación que el 100% del consumo diario energético nacional sea abastecido solamente por fuentes eólicas.

En la Argentina el uso de energías limpias quedó en el freezer: la compañía estatal Cammesa no está empleando, en lo que va del año, biodiesel para destinarlo a la generación eléctrica. Y el programa para estaciones de servicio de corte de gasoil con 10% de biodiesel y nafta con 12% de etanol no está siendo cumplido por las compañías refinadoras de petróleo (porque es más conveniente refinar crudo local a precios subsidiados con fondos públicos).

En los primeros cuatro meses del año, según los últimos datos oficiales, se destinaron 291.908 toneladas de biodiesel para el corte con gasoil versus 346.665 toneladas en el mismo período del año pasado, mientras que en el caso del etanol fue de 279.145 metros cúbicos (con un corte teórico del 12%) versus 262.702 en enero-abril de 2015 (con un corte del 10%).

Recientemente el Ministerio de Energía y Minería dio inicio al “Programa RenovAr-Ronda 1” a partir del cual se pretende la incorporación de 1000 megavatios de potencia provenientes de fuentes renovables, de los cuales 600 megavatios serían eólicos, 300 solares, 65 de biomasa, 20 de pequeños aprovechamientos hidroeléctricos y 15 de biogás.

La promoción de las energías renovables, además de asegurar la “independencia energética”, es una herramienta indispensable para generar valor en la cadena agroindustrial, a través, por ejemplo, de la planta de Biogás montada recientemente en Río Cuarto (Bioeléctrica) que funciona en base a silo de maíz o de los muchos proyectos eólicos que se proyectaron sobre campo del sur bonaerense.

Vamos perdiendo: apenas un 0,6% del mercado chino de lácteos importados está representado por productos argentinos

Datos del 2015. Se trata del principal mercado mundial importador de lácteos.


Uno. Las autoridades del Ministerio de Agroindustria creen que la mejor manera de generar valor en la cadena láctea argentina –y revertir la actual crisis de ingresos– es fomentar la exportación.

Dos. El principal mercado importador de lácteos es China. En 2015 esa nación importó lácteos por un valor CIF de 6797 millones de dólares, de los cuales apenas 0,60% fueron provistos por la Argentina, según datos de un informe publicado por la Consejería Agroindustrial de Argentina en la República Popular China.

Tres. China firmó Tratados de Libre Comercio (TLC) con Nueva Zelanda, Australia, Chile, Costa Rica y Perú, entre otras naciones. El gobierno uruguayo de Tabaré Vázquez muestra intenciones de avanzar en ese sentido para mejorar el perfil de sus agroexportacioes. Las autoridades argentinas no emitieron –por el momento– ninguna intención al respecto.

El principal lácteo importado por China con las fórmulas infantiles con compras por 3732 millones de dólares CIF en 2015, de la cuales 24%, 11% y 10% corresponden a ventas realizadas por Holanda, Irlanda y Alemania. Los últimos datos oficiales publicados por la Unión Europea indican que los tambos de las principales naciones lecheras de la esa región (UE-15) recibieron en 2011 (cuando los precios internacionales eran mucho más elevados que los actuales) subsidios equivalentes a un 40% de los ingresos totales.

Buena parte de la perfomance exportadora europea de fórmulas infantiles en el mercado chino se debe también al poder de marketing de las grandes corporaciones alimenticias presentes en esa región (se trata de un segmento en el cual la fidelidad del consumidor se genera a través de una marca reconocible).

China se convirtió en el mercado más grande del mundo para fórmulas lácteas infantiles luego de que en 2008 se difundieran casos de fallecimientos de bebes ocasionados por consumo de productos contaminados con melamina elaborados en la nación asiática. A partir de ese momento la mayor parte de los consumidores prefieren marcas importadas. Para favorecer esa demanda de fórmulas infantiles importadas, las autoridades del gobierno central chino redujeron el arancel de importación al 5%, de manera tal de facilitar el ingreso de tales productos.

El segundo mercado lácteo en importancia es el correspondiente a la leche en polvo, el cual es liderado por Nueva Zelanda, que en 2015 acaparó el 79% del mercado chino con ventas por 1197 millones de dólares CIF versus un total de 1507 M/u$s. En los siguientes puestos se ubicaron Australia (7%), EE.UU. (4%), Alemania y Francia (2% cada uno).

Además de la ventaja geográfica –la cual representa un menor costo de flete– en 2008 Nueva Zelanda y China concretaron un TLC por medio del cual se determinó un arancel decreciente para las importaciones chinas de leche en polvo neocelandesas (el mismo es de 2,5% para 2016, será de 1,7% para 2017 y desaparecerá por completo en 2019). Argentina debe pagar un arancel del 10% para poder ingresar leche en polvo al mercado chino.

El único rubro en el cual la Argentina tiene una participación relativamente importante es el de suero lácteo –sustituto de bajo costo de la leche en polvo– con ventas en 2015 por 35 M/u$s (5% del total), muy por detrás de EE.UU. (38%), Alemania (12%), Francia (12%) y Holanda (7%).

En cuanto a leche fluida larga vida el año pasado China importó 485 M/u$s (con Alemania y Nueva Zelanda acaparando el 31% y 24% del mercado respectivamente), mientras que las compras de quesos fueron de 348 M/u$s (con Nueva Zelanda liderando el segmento con el 46% del mercado, seguido por Australia y EE.UU. con 19% y 15% respectivamente).

Malezas resistentes: se publicaron los resultados del primer programa nacional de ensayos de estrategias de control

Una iniciativa del Movimiento CREA.


El proyecto Malezas del Movimiento CREA acaba de publicar los primeros resultados de los módulos de prueba de estrategias de control –químico y sistémico– llevados a cabo en diferentes regiones agrícolas.

Los resultados de los catorce ensayos realizados el año pasado –que pueden descargarse gratuitamente aquí– comprenden un registro fotográfico de la evolución de los lotes tratados con diferentes estrategias (consensuadas entre los referentes agrícolas regionales).

“Uno de los objetivos de los ensayos fue que sean comparables entre regiones, de manera tal que nos ayuden a complementar conocimientos y anticiparnos a los problemas”, explica el técnico del proyecto Malezas de CREA Joaquín Bello.

Los resultados publicados, vale aclarar, no constituyen una “receta final” para tratar malezas difíciles, sino una fotografía de un proceso dinámico de construcción de conocimiento que se sigue desarrollando en la actualidad.

“En cada módulo se realizó un seguimiento personalizado; cada quince días se tomaron imágenes para obtener un registro fotográfico de la evolución de los tratamientos y en los mismos se promovieron jornadas para técnicos, investigadores, productores y representantes de compañías de agroinsumos en los cuales participaron más de 700 personas”, comenta Bello.

El factor clave del proyecto Malezas de CREA es que, al tratarse de un programa nacional, permite evitar la duplicación de investigaciones en una misma zona, además de encontrar eventuales factores comunes a todas las regiones y visualizar los procesos de migración de las diferentes malezas para poder anticipar posibles ingresos de especies problemáticas en zonas aún no afectadas.

“Los que integramos el proyecto Malezas creemos que el aprendizaje generado por medio del trabajo en red y la agronomía son las llaves para resolver el problema”, indica Bello. El programa cuenta con el apoyo del Ministerio de Agroindustria de la Nación, AgroSpray, Bayer CropScience, Dupont y SummitAgro.

Con los suelos inestables y caminos intransitables se complica la recolección de granos

La situación es crítica en el sureste y sur provincial. Del maíz se cosechó menos del 30% y de la soja un 70%, pero no pueden ser sacados de los campos por falta de caminos. Se complica la cadena de pagos y la implantación del trigo se demora

Las condiciones climáticas imperantes en los últimos meses en el sur provincial han generado una crítica situación para la agricultura, por los excesos de agua y el preocupante elevamiento de la napa que complica el ingreso a los campos. A su vez, el poco piso en los lotes sembrados de soja y maíz hacen imposible el trabajo de las máquinas cosechadoras que terminan enterradas en el lodo.

De acuerdo a estimaciones de Río Cuarto hacia el sur el porcentaje de maíz cosechado ronda el 30%, con altos niveles de humedad y con muchas pérdidas en rindes, mientras que se avanza con la soja que llega al orden del 70 ú 80% de levantada. Ahora la dificultad a superar es sacar los granos de los campos, o bien hacer silobolsas a la espera de la recuperación de los caminos.

En los últimos días los reclamos de los productores, principalmente en el sureste cordobés, se multiplicaron ya que se encuentran con lotes completos de soja y maíz que no pueden ser cosechados ante la imposibilidad de ingreso de las máquinas. A su vez, esta situación retrasa la implantación de los próximos cultivos, como el trigo.

Hay sectores al sureste provincial como al sur-sur donde los lotes son totalmente inestables y, al decir de los productores, se mueven como gelatina. Así lo demuestran videos realizados en campos de Jovita y en la zona rural de Canals y Las Varillas.

En Las Varillas los agropecuarios salieron a manifestarse y cuestionan la falta de soluciones al problema de los caminos. En Canals, Guatimozín y Cavanagh la situación no es mejor y se advierten ya problemas en la cadena de pagos. En esta zona se estima que el 50% del maíz fue levantado, pero no puede ser sacado de los campos.

Consultados los productores apuntan a la falta de caminos, con redes secundarias y terciarias totalmente destruidas y los consorcios camineros sin recursos ni maquinarias apropiadas para llevar adelante la reconstrucción.

Paciencia agotada

“La situación es gravísima, y aquí nadie nos da soluciones. Y las que vienen a dar ahora ya no lo son. La gente está muy irritada. Se ha cosechado pero no se puede sacar de los campos ”, indicó Sergio Echeverría un productor de la zona de Guatimozín, quien a su vez advirtió que ya hay problemas con los pagos. Al tiempo que dijo que el problema tendrá continuidad ya que en las actuales condiciones es imposible pensar en sembrar el trigo. El problema que afecta a esta zona rural comprendida entre Canals, Guatimozín y Cavanagh es la laguna La Blanqueada que ha sepultado caminos rurales y también amplios tramos de las rutas 3 y 12 por donde se saca la producción hacia los grandes centro de acopio.

Echeverría cuestionó la lentitud de la provincia para dar respuestas a esta problemática que lleva varios meses.

Al problema con los cultivos se suma la situación de los campos ganaderos donde se pueden observar animales muertos. “Un productor decidió esta semana largar los animales al campo para sobrevivan como puedan.

Por su parte Jorge Alegre, técnico a cargo de la AER INTA Canals, realizó un resumen de la situación a Tranquera señalando: “La situación se agrava aún en la zona de Canals donde gran parte de los campos están con serias dificultades de poder ingresar para la recolección de los granos, y de poder llevar alimentos a las vacas de tambos”.

“Si bien la cosecha de soja puede considerarse levantada, falta aún comenzar con los lotes de maíz, donde además de agudizar el ingenio para ingresar a los lotes se espera continuar con buen tiempo, para reanudar las labores. Las zonas con dificultades se encuentran en Huanchilla, El Rastreador, Pavín, La Carlota, Canals, además de otros sectores productivos de la Provincia”, precisó Alegre.

No menos preocupante es la situación en la zona rural de Washington, Paunero, donde los productores advierten pérdidas totales en los cultivos.

En muchos establecimientos rurales se tienen que usar máquinas adaptadas con duales y doble tracción, utilizando tolvas más pequeñas y con pocos kilos, para poder realizar tareas de recolección y traslado de los granos a lugares donde el terreno esté más firme.

“Sin embargo y teniendo en cuenta algunas precauciones para acceder a los lotes no ha sido suficiente dado que las máquinas ingresan y se atascan. Por otra parte los lotes donde se ha podido ingresar están muy destruidos producto de la gran cantidad de huellas dejadas por las máquinas y donde inevitablemente se va a tener que recurrir a algún tipo de labranza para poder emparejarlos” graficó el técnico del Inta.

EN TRES AÑOS HUBO 5 INUNDACIONES

A principios de esta semana productores de Las Varillas se reunieron para reclamar a la vera de la ruta 158 y 13 y exigieron la presencia de funcionarios provinciales. Aseguran que la situación se viene agravando a tal punto que hay más cantidad de agua que en abril –cuando ocurrieron lluvias copiosas- y sólo se registraron 60 milímetros en las últimas semanas. “Queremos saber de dónde viene el agua”, sostuvieron.

En esta zona, en los últimos tres años se registraron 5 inundaciones. Los productores admiten que ya no soportan más pérdidas. No sólo la agricultura está seriamente afectada, sino la producción láctea que ya comenzó a desprenderse de las vacas.

Se suman a este reclamo productores de La Playosa, Pozo del Molle, San Antonio de Litín, Alicia, El Fortín, El Arañado, Colonia San Bartolomé, entre otras poblaciones.

“Tenemos más agua que cuando llovía y sigue llegando. Cada día aumentan los niveles unos 20 centímetros en la zona de Las Varillas. Tal lo manifestado por Oracio Saluzzo, presidente del consorcio caminero y vocal del Centro de Agropecuarios.

En declaraciones a Tranquera trazó un panorama de la situación señalando: “Acá el panorama es crítico. Son tres años consecutivos de problemas, de gestiones. Exigimos que las obras se hagan de una vez por todas. Lo que pasa es que hubo recambio de funcionarios, saben de la situación, pero tampoco se pueden tomar decisiones con este grado de emergencia”.

“El maíz se recolectó en un 50% pero quedó en los campos. La soja un 70% se ha recolectado pero tampoco se pudo sacar. Los tambos existentes yo no sé cuántos días más pueden salir. Lo preocupante es que no se puede ingresar a alimentar a los animales, ni tampoco retirar la producción. Hay varios tambos que han sacado las vacas a la ruta, para cargarlas y mandarlas a frigorífico”, detalló Saluzzo.

Fernando Mautino, vicepresidente del Centro Agropecuario de Las Varillas, cuestionó la falta de respuestas de la Provincia y dijo que enviaron una carta reclamando la urgente presencia de los ministros de Agricultura y de Recursos Hídricos en la zona. “Esperemos que vengan y vean la situación. Acá hemos perdido toda esperanza de hacer trigo. No tenemos caminos, el agua sigue llegando de algún lado aún sin llover, y de las obras prometidas no se hicieron ninguna. Los productores pagamos nuestros impuestos y tributamos millones de pesos, pero no vemos que nada vuelva a nuestra región en mejorar”, sentenció.

El poder adquisitivo de la soja, por debajo del promedio de los últimos diez años

La Bolsa de Comercio de Córdoba informó que a pesar del aumento que tuvo la oleaginosa, la inflación interna y el incremento de los insumos obliga a destinar más toneladas de grano para la compra de fierros o insumos

A pesar del aumento que experimentó la soja en los últimos tres meses, su poder adquisitivo respecto a ciertos bienes de relación directa con el agro, continúa por debajo del promedio de los últimos 10 años. Así se desprende de un informe de la Bolsa de Comercio de Córdoba que plantea la relación directa que existe entre la cantidad de toneladas de soja que se necesitan para adquirir determinados insumos o maquinarias, y el impacto que la inflación interna ha tenido en esta ecuación.

“Tomando como referencia el valor de construir un metro cuadrado en la ciudad de Córdoba, la adquisición de un tractor, una cosechadora, una sembradora o 100 litros de combustible se puede constatar que es necesario destinar una mayor cantidad de toneladas del grano para poder adquirirlos”, sentencia el informe. A modo de ejemplo menciona que en junio de 2016, se requirieron 1003 toneladas de soja para comprar una cosechadora, lo cual representa un 22% por encima del promedio del período comprendido entre enero de 2006 y junio del corriente. En el caso del gasoil, se necesita un 22% más respecto al promedio para comprar 100 litros.

La menor capacidad de compra obedece al incremento de los precios a nivel local de los bienes durables e inmuebles en los últimos años y a un tipo de cambio prácticamente inalterado que generó inflación en dólares en el mercado local. La unificación del tipo de cambio a fines de 2015, revirtió parcialmente esta situación, aunque no fue suficiente para retornar a niveles de años anteriores.

Asimismo de la comparación de los datos surge que entre octubre de 2014 y enero de 2016, se encuentra el período durante el cual la oleaginosa tuvo el peor poder adquisitivo, debido a los bajos precios internacionales. Si bien la reciente recuperación en los precios permite mejorar la capacidad de compra, se encuentra lejos de los niveles observados previos a 2013.

Consultado sobre estos datos, el presidente de la Sociedad Rural Río Cuarto, Javier Rotondo, analizó: “Esto es el efecto propio de la inflación que hay en la Argentina. Tenemos un valor relativo del dólar que ha quedado atrasado, mientras que los insumos que necesitamos para todo proceso productivo están en dólares. Entonces se necesita para comprar una misma maquinaria o insumo mayor cantidad de soja en relación a su valor”.

Para el dirigente ruralista si bien el precio internacional de este cultivo está acomodado, el componente interno de la inflación impacta fuertemente, haciendo perder competitividad.

Al mismo tiempo destacó como positivo la quita de retenciones dispuesta por el gobierno nacional, pero indicó que para la soja aún se espera mayores quitas –tal las prometidas en campaña- para volver a posicionar este cultivo y otorgarle el valor que tiene a nivel internacional. “Al haberle sacado cinco puntos a la soja, al haber devaluado y sincerado los precios relativos, fue un espaldarazo para el sector”.

Rotondo agregó que los productores estamos viendo que “la suba en los combustibles, que es el insumo principal que tenemos para la producción, empezó a horadar la rentabilidad muy buena que tuvo la soja con la quita de las retenciones”. Y sostuvo que el mejoramiento del valor del cultivo incidió en el incremento que sufrieron los insumos –siempre ajustados a valor dólar- y que restringen los márgenes de ganancia. “La inflación que hace que todos los insumos diarios y servicios crezcan al ritmo del 35 al 40% va licuando la ganancia”. No obstante ello, Rotondo consideró que todavía hay expectativa de mejoramiento, a tal punto que la venta de maquinarias agrícolas ha mejorado.

“Pero creo que hay un factor que es crucial y que va a jugar como central sobre todo en las expectativas, cual esla intención del gobierno de quitar un 5% por año de la retención a la soja.Hay algún rumor que debido a la baja lógica que tuvo el gobierno en cuanto a recaudación fiscal, estaría reviendo esta medida de bajar o no.Porque si le quitan otro 5% a la soja indudablemente va a ir cambiando y va a mantener a la rueda funcionando”, analizó el titular de la Rural.

Del informe de la Bolsa de Comercio surge que en rubros tales como construcción, compra de maquinarias o combustibles hoy el productor debe destinar mayor cantidad de toneladas de soja al momento de invertir.

Insumos a valor dólar

Para el promedio de los últimos 10 años, para comprar un tractor se requerían 105 toneladas de soja. A junio de 2016 se necesitan 213 toneladas.

Asimismo, hay insumos que han inflacionado más que otros, y un claro ejemplo de ello es el incremento del gasoil, que para igual cantidad de este combustible hoy el productor debe invertir un 21% más de soja con respecto al promedio de años anteriores.

Esta situación impacta de lleno en uno de los eslabones de la cadena productiva como lo es el contratista rural. Éste se encuentra con la disyuntiva que no puede elevar el precio de quintal a cosechar en comparación a los valores de los insumos por lo que ven resentida la rentabilidad de su negocio y, por ende los limita a la hora de renovar sus maquinarias. “La inflación interna ha sido muy grande y los insumos han inflacionado en dólares, generando un fuerte impacto”, precisaron los analistas.

José Marcelino, del Inta Río Cuarto, consideró que si bien los precios nominales de la soja están más altos, el incremento operado en el resto de los rubros –maquinarias, combustibles, etc.- han provocado un achicamiento de la ganancia. “El precio de la soja no está malo, lo que pasa es que aumentó mucho el resto, en lo que a insumos se refiere. A su vez este año llovió mucho y la soja, salvo en el Departamento Río Cuarto, en el resto no rindió mucho más. Además hay lotes que no se han cosechado. Otro aspecto a tener en cuenta es que la soja salió de muy mala calidad y eso afecta la comercialización”.

Marcelino indicó que hoy un chacarero para llenar una cisterna de gasoil que consume en sólo dos días, necesita de 3 a 4 hectáreas de soja.

La cadena de ganados y carne en busca del equilibrio. Raul Milano

La cadena de ganados y carnes a partir de ahora será un escenario más previsible, donde jugaran libremente las fuerzas del mercado, la coyuntura nos muestra una acotada producción de carne

RLos actores de la cadena de ganados y carnes después de seis meses del recambio de gobierno nacional tienen algunas certezas más que antes: difícilmente puedan tener más que la vaga idea de que el futuro va a ser venturoso, pero lo que sí saben es que ahora se terminó la incertidumbre. Toda la batería de acciones que solamente servían para trabar el desarrollo se terminó, de aquí en más toda la bonanza será una construcción asociativa de los actores de esta cadena. Ya no está más el malo de la película sino que está cada uno con su responsabilidad, si las cosas se hacen bien el mérito será de todos los que entendieron que la desgracia podía convertirse en oportunidad.
La cadena está buscando su punto de equilibrio el cual siempre lleva tiempo porque se trabaja sobre una producción de ciclo largo, la característica biológica del ganado es que tiene un periodo de tiempo que se acerca a los tres años. Teniendo en cuenta este punto, tenemos dos andariveles para analizar, el primero totalmente vinculado a la cadena en sí y que refleja después de mucho tiempo el juego de la oferta y la demanda, los precios de la invernada o el gordo, el proceso de recría incipiente, el aumento del nivel de peso de faena, la demanda de carne de parte del consumidor, todos ellos muestran como hacia el interior de la cadena van buscando sus puntos de equilibrio, los mismos reflejan momentos coyunturales y en algunos casos expectativas de futuro.

En este análisis debemos entender que el final de las distorsiones oficialmente establecidas en el pasado generaban un proceso de “olla a presión”, se creaban tantas tensiones con los actores del sector que siempre las correcciones de precios en cualquier eslabón eran traumáticas, con saltos espasmódicos cada tanto pero de intensidades cercanas al 30 % en las mayor parte de los casos. Estas subas de precios de la invernada o del precio del gordo nunca hacen bien porque producen desequilibrios innecesarios. En la actualidad después de seis meses de producirse la corrección cambiaria, eliminarse los ROES, sacarse las retenciones el mercado fluye normalmente en forma más pausada, es donde podemos decir que están encontrado su punto de equilibrio.

El segundo andarivel por analizar es cómo se dispondrá del otro recurso importante: la tierra. De la mano de valores menos rentables para la agricultura comenzó un proceso de vuelta incipiente a la ganadería, la definición del uso de la tierra tiene que ver más de las veces con decisiones de rentabilidad inmediata que con decisiones ambientales y culturales. Si se mantiene como principal premisa de una explotación la maximización de ganancias seguramente la agricultura triunfará, pero si a la explotación la analizamos con un criterio más cultural y ambiental pensando en el largo plazo y las futuras generaciones deberíamos encontrar nuevos puntos de equilibrio.

Como campo o industrias son antagonismos falsos, agricultura o ganadería entran en la misma categoría, todas las producciones son complementarias y no excluyentes, de forma tal que la asignación de los recursos debería ser sobre un principio de complementariedad, rescatando el valor más importante que es darle sustentabilidad y buscando nuevamente un cambio cultural que priorice intereses de mediano y largo plazo por encima de las rentabilidades de coyuntura.

Estos conceptos nos llevan a pensar cuantas serán las hectáreas que corridas por la agriculturización volverán a la ganadería, aunque casi 15 millones pasaron de distintas producciones a la agricultura el recorrido inverso será más difícil porque su mayor limitante no es el espacio sino la inversión de capital, la ganadería es una producción que requiere siempre un alta inversión en el principio y la existencia de establecimientos en marcha, la agriculturización no sólo sacó hectáreas sino que produjo una gran descapitalización en alambrados, molinos y aguadas, lo que en la mayor parte de los casos imposibilita la vuelta al rodeo.

La cadena de ganados y carnes a partir de ahora será un escenario más previsible, donde jugaran libremente las fuerzas del mercado, la coyuntura nos muestra una acotada producción de carne resultado de la retención de vientres e incremento de kilos en la recría, una demanda relativamente sostenida más por falta de oferta a pesar del deterioro de los salarios, los cuales recién podrán recomponerse en el segundo semestre después de las aplicaciones de los nuevos convenios.

La cadena de ganados y carnes deberá demostrar que aprendió de los malos momentos para no repetir la experiencias del pasado, en la Argentina ya nada volverá a ser igual a como razonamos en el pasado, no solamente es un tema de nuevas generaciones sino principalmente de cambios de conceptos, hay nuevos paradigmas, nuevos formatos productivos, y definitivamente deberá funcionar como cadena donde un aspecto central será elaborar un mapa del valor agregado para saber cómo es el formato de apropiación de la renta.

Un buen momento para comenzar a volver a la normalidad Pablo Docimo


No es intención, en esta nota, hablar de lo ocurrido aquel 9 de julio de 1816, ni de nuestros doscientos años de historia como nación. Tampoco es intención hablar de lo simbólico que tiene esta celebración en particular, ya que se trata nada más ni nada menos que del Bicentenario.

El punto central al que me quiero referir es al que no solo a mi, sino a la inmensa mayoría de los argentinos nos llamó, gratamente, por cierto, la atención. Y es la sustancial diferencia que vimos entre esta celebración respecto a lo que veníamos viendo durante la década kirchnerista.

Lo primero que debemos resaltar es que quedó claramente demostrado que no era tan difícil realizar un acto sin llevar gente paga, en micros, también pagados por nosotros, por supuesto, extorsionados por los punteros de turno, y sin choripanes. En este punto, seguramente alguien va a decir que a las celebraciones que organizaba el kirchnerismo mucha gente iba por convicción, de manera voluntaria y espontánea, y es real; pero seamos honestos, todos sabemos que quienes recibían algún tipo de ayuda social debían justificar su asistencia.

Un detalle importantísimo. El Bicentenario costó diez veces menos que el del kirchnerismo. El Gobierno gastó menos de US$ 5 millones en los festejos. Sin embargo, en 2010, la versión K costó más de 41 millones de dólares. ¿A alguien le llama esto la atención?

Sin embargo, esta estafa, un más de las tantas a las que nos tenían acostumbrados los K, no es lo más importante.

Lo mejor de esta celebración es que volvimos a conmemorar las fechas patrias como lo que verdaderamente son, y no en actos políticos partidarios, al mejor estilo fascista, con banderas de La Cámpora y con agrupaciones políticas disputándose un lugar privilegiado frente al palco.

Es lo más destacable, volver a ver una celebración de una fecha patria sin que sea convertida en un acto político, berreta y autoritario, con gente llevada en micros por un choripán.

De hecho hágase usted mismo esta simple pregunta: ¿Cuánto tiempo hacía que en un acto patrio no veía pibes con guardapolvos blancos?

Quedaron atrás, además, esos maratónicos discursos de Cristina dando lecciones de moral, tratando de cipayos, golpistas, y gorilas vendepatria a quienes no estaban de acurdo con el modelo.

Volvimos a tener actos patrios, y no fiestas en las que uno no sabía si se trataba de una gigantesca kermese o una celebración de carnaval fuera de temporada, donde teníamos que soportar artistas de dudoso y cuestionable talento que cobraban astronómicas sumas de dinero en nombre del modelo Nacional y Popular.



Perlas kirchneristas

Como no podía ser de otra manera, el kirchnerismo tuvo que dar la nota, y lo hicieron haciendo lo único que pueden hacer, diciendo estupideces.

En primer lugar, se quejaron de la Presencia del Rey de España. ¿Se puede ser tan necio y ver todo tan al revés? ¿Se puede ser tan ignorante y no darse cuenta de que era eso, precisamente lo correcto?

Luego, se quejaron por la presencia de militares. Sin embargo, es muy llamativo que personas que tienen como ídolos, principalmente, al general Perón, los comandantes Castro, al comandante Ernesto "che" Guevara o el coronel Chávez, por citar algunos ejemplos, se quejen de que haya desfiles militares.

Pero lo más ridículo fue que algunos parlamentarios de la oposición manifestaran críticas a la falta de pedido de autorización al Congreso Nacional para el ingreso de tropas extranjeras al país. De todas maneras, desde el propio Ministerio de Defensa aclararon que se trata de personal que, si bien detenta estado militar, no ingresa al país portando más armas que sus instrumentos musicales, constituyendo un hecho sin precedentes no solo desde el punto de vista militar sino también cultural.

Sin embargo, los militantes k tuvieron la posibilidad de celebrar su propio Bicentenario con su líder. De forma casual y un tanto íntima, podríamos decir, ya que como el mal clima cambió los planes de la ex presidente Cristina Kirchner, no pudo regresar a Río Gallegos, y terminó encabezando un acto en la víspera del Bicentenario, en el que no faltaron las ironías, las críticas al Gobierno y una curiosa referencia a "la grieta", pero... ¡desde la caja de una camioneta! Eso sí, cuando le pidieron que se quedara hasta la medianoche junto a los militantes, la sinceridad pudo más y lanzó un "olvidate".

Para finalizar, lo único que se me ocurre decir es que hay una generación que acaba de descubrir lo que es tener Patria, y celebrar como corresponde el aniversario de una fecha tan simbólica, como la de su nacimiento.
 
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