Protesta en rutas Nacional 8 y Provincial 12

2016/08/01

A través de las redes sociales, vecinos autoconvocados de la zona de Cavanagh, Arias y Guatimozín, reclamaron en la intersección de las rutas Nacional 8 y Provincial 12 en la tarde del domingo. Los vehículos de los vecinos estacionaron a la vera de ambas rutas. El tránsito no estuvo interrumpido en ningún momento. Los vecinos autoconvocados solo detuvieron a los vehículos para entregarles folletos informativos en los que reclamaron las obras para solucionar el problema hídrico del sudeste cordobés. 





Advierten que se frenan las exportaciones agropecuarias

Según un informe del Banco Ciudad las ventas externas de productos ligados al agro mostraron una caída en junio. Crece la preocupación por la recesión económica.

A través de un Informe Económico Semanal emitido el pasado 29 de julio, la entidad bancaria, dio a conocer cuál es la evolución económica de algunos rubros centrales de la economía del país. En este marco advirtieron que "en junio, las ventas externas de productos ligados al agro mostraron una caída". "Los despachos externos de productos primarios (PP) mostraron una disminución del 10 por ciento interanual, debido a una caída combinada de las cantidades comercializadas (-5 por ciento) y de los precios de exportación (-5 por ciento)", puntualizó el documento emitido por Banco Ciudad.

La entidad subrayó que "a nivel de productos, la merma habría sido explicada por los menores despachos de maíz y soja, los cuales no pudieron ser compensados por el incremento en las ventas externas de trigo".

Por su parte la actividad agropecuaria, verificó una caída de 9,1 por ciento interanual en junio, acumulando una contracción de 8,7por ciento en los primeros seis meses de 2016, resultado de una cosecha gruesa significativamente menor para esta campaña y del efecto climático del "Niño", que profundizó este resultado negativo.

"Las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario (MOA) registraron una disminución del 14 por ciento, consecuencia exclusivamente de una caída en las cantidades vendidas al exterior, mientras que los precios de exportación se mantuvieron invariables con respecto al mismo período del año pasado", subrayó el Banco Ciudad.

Al respecto, señaló que "las exportaciones de productos primarios y manufacturas de origen agropecuario totalizaron USD 3.658 millones en el sexto mes del año, con una caída del 12 por ciento con respecto a junio 2015. Sin embargo, el primer semestre del corriente, finalizó con un alza del 6 por ciento con respecto a los primeros seis meses del año pasado".

"En el mes de junio, el superávit comercial resultó un 56 por ciento inferior al mismo mes del año pasado, más allá de lo cual, el primer semestre del año mostró una evolución favorable del saldo comercial, con un incremento de USD 950 millones con respecto al mismo período de 2015", remarcó.

Por otro lado, según la consultora Orlando Ferreres, la retracción de la construcción acumuló una baja de 10,3 por ciento en el semestre, afectada por el reacomodamiento en los precios de sus insumos y la desaceleración de la actividad como consecuencia de la pérdida del impulso que había otorgado la obra pública durante el año 2015 (año electoral), por un lado, y de la revisión inicial en los contratos de obra pública, que frenó el gasto gubernamental en el sector, por el otro.

Fuente: Política Argentina

La preñez no fue la esperada: las vacas padecieron el impacto del clima

Ignacio Iriarte

Un veterinario de amplia experiencia, que realiza no menos de 20 mil tactos por temporada en campos de cría de la zona pampeana, nos dice que este año el porcentaje de preñez detectado entre sus clientes resultó finalmente entre cuatro y seis puntos por debajo del año pasado.

“En función del estado corporal de la vaca durante el último trimestre del año pasado, creíamos que nos íbamos a encontrar con índices de preñez muy buenos, pero sucedió lo contrario. La vaca sufrió mucho las altas temperaturas de diciembre y enero, los celos desaparecieron y no hubo movimiento con los toros hasta fin de enero. He consultado a muchos colegas y todos se encontraron con esta sorpresa desagradable. Pensamos que en diciembre-enero no sólo no hubo celos, sino que probablemente hubo pérdidas embrionarias. El problema es que gran parte de los rodeos de cría, por ejemplo, en la Cuenca del Salado, no tienen sombra o no tienen suficiente sombra; y los pronósticos nos están diciendo que este año el servicio nuevamente se dará con clima seco y caluroso hacia fin de año. Han zafado de la baja de preñez los establecimientos con parición y servicio tempranos, carga adecuada, y control sanitario; estos son los campos en que se tacta primero (marzo/abril), donde los índices resultan generalmente más altos y que nos llevan a menudo a conclusiones equivocadas sobre la preñez promedio”.

Destete

A marzo último se habrían encontrado unos 14,1 millones de terneros. En función de las recientes inundaciones en Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, y de los bajos índices de preñez registrados en muchos establecimientos de la zona pampeana, puede especularse que el número de terneros que encontraremos a marzo próximo será similar al de este año, compensando una caída en el índice de preñez a nivel nacional la cantidad de vacas incorporadas al rodeo de cría durante este año.

Tambo

Primero a partir de la crisis de rentabilidad de la lechería, y más recientemente, a partir de las inundaciones en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, se ha acelerado la faena de vacas lecheras. Una parte muy importante de los tamberos, que sufren fuertes pérdidas operativas, recurre a la venta de vacas adultas para hacer caja.

Una vaca de tambo encarnada, que come balanceado todos los días, vale como carne 10 mil pesos o más, y es hoy para muchos tamberos la única fuente de ingresos que le permite sobrevivir hasta que las cosas cambien.

Después de las inundaciones, la venta de vacas de tambo se ha incrementado: las menos productivas, las de más edad, las que repiten los celos, o están vacías, van a parar al frigorífico.

El tema no es menor: el stock de vacas lecheras está estimado en unos 1,7-1,9 millones, sobre un total de vacas (leche + carne) de unos 22,9 millones.

Varios analistas que hemos consultado coinciden en que este año el rodeo de vacas lecheras podría caer un 10 por ciento, tanto por la crisis de rentabilidad como por las inundaciones, que han traído un refugo y una mortandad muy superior a lo normal. Si se relaciona el crecimiento que tuvo el año pasado el rodeo total de vacas –unas 600 mil madres– se advierte la importancia relativa de que el stock de vacas lecheras caiga eventualmente 150-190 mil cabezas este año.

Por qué la soja local no copió toda la baja de Chicago

Pablo Adreani

En el análisis del comportamiento de los precios de la soja en Chicago y en Argentina vemos que en nuestro país no acompañó toda la baja que se produjo en el mercado de Chicago en las tres primeras semanas de julio, pero sí había acompañado casi toda la suba del trimestre abril-mayo-junio. Por este motivo hoy el precio de nuestra soja está sobrevaluado con respecto al precio en el mercado internacional.

En las tres primeras semanas de julio, los precios de la soja en Chicago perdieron buena parte de las ganancias que obtuvieron en el trimestre abril-junio. Analizando entonces la historia previa del comportamiento del mercado vemos que la respuesta la tienen los fondos: a principios de abril comenzaron a armar una posición “long” (comprada) ante la presunción de una potencial sequía durante el verano americano (julio o agosto).
Cuando alguien compra es porque tiene una visión alcista, y esto es lo que hicieron los fondos. A raíz de esta estrategia, en el período 1º de abril-30 de junio la posición septiembre de la soja en Chicago tuvo una suba de 86 dólares (de 341 a 427 dólares la tonelada) mientras que las posiciones noviembre y enero subieron 81 dólares.
En el mismo período, la soja disponible en nuestro país subía 89 dólares (de 219 a 308); en cambio, la soja nueva cosecha mayo 2015 en nuestro país aumentaba sólo 53 dólares (de 231 a 284).

Castillo de naipes

Sin embargo, todos los pronósticos de sequía de fines de marzo se cayeron como castillo de naipes con la realidad climática de las primeras tres semanas de julio. En efecto, las lluvias caídas en las principales zonas productivas de soja en el cinturón americano durante los últimos dos fines de semana, provocaron un rápido cambio en la estrategia de los fondos.

Tuvieron que salir a revender todas sus posiciones compradas, lo que produjo una salida en estampida de un gran porcentaje de esas posiciones y esto provoco las bajas que hemos visto en estos últimos días.
En consecuencia, la soja en Chicago acumuló bajas, en el período 30 junio-25 de julio (últimas tres semanas), de 65 dólares por tonelada; la posición noviembre bajó de 427 a 362 dólares; este último precio a sólo 18 dólares del mínimo alcanzado el 1º de abril.

Quiere decir que Chicago perdió en tres semanas entre el 80 y el 85 por ciento de lo que había ganado en el trimestre abril-mayo-junio anterior. En el mismo período (primeras tres semanas de julio) la soja en la Argentina bajo 26 dólares por tonelada en el disponible (de 308 a 282) y la posición mayo 2017 perdió 23 dólares (de 284 a 261).

En el caso de la Argentina, la soja disponible perdió el 29 por ciento de lo que había ganado en el trimestre abril-mayo-junio; en términos absolutos, en las primeras tres semanas de julio la soja disponible cayo 26 dólares, mientras que la suba del trimestre anterior llegaba a 89 dólares por tonelada.

Con este distinto comportamiento entre Chicago y nuestro mercado se concluye que la soja en Argentina está cotizando a un sobreprecio con respecto al precio en el mercado internacional. Y este sobreprecio se debe a factores de oferta y demanda local de nuestro país.
En primer lugar, en estos momentos la Argentina no está exportando soja como grano, pues no hay suficiente volumen en calidad exportación. Y, y en segundo lugar, el patrón comercial se distorsionó totalmente con las lluvias de abril, que frenaron la cosecha, y la oferta de soja física en el mes de mayor actividad comercial.

Mercado climático

Lo que suceda de aquí en adelante seguirá dependiendo del factor clima en Estados Unidos durante las próximas cuatro semanas; la soja tiene todavía un alto riesgo de sufrir eventuales pérdidas ante una eventual sequía durante agosto. Hay un dato a tener en cuenta: los fondos armaron su posición comprada en función de un pronóstico de sequía que todavía no vino y revendieron su posición ante la realidad de las lluvias, lo que provocó la baja.
Dicen los analistas que el maíz, por estar más adelantado en su desarrollo, tiene menos chances de enfrentar algún potencial fenómeno de sequía (elevadas temperaturas y menores lluvias). No así la soja, que todavía tiene cierto potencial de riesgo si se llegara a dar algún pulso de sequía durante el mes de agosto.
Sin embargo, los pronósticos a 6-10 días están indicando temperaturas por arriba de lo normal y lluvias por arriba de lo normal en casi todo el cinturón de soja americano. Como vemos, el precio de la soja todavía no está definido y seguirá dependiendo del mercado climático.

Para la Unión de Tamberos, la lechería recién volverá a crecer en 2018

El presidente de la Unión General de Tamberos (UGT), Emiliano Amondarain, estimó que una eventual recuperación de la lechería recién se podrá lograr en 2018, siempre que haya condiciones que incentiven la actividad.

“Hay que buscar alguna salida en el mediano plazo a través de herramientas de financiamiento para poder dar respiro y volver a poner la máquina productiva en funcionamiento. Han cerrado muchos tambos en el último tiempo y hemos tocado fondo este año”, aseguró Amondarain en diálogo con La Once Diez/Radio de la Ciudad.

Según este dirigente, este año la producción nacional de leche caería en torno al 20 por ciento y su expectativa para 2017 es que haya una meseta o crecimiento leve. “Recién vamos a despegar en 2018”, puntualizó.

Como la ganadería

Amondarain comparó la situación actual de la lechería con lo que sucedió con la ganadería en los años 2008 y 2009, cuando comenzó la liquidación de vientres y faena de animales que achicó de manera muy fuerte el stock de cabezas en Argentina.

Ahora, con incentivos, posibilidad de exportar sin trabas y ante una demanda sostenida, es el sector con más horizonte de expansión y los tamberos creen que puede suceder lo mismo con la lechería.

Pero para eso, Amondarain reclamó herramientas de financiamiento de mediano y largo plazo, “para dar un poco de respiro y poner la máquina productiva en marcha nuevamente”.

Nocaut por el agua

Según el presidente de la UGT, hay que tener en cuenta que este año “se juntó un cóctel que muy pocos pueden aguantar”. Mencionó el aumento de costos provocado por la quita de retenciones al maíz pero fundamentalmente la situación climática, por las inundaciones, que “ha pegado en situación de nocaut”.

“Si llueve mucho, la alfalfa bajo agua se pudre, no hay pasto, se encarece la producción y se dificulta la posibilidad de continuar. Cuando uno pierde alfalfares o pasturas, pierde hasta el 50 por ciento de la inversión”, precisó Amondarain.

Y completó: “Hemos tocado fondo durante este año pero tenemos grandes expectativas de que a partir del año próximo se generen herramientas virtuosas para que la actividad florezca”.

La hacienda seguirá subiendo: ¿más, menos o igual que la inflación?

El Instituto de Estudios de la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) estimó que los precios de la hacienda y de la carne al consumidor seguirán subiendo en los próximos meses, pero al mismo nivel o por debajo de la inflación.
La entidad encargada de investigar la economía que depende de la Fundación Mediterránea lo señala en un artículo que integra su último Informe de Coyuntura y que busca contestar el interrogante sobre si el precio de la carne y la mejora de los indicadores para la ganadería pueden llegar a complicar las metas de inflación del gobierno.
En resumidas cuentas, la conclusión a la que llega el economista Juan Manuel Garzón, autor del análisis, es que si bien la retención de vientres podría complicar los planes para frenar las subas de precios, la reducción del consumo interno y la lenta reactivación de las exportaciones aún no significarán una presión sobre los valores de la carne.
Alta relevancia
Según Garzón, un primer aspecto a tener en cuenta es que aproximadamente el 50 por ciento del precio que pagan los consumidores por la carne bovina es producto del precio que tiene la hacienda. Por eso, un aumento de los animales en pies significa casi siempre un impacto posterior en los bolsillos de los consumidores.
Eso fue precisamente lo que sucedió desde fines del año pasado hasta marzo: la corrección cambiaria de diciembre más la eliminación de un 15 por ciento de los derechos de exportación y de otras restricciones que afectaban al comercio exterior de carne bovina, mejoraron las condiciones objetivas para la inversión ganadera.
Así, los precios de la hacienda, medidos en este caso a partir del valor del novillito en el Mercado de Liniers, aumentaron casi un 30 por ciento entre noviembre de 2015 y marzo de 2016; más que el nivel general de precios (19 por ciento, según IPC Caba), el precio al consumidor de la carne bovina y más que los alimentos en general (20 por ciento). Es decir, que “la hacienda y la carne bovina se adelantaron a todos los precios de la economía y contribuyeron (entre otros productos) a que éstos se acelerarán”, puntualiza Garzón.
Cambio de tendencia
Sin embargo, esta tendencia dio un giro a partir de abril: en el segundo trimestre, mientras el conjunto de precios de la economía creció un 16 por ciento, la hacienda aumentó 13 por ciento, la carne bovina, ocho por ciento; el conjunto de carnes, cinco por ciento; y los alimentos, nueve por ciento. “En estos meses la hacienda y la carne bovina vienen por detrás del nivel general de precios de la economía, mostrando una desaceleración importante respecto de la dinámica de cierre de 2015 y comienzos de 2016”, remarca el Ieral.
Las razones de esta desaceleración, de acuerdo a la mirada de Garzón, se encuentran en que la carne bovina “está encontrando dos techos para sostener precios: a) un mercado interno debilitado; b) un sector exportador que ha empezado a responder pero lentamente”.
Además, si bien existe un proceso de retención de vientres en marcha, el economista afirma que no se ha profundizado y que, como ya lleva un año de desarrollo, es de esperar que se traslade a una recuperación en la oferta de animales para faena, lo que conllevará en que se vuelque más carne al mercado interno y eso frene la presión alcista de un consumo recuperado gracias a las paritarias.
En conclusión, “a partir de todo el análisis realizado, existen elementos para proyectar un escenario base donde los precios de la hacienda y la carne bovina continúan creciendo pero a tasas decrecientes en los próximos meses. Es decir, que se acomodan al ritmo al que evoluciona el nivel general de precios o incluso se ubican por debajo de este último”, señala Garzón.

Desabastecimiento de manteca en Buenos Aires: el cambio climático finalmente llegó a las góndolas

También se registran algunos faltante de crema. Las causas.


El desastre climático ocurrido en abril pasado en el norte de la región pampeana –que nunca terminó de arreglarse del todo por las sucesivas lluvias que siguieron apareciendo en los últimos meses– pasó inadvertido para la mayor parte de los habitantes urbanos. Pero ahora llegó finalmente a las góndolas.

Si bien el fenómeno ya se venía advirtiendo hace semanas en muchas ciudades, recién se convirtió en noticia cuando el desabastecimiento de manteca y crema se hizo presente en la capital nacional de la queja (es decir: la ciudad de Buenos Aires).

La producción de leche se derrumbó a causa de las inundaciones y anegamientos que liquidaron vacas, pasturas y reservas forrajeras en las cuencas lecheras de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos.

En el trimestre comprendido por los meses de mayo a junio las industrias lácteas argentinas que participan del sistema de pago por calidad recibieron 1484 millones de litros, una cifra 20% inferior a la del mismo período de 2015, según los últimos datos oficiales publicados por el Ministerio de Agroindustria.

En ese contexto, las principales industrias lácteas locales –además de ajustar los precios pagados a los tamberos de manera considerable– comenzaron a implementar planes de racionamiento de leche para destinar el insumo a la elaboración de algunos productos en desmedro de otros.

Una de las principales víctimas del ajuste fue la leche descremada para priorizar el abastecimiento de la leche entera a la población. Eso generó una caída importante de la producción de crema y manteca que se trasladó tanto al mercado interno como externo.

En lo que va del presente año las exportaciones argentinas declaradas de manteca fueron de 1999 toneladas versus 6345 toneladas en el mismo período de 2015 (¡una caída del 68%!) (ver planilla).

En el primer semestre de este año, según los últimos datos publicados por Senasa, la exportación de leche en polvo entera fue de 41.263 toneladas (una cifra 33% inferior a la del mismo período de 2015), mientras que la de leche en polvo descremada fue de 6202 toneladas (un 57% menos que enero-junio de 2015).Ver último “Tablero de Control” publicado por la Subsecretaría de Lechería de la Nación

Cambio de tendencia: cuatro industrias lácteas argentinas lograron exportar leche en polvo a más de 3000 u$s/tonelada

Pero el promedio general del producto sigue siendo bajo.
Cambio de tendencia: cuatro industrias lácteas argentinas lograron exportar leche en polvo a más de 3000 u$s/tonelada
Uno. El precio promedio de exportación de la leche en polvo argentina sigue siendo horrible. Dos. Algunas pocas empresas ya están logrando colocar embarques a valores rentables (superiores a los 2700 u$s/tonelada). Tres. La dispersión de precios es brutal: 85%.
Las exportaciones argentinas de leche en polvo entera a granel declaradas en julio pasado fueron de 13.981 toneladas a un valor promedio ponderado de 2334 u$s/tonelada versus 4471 toneladas a 2366 u$s/tonelada en junio de este año.
El dato es que 625 toneladas registradas el mes pasado (4,5% del total) se declararon con valor FOB superior a 3000 u$s/tonelada, mientras que 2396 toneladas (17%) lo hicieron con precios mayores a 2700 u$s/tonelada.
Los mayores precios declarados en julio pasado correspondieron partidas –todas con destino a Brasil– de 100 toneladas de Noal por 3350 u$s/tonelada, 25 toneladas de La Varense por 3150 u$s/tonelada, 400 toneladas de LDC Commodities (Dreyfus) por 3082 u$s/tonelada y 1000 toneladas de Verónica a 3000 u$s/tonelada.
Los menores valores FOB declarados el mes pasado correspondieron a operaciones de Mastellone Hnos a Argelia por 397 tonelada a 1810 u$s/tonelada, 100 toneladas de SanCor a Cuba por 1909 u$s/tonelada y 300 toneladas de SanCor a Argelia por 1950 u$s/tonelada.
La mayor parte de los embarques registrados el mes pasado se destinaron a Brasil (5887 toneladas equivalente al 42% del volumen declarado), seguido por Argelia (36%), Rusia (13%) y Chile (6%). El monto restante se declaró con destino a Uruguay, Paraguay, Jamaica, Cuba, Colombia y México.
“Los precios internacionales tanto de la leche en polvo entera como descremada sugieren que el mercado de ese producto podría estar iniciando una fase de recuperación”, indica el último informe lácteo mundial publicado por el Foreign Agricultural Service del USDA.
“Los recientes incrementos en los valores globales de la leche en polvo podrían ser la primera señal de un reajuste progresivo de una situación de sobreoferta del producto. Sin embargo, si bien los valores pueden recuperarse este año, no se prevé que el fenómeno pueda desarrollarse de manera significativa a causa de los elevados stocks. No puede esperarse una recuperación sustancial hasta bien entrado el año 2017”, añadió el documento del USDA.

Comenzó a regir el “programa de recuperación productiva”

Sólo aplica para empresas manufactureras.
Comenzó a regir el “programa de recuperación productiva”: las empresas agropecuarias medianas quedaron excluidas de la posibilidad de deducir el impuesto al cheque

Buena noticia. A partir de ahora las Pymes podrán deducir de Ganancias el impuesto al cheque. Mala noticia. Las empresas medianas agrícolas quedaron excluidas de ese beneficio.
Hoy lunes –por medio de la publicación en el Boletín Oficial– se promulgó la Ley Nº 27.264 (“Programa de Recuperación Productiva”) aprobada por el Congreso el pasado 13 de julio.
La norma dispone que las empresas micro y pequeñas podrán computar el 100% del impuesto sobre los Créditos y Débitos en Cuentas Bancarias como pago a cuenta del impuesto a las Ganancias. Pero en el caso de las medianas empresas esa posibilidad sólo corresponde en un 50% para “las industrias manufactureras consideradas medianas tramo 1” (con una facturación de 45,5 a 360 millones de pesos anuales).
La Ley de “Recuperación Productiva” también indica que en los ejercicios fiscales iniciados a partir del 1 de enero de 2017 las Pymes –de cualquier actividad– estarán exentas del pago del impuesto a la Ganancia Mínima Presunta.
También se dispone que las Pymes podrán ingresar el saldo resultante de la Declaración Jurada de IVA “en la fecha de vencimiento correspondiente al segundo mes inmediato siguiente al de su vencimiento original y en las condiciones que establezca la Administración Federal de Ingresos Públicos”.
La Ley Nº 27.264 además instrumenta un “régimen de fomento” por medio del cual las Pymes que realicen “inversiones productivas” (no incluye automóviles) podrán computar hasta el 10% de las mismas a cuenta del impuesto a las Ganancias.
La normativa vigente indica que, en el rubro agropecuario, las micro empresas son aquellas que tienen una facturación de hasta 2,0 millones de pesos por año, mientras que las pequeñas, medianas tramo 1 y tramo tienen un tope de 13, 100 y 160 millones de pesos respectivamente
Para calcular el monto de facturación total se considera el resultante de los tres últimos ejercicios comerciales o fiscales, para lo cual debe excluirse de dicho cálculo el IVA, impuestos internos y hasta el 50% del monto de exportaciones.

Chicago: sigue jugando fuerte la prima climática

Dante Romano
Las próximas semanas serán clave para definir parte de la campaña sojera en Estados Unidos, y el mercado sigue mostrando volatilidad. 
 
El mercado de granos sigue concentrado en la marcha del clima en Norteamérica, que hasta aquí funcionó muy bien, y se juega en agosto la última bola. Con la floración de maíz prácticamente completada en condiciones favorables, hay poco espacio para sorpresas. Pero en el caso de la soja, estamos a mitad de camino y el suspenso persiste. Por esto el mercado sigue con cierto nivel de prima climática, que va subiendo y bajando al son de los pronósticos.
Esta semana el clima venía mostrándose ideal para los cultivos. De hecho, a pesar de haber tenido que soportar la semana previa algunos días de mucho calor, la calidad de los cultivos se sostuvo en niveles elevados. Sin embargo, sobre el jueves las perspectivas se volvieron más cálidas y secas, inspirando un rebote, continuando en un entorno de alta volatilidad.
Es importante entender que una variación de 1 qq/ha de rinde se multiplica por 33 millones de hectáreas de soja y 34 millones de hectáreas de maíz, lo que hace a los stocks bajar a niveles de racionamiento o bien, en el caso de soja, que en vez de bajar frente a la campaña previa, terminen igualando o subiendo, y que el maíz extienda sus existencia a niveles récord, presionando precios a la baja.
En el mientras tanto, actualmente hay muy poca oferta mundial de maíz disponible. Brasil debería ser un abastecedor fuerte en este momento, pero eso no ocurre por los problemas climáticos que se llevaron unos 10 millones de toneladas. En nuestro país hay problemas para cubrir los embarques ya anotados, pero los compradores pujan por mercadería a septiembre, apostando a que se agilice la situación logística más adelante. Sin embargo, todos saben que en unos meses más el mercado que debería aportar la oferta faltante es Norteamérica, que como dijimos se encamina a un incremento de stocks importante. Sin embargo, en el corto plazo, ellos están con una demanda doméstica también activa, que evita que la mercadería de la cosecha 15/16 fluya al exterior, a pesar de haber sido de todas formas muy voluminosa. Por esto el premio de exportación es inusualmente alto.
Por el lado del trigo, el nivel de oferta es muy elevado y genera precios debilitados. Sin embargo en Chicago los especuladores tomaron una posición tan vendida que genera la posibilidad de subas técnicas.
Pero para que las compras técnicas se produzcan, se necesita un disparador. El mismo ha sido esta última semana las perspectivas de menor producción europea. De todas formas, Rusia y Ucrania vienen con muy buenas perspectivas de producción de trigo y esto podría empatar con la baja de oferta del Viejo Continente.
Pero como siempre decimos, el trigo tiene un mercado más bien regional. Entre el consumo interno de la Argentina de unos 6,5 millones de toneladas y las necesidades de Brasil de unas 6 adicionales y algo más del resto de los países latinoamericanos, hay una demanda asegurada de unas 13 millones de toneladas. 
En tanto, la producción de este año apuntaba a 15 millones de toneladas, pero hay serios atrasos en la siembra. Por eso se viene reduciendo la superficie a implantar todas las semanas, y de todas las formas, el avance semanal de siembra sigue siendo leve.
Esto ocurre porque los suelos están muy húmedos, queda todavía mucho maíz y algo de soja por trillar, y esto nos hace pensar que vamos a ir incluso a un área menor. Es por esto que la posición enero se va fortaleciendo.
En cuanto al maíz local, el atraso de cosecha y las dificultades para sacar la mercadería de los campos han hecho que julio cerrará todavía con muy poco nivel de oferta y muchos negocios sin cumplir. Sin embargo es positivo que en la última semana la descarga se haya activado.
En soja las ventas de productores prácticamente se frenaron. La industria necesita la mercadería y por esto está trasladando precios por demás interesantes frente al valor de noviembre y frente a Chicago.
Por eso tanto para maíz como para soja la relación con Chicago se encuentra con descuentos muy bajos. Es tentador cerrar negocios a fijar por ese mercado, pero siendo conscientes de que este mercado se pone interesante generalmente cuando viene el rebote alcista.

Malos y excelentes, condiciones dispares en trigo GEA BCR

Las malas condiciones de siembra y emergencia en la última tanda hecha con trigo ponen a 60 mil ha en condiciones regulares a malas. Son casi 20.000 ha de lotes muy complicados por los excesos en los departamentos de Unión y Marcos Juárez, y en la zona de Baradero. En Noetinger los pisos están al borde del colapso y si vuelve a llover se pierde la cosecha. Áreas muy machoneadas con pronósticos de bajo potencial de rinde contrastan con el 28% de los cuadros que están de excelentes a muy buenos. Estos cuadros que pudieron ser sembrados con mejores condiciones ya expresan los efectos de la fertilización y la alta tecnología aplicada. En soja, las cuentas de la nueva campaña componen mejores números que el año pasado. Pero las cifras del maíz, junto a problemas de calidad de semilla y malezas le hacen sombra a la reina de la pampa húmeda. Otra vez lluvias, se esperan precipitaciones aisladas para el domingo 31.

El trigo finaliza la siembra con manchones por excesos
La continuidad de días húmedos y nublados, con las lluvias siempre acechando, le jugó en contra a la siembra de trigo este año. Las labores se dan por finalizadas en la región. A esta altura del año y con suelos al borde del colapso, son pocas las posibilidades de realizar resiembras en los manchones generados por el agua. Las últimas lluvias generaron un gran temor entre los productores. Afortunadamente, la última tormenta fue de más viento que agua.  Dejó acumulados de 10 a 20 mm y se destacó en Baradero con 38 mm. La condición del cultivo varía según la fecha de siembra siendo los últimos sembrados los más afectados por los excesos. Las calificaciones van desde malas a regulares en el 7% del área a causa de la asfixia. En el caso de siembras más oportunas, la buena fertilización también se refleja en las condiciones: el 11% se califica como excelente, y cómo bueno y muy bueno el 49% del área. No se reportan inconvenientes en cuanto a la sanidad por el momento. Hay una gran disparidad de estadios fenológicos: un 11% emerge, el 49% expande hojas y el resto se reparte entre inicios y pleno macollaje.


Extraño año para la “reina”
Sin dudas la superficie de siembra de soja va a ser muy importante, por ser la preferida, pero los márgenes de su competidor, el maíz, le están haciendo sombra. Los números son muy buenos para el maíz este año y se desplazarían muchas hectáreas, incluso podrían ser más que las 200 mil ha que ya se calculan en la región núcleo. Además hay que sumarle la falta de calidad y cantidad de semilla de soja este año. Esto puede traer un aumento en su costo respecto a otros años. Los productores analizan como queda el negocio de la soja bajo arrendamiento. Teniendo en cuenta que los alquileres fluctúan entre 15 y 18 qq/ha, el rinde de indiferencia en soja va desde los 30 a 40 qq/ha, según la tecnología aplicada y los gastos de herbicidas que sean necesarios en cada lote.  

Lento avance de la cosecha de maíz
Acopios y cooperativas que están requiriendo mercadería, aceptan maíz húmedo, y mueven otra vez las cosechadoras. El avance de la cosecha del maíz tardío 2015/16 es de 62%, aunque la humedad del grano no cede y sigue por encima de los parámetros de comercialización. Los rindes obtenidos se ubican en torno a los 75 qq/ha. Si bien están por debajo del potencial de la zona, que es de 80 a 85 qq/ha, los márgenes están cerrando muy bien. A pesar de todo lo que le ha pasado el cultivo, la calidad del grano se ha preservado muy buen. 


 

Subir tarifas pero en un plan económico global

Roberto Cachanosky
 
El gobierno del PRO ajusta las tarifas de los servicios públicos, algo que inevitablemente tiene que hacer, pero sin un plan económico global
Cada vez que uno propone una reforma estructural como cambiar el sistema impositivo, bajar el gasto público o establecer límites a los llamados planes sociales, siempre salta alguno diciendo que está de acuerdo, pero que es imposible porque la situación social no lo permite. Que habría una crisis social o algún tipo de estallido que haría imposible la gobernabilidad. En otras palabras, no se puede aplicar un shock de baja de impuestos o de gasto público porque la gente no podría soportarlo.
Sin embargo, para aplicar los aumentos de las tarifas de los servicios públicos no hubo mucho gradualismo que digamos. En mi caso particular AYSA me mandó una factura que se multiplicó por 11 respecto al período en que no había subsidios. El m3 cúbico de gas me lo incrementaron 16 veces respecto al mismo bimestre de 2015. Algo parecido ocurrió con la luz y los ejemplos pueden seguir.
Del párrafo anterior no debe concluirse que estoy en contra de los ajustes de las tarifas de los servicios públicos. Hace rato que vengo diciendo que deben corregirse y no voy a cambiar de idea ahora que el PRO está en el gobierno. Es más, en la era k perdí un cliente por decir en una conferencia que esto terminaba en un rodrigazo. ¡Y vaya si tenemos un rodrigazo! Mi ex cliente consideró que lo mío era políticamente incorrecto y me canceló el contrato.
Pero dejando de lado mis historias personales, lo cierto es que resulta realmente inconsistente decir que no se puede bajar el gasto público por razones de crisis social o política y mandarse un tarifazo del 1.000% como si eso también no fuese a producir un impacto social. Mi propuesta al respecto es la misma de siempre. Que la gente pague la tarifa plena que tiene que pagar, que se eliminen los impuestos de las facturas de energía, gas, etc. que llegan a representar el 60% del importe que se paga por el consumo de energía y el cargo fijo. Esta reducción de impuestos y tasas municipales tiene que tener como contrapartida una reducción del gasto público para no desbalancear aún más las cuentas del sector público. En este punto saltan de nuevo los gradualistas en lo que hace a la baja del gasto público pero defensores del shock en materia de ajustar las tarifas de los servicios públicos y dicen que es inviable políticamente bajar el gasto estatal.
Desde el punto de vista del análisis económico están diciendo que el ajuste tiene que recaer sobre el sector privado y que el sector público es intocable por razones políticas. Dicho de otra manera, que si se ajusta al sector privado no hay crisis social o política y si se ajusta al sector público sí se producen esas crisis.
Si bien hoy el gobierno sigue teniendo un alto apoyo y buena imagen a diferencia de los que ocurría en 1975 con Isabelita, la forma en que se aplica el ajuste de las tarifas es similar. En 1975 las tarifas de los servicios públicos habían quedado deliberadamente atrasadas por Ber Gerlbard para mostrar una inflación artificialmente más baja. Celestino Rodrigo heredó ese lío económico de Gelbard y corrigió las tarifas en forma aislada. Sin incluir la corrección dentro de un plan económico global. Actualmente pasa lo mismo. El gobierno del PRO ajusta las tarifas de los servicios públicos, algo que inevitablemente tiene que hacer, pero sin un plan económico global.
Lo que hay que tener en cuenta es que las políticas populistas recurren al mecanismo de beneficiar arbitrariamente a unos en detrimento de otros. En general, para conseguir votos, los populistas benefician artificialmente a muchos y perjudican a unos pocos. Claro que esos pocos tienen que bancar la fiesta que el gobierno les brinda a los muchos.
Cuando llega un nuevo gobierno y quiere poner orden, de entrada se sabe que para arreglar el problema hay que hacerle entender a los muchos que fueron engañados con una fiesta de consumo artificial que esa fiesta se acabó. Cambiar los precios relativos distorsionados es eso. Mostrar la realidad.
Mi punto es que en este caso, buena parte del costo que tiene que asumir la gente por la recomposición de los precios relativos es mediante una profunda reforma del sector público. Dicho de otra manera, a todos los que siguen viviendo del fruto del trabajo ajeno decirles que tienen que hacer lo que hace el común de los mortales: buscar trabajo.
Las fórmulas para bajar el gasto público son diferentes y nadie dice que de un día para otro se despida a 3 millones de empleados públicos, pero sí debe anunciarse una reestructuración del estado que lleve, a lo largo del tiempo, a una reducción de la burocracia estatal. Desde los retiros anticipados, al cierre de reparticiones hay un largo trecho para trabajar. Lo mismo con los planes sociales que no pueden ser para siempre.
El problema no es solo subir las tarifas de los servicios públicos que la demagogia k dejó inalteradas durante 12 años. El problema está en querer hacer solo eso sin una reforma del estado, del sistema tributario, de una mayor flexibilización laboral y un escenario de previsibilidad en las reglas de juego. Hoy sabemos que Macri no va a cometer locuras, pero no son previsibles las reglas de juego porque no se las conoce.
En síntesis, de lo que se trata es de hacer un plan económico global de aplicación simultánea para que la gente sufra menos las correcciones que hay que hacer para dominar la terrorífica herencia que dejó Cristina Fernández.

 

Un golpe al proteccionismo

Jorge Castro

El referendo británico que decidió abandonar a la Unión Europea (UE) es el primero y más profundo acto de ruptura del mayor de los procesos de integración regional surgidos en el mundo después de 1945; y ha ocurrido en una de las dos bases fundamentales –la otra es Estados Unidos/Canadá- del sistema de gobernabilidad mundial constituido en la Guerra Fría (1948 /1991) para enfrentar a la Unión Soviética con el liderazgo norteamericano.
 
El proyecto europeo no respondió a un impulso económico o comercial, sino estrictamente geopolítico. Su objetivo era doble, y se realizó en un mismo movimiento: contener a la Unión Soviética, excluyendo a los partidos comunistas de la posibilidad de conquistar el poder político en Europa Occidental, especialmente Francia e Italia, y reintegrar a Alemania al concierto regional, el ex-Tercer Reich.
 
Por eso la Unión Europea no es una zona de libre comercio, sino una unión aduanera destinada a enfrentar a terceros países, centralmente controlada por una burocracia supranacional situada en Bruselas.
 
Este rasgo constitutivo ha convertido a la UE en el principal reducto del proteccionismo en el mundo después de la caída de la Unión Soviética (1991), con tres bastiones fundamentales de tarifas y prohibiciones.
 
El primero es la política agrícola común (PAC), que fija una tarifa de 18% para las importaciones agroalimentarias, sumada a prohibiciones especificas (granos producidos con semillas genéticamente modificadas/GM), que discriminan las exportaciones de alimentos de Africa y América Latina.
 
La PAC fue una de las dos condiciones que planteó De Gaulle para incorporar a Francia a la Unión Europea –la otra fue disponer del arma nuclear-, y la consideró “constitutiva” de la unidad europea y razón excluyente de la participación francesa.
 
El segundo bastión del proteccionismo europeo es el arancel externo de 10% destinado a proteger la industria automotriz regional de la competencia extranjera. El tercero es un arancel exterior de 3%/4%, cuyo único objeto es separar al mercado regional del global.
 
Esta es la razón por la que más de dos tercios del comercio regional es intercambio intraeuropeo, no con la economía mundial; y Alemania es el único país de la región que realiza la mayor parte de su comercio internacional fuera del marco de la UE, sobre todo con Asía y América Latina; y casi la mitad de su producción automotriz se realiza en China, no en la República Federal Alemana.
 
La ruptura de la Unión Europea provocada por el referendo británico abre nuevas posibilidades para conformar un sistema de comercio internacional más abierto y competitivo, e implica un retroceso para el proteccionismo en el mundo.
 
El canciller brasileño José Serra ha sugerido la conveniencia de que el Mercosur inicie negociaciones para un acuerdo de libre comercio con Gran Bretaña después del Brexit.
 
Es que esta región es una de las principales plataformas de producción de proteínas vegetales y animales y tiene grandes oportunidades en el escenario que ha surgido a nivel mundial y que exige un nuevo pensamiento estratégico.

La reactivación ya empezó

Sergio Persoglia

El economista Aldo Abram dijo que el país crecerá 3% para el 2017, con eje en los sectores que producen bienes exportables, como el agro.

La Rural, en Palermo, es cada año un evento que trasciende largamente lo agroindustrial. Allí se ven las últimas tecnologías ganaderas y en maquinaria agrícola, pero también se discuten y analizan a fondo los vaivenes económicos y políticos que impactan en el sector y en la economía argentina toda. En esa línea, resultó interesante escuchar los pronósticos del economista Aldo Abram, que permiten delinear lo que deparará el futuro cercano para el campo y el país. Para el 2017, por lo pronto, el retorno del crecimiento.
 
Abram, de la Fundación Libertad y Progreso, pronosticó un crecimiento de 3% para el año que viene y consideró que “buena parte de la reactivación vendrá de los sectores que producen exportables, como el campo”.
 
Durante una charla de la que participó para analizar los escenarios que podrían darse en los próximos cuatro años, el economista planteó que “la salida no es de golpe ni fácil; ahora dejamos de caer, hay que empezar a subir y eso nos tomará el semestre. Pero la reactivación ya se empezó a dar”.
 
Su diagnóstico coincide con lo que se escucha por los pasillos de La Rural, en los que ejecutivos de muchas empresas del agro dicen que las cosas están mejor que el año pasado, pero creen que la reactivación más potente todavía está por llegar y comenzará en los próximos meses. El famoso segundo semestre.
 
Un poco de optimismo no viene mal. Y en la muestra de Palermo se respira bastante de eso, por supuesto sin tirar manteca al techo, porque muchas empresas vienen arrastrando las consecuencias de muchos años de dificultades.
 
Pero, volviendo a mirar hacia adelante, Abram lo resume así: “Veníamos de un pozo... en las ciudades vamos a tener que tener paciencia, porque la reactivación arrancó primero en el interior. Pero si seguimos así y el Gobierno hace las cosas bien, en 2017 la economía va a crecer un 3%”.
 
Esas palabras sonaron a música en los oídos de muchos. Pero el optimismo en La Rural no está exento de ciertas dosis de cautela. O de dudas. Entre ellas, muchas empresas plantean el impacto de la inflación en sus costos, que ha venido erosionando en los meses recientes el impacto positivo que tuvo la devaluación en la competitividad internacional de los productos locales.
 
En ese sentido, Abram planteó un escenario de optimismo moderado, por definirlo de alguna manera. En concreto, dijo que el Gobierno podría lograr cerrar el 2017 con una inflación de 17% anual, el 2018 con una de 12% y llegar al 2019, su último año, con la esperada inflación de solo un dígito, que según sus pronósticos, podría ubicarse en 6%.
 
Está claro que para eso debe correr mucha agua debajo del puente todavía, pero el cambio de expectativas, hacia unas más optimistas, es lo que domina en esta Rural, muy lejos de lo que se vivió en las últimas ediciones.
 
En cuanto a las inversiones, muchos en el agro vislumbran que podrían llegar en una dosis importante en los próximos años. Pero el economista es, en ese punto, un poco más cauteloso. ”Somos atractivos de nuevo para el mundo, pero no se imaginen una lluvia de dólares de golpe. Argentina ha destruído su calidad institucional y su seguridad jurídica. Las inversiones no van a llegar volando, porque nuestras instituciones no son confiables aún”, argumentó.
 
Finalmente, quedó un capítulo para la presión fiscal, de la cual el agro ha sido la principal víctima en los últimos años. Ahora, luego de que el Gobierno Nacional eliminara las retenciones para todos los cultivos menos para la soja (que sigue pagando 30%), la carga es menos pesada, pero sigue siendo elevada.
 
Para Abram, existe aun “asfixia fiscal”, pero cree que ahora “son las provincias y los municipios los que van a tener que invariablemente bajar impuestos”. Para eso, dijo que los productores tienen que ser protagonistas. “Deben dejar de ser las naranjas que exprime el sistema cuando está corto de plata y ser más ciudadanos, para no permitir atropellos como los que se vieron en los últimos años”, cerró.

No es momento para pequeñeces

Hector Huergo

Hoy (por el sábado 30/07) será un día muy especial. Después de 15 años, un Presidente de la Nación participará de la inauguración de la Exposición Rural de Palermo. Su presencia corona una fuerte presencia de la conducción oficial del área durante los quince días de esta muestra tan especial, en la que la Sociedad Rural Argentina celebra sus 150 años de vida.

Se respira otro aire. El Ministerio de Agroindustria repuso su stand, con todos sus organismos. También volvió el Banco Nación, que no solo había desaparecido de Palermo, sino que le negaba el crédito a los productores que conservaban parte de su cosecha de soja. Pensaban que ello los obligaría a vender su mercadería. El resultado fue la recesión en la industria de maquinaria agrícola, tremendamente crédito-dependiente.

Pero este no es un momento para pequeñeces. Es también el año del Bicentenario de una Nación que encontró una vertiente inagotable en la explotación inteligente de sus enormes recursos naturales. En pocos años, organizamos las colonias, las estancias, los ferrocarriles, los frigoríficos. Fuimos durante años amos y señores en el mundo de la carne de calidad. Nos convertimos en granero del mundo, como simple subproducto de la necesidad de domar las tierras vírgenes y dar paso al refinamiento de la alfalfa y los Tarquinos.

Nacimos y crecimos de la mano de la reina de las proteínas animales. Perdimos el rumbo, y con inhábiles golpes de timón terminamos no solo destrozando el negocio, sino rompiendo el contrato social entre nuestros productores y los consumidores locales. La ideología de los alimentos artificialmente baratos, como fórmula para sostener salarios bajos y así desarrollar otras industrias consideradas más plausibles. Resultado, la grieta.
 
Durante algunas décadas, el mundo no ayudó. A los países industrializados les resultó fácil sostener su expansión agrícola, a base de subsidios. Hubo excedentes, sobraban vendedores y faltaban compradores. Al despuntar el siglo XXI, irrumpen nuevos consumidores, en los países emergentes, ávidos por transitar de dietas ricas en féculas, a las proteínas animales. Para producirlas, hacían falta maíz y sobre todo, soja. Son los productos que supimos desarrollar. Los que incorporaron masivamente los atributos de la biotecnología, la nutrición vegetal, y técnicas de enorme raigambre local como la inoculación de la semilla con maravillosas bacterias fijadoras de nitrógeno. Hoy, empresas argentinas exportan este conocimiento a las principales potencias agrícolas, incluyendo a los Estados Unidos.
 
China es la locomotora de la nueva demanda. Hace veinte años, era autosuficiente en soja. Hoy importa 70 millones de toneladas, por un valor de 30 mil millones de dólares. Para sus cerdos, aves, vacunos y todo bicho que camina y va a parar al asador. Pero no les alcanza. El año pasado, se hicieron de la líder estadounidense en cerdos, Smithfield Co, después de pagar 6 mil millones de dólares. Fue la mayor adquisición de una empresa norteamericana por parte de una china.
 
También se anotaron los porotos (de soja) en el trading, con la compra de Noble y la mitad de Nidera. Compraron el Standard Bank a los sudafricanos, creando el ICBC, protagonista fuerte en el financiamiento al sector agroindustrial. Ahora vienen por la carne vacuna, esta vez, en Sudamérica, donde está el mayor potencial de crecimiento. Ya adquirieron frigoríficos en Uruguay y Argentina. También recibieron con los brazos abiertos inversiones asociativas de empresas de punta, con el objetivo de apuntalar el crecimiento de su propia producción animal. Es el caso de la planta de vacunas que Biogénesis está inaugurando en estos días en pleno territorio chino.
 
Así nos encuentra el Bicentenario. Así, mirando un horizonte esperanzador, podemos celebrar, hoy, los 150 años de un sueño que vale la pena sostener.

La economía todavía no despega pero hay mejores perspectivas

Por Gastón NEFFEN
 
La economía de la Región Centro sigue sin despegar por el impacto de las lluvias del otoño, que jaquearon sectores estratégicos de la agroindustria que tuvieron pérdidas millonarias, y los problemas que genera el combo inflación, aumento de tarifas, caída del consumo y el repliegue del mercado brasileño, que es clave para la industria automotriz y la lechería, entre otros sectores.
 
“Campos anegados, caminos destruidos, mortandad de animales, cosechas sin recoger ni transportar justo en el momento que había que cosechar la soja. Los sectores más afectados por este fenómeno climático han sido los vinculados a la agroindustria y a la actividad de la construcción”, resume el informe de Indicadores Económicos de la Región Centro que en forma trimestral publica el equipo de Ana Inés Navarro en la Universidad Austral.
 
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En este contexto, el rubro de la construcción pasó del estancamiento a la franca contracción, con pérdida de puestos de trabajo. Los despachos de cemento, uno de los indicadores que se usa para medir el nivel de actividad, registraron una caída interanual de 14,5% en los primeros cinco meses de 2016.
 
En los tambos, las lluvias del otoño dejaron secuelas muy importantes, con una fuerte caída en el ordeñe.
En los tambos, las lluvias del otoño dejaron secuelas muy importantes, con una fuerte caída en el ordeñe.
 
“Otros sectores de peso en la producción y el empleo regional, como la industria automotriz (cayó un 12%), no logran recuperarse por la sostenida caída de exportaciones a Brasil, y en mayo volvieron a suspender trabajadores. La siderurgia y la industria química también acusan el impacto negativo de la baja de las exportaciones y de la industria de la construcción”, advierte el informe.
 
En esta coyuntura económica, las ventas en los supermercados bajaron casi un 10% en Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos. El informe, en parte, también lo relaciona con el mayor gasto por las bajas temperaturas. “Los consumidores no pudieron escapar al frío y a pesar del aumento de tarifas usaron más gas (51%) y más electricidad”, explica.
 
En la agroindustria, que es el eje económico de la Región Centro, el problema es que el diluvio del otoño pasó por agua las buenas perspectivas que había para la agricultura y la ganadería, y en el caso de la lechería profundizó la crisis que arrastra el sector desde hace años.
 
Hasta abril, según datos oficiales del Ministerio de Agroindustria, el ordeñe de leche había caído más de un 10%, en comparación con el año pasado. En Santa Fe y Córdoba -donde está la cuenca lechera central- se concentra más del 60% de la producción lechera argentina.
 
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En los tambos santafesinos, si se analiza el ordeñe de mayo de este año contra el del 2015, hay una baja del 30% por la secuelas que dejaron las lluvias y la muy complicada ecuación económica. Es que el precio internacional de la leche en polvo sigue oscilando cerca de los U$S 2.000 por tonelada -la mitad que hace dos años- y el valor del maíz, que representa el 60% del costo de la ración, se disparó por la quita de las retenciones al cultivo.
 
La industria automotriz retrocedió un 12% en los primeros cinco meses de este año, respecto a la misma etapa de 2016.
La industria automotriz retrocedió un 12% en los primeros cinco meses de este año, respecto a la misma etapa de 2016.
 
“La mejora en el precio de la leche no alcanza para revertir el aumento de costos ya que el ratio precio leche-maíz empeoró visiblemente en mayo, respecto del mismo mes de 2015”, indica el informe. Hace 14 meses, con un litro de leche un tambero compraba 2,1 kilos de maíz y ahora le alcanza para 1,6 kilos del cereal.
 
Las exportaciones de lácteos retrocedieron 33,7% en volumen en los primeros cinco meses de 2016. Los cuatro principales compradores de quesos continúan siendo Brasil, Rusia, Chile y Taiwán. Los brasileños y los venezolanos son los principales importadores de leche argentina.
 
En la ganadería, el clima de negocios mejoró, aunque todavía se sienten las secuelas que dejaron las lluvias. Hay un estudio de la Sociedad Rural Argentina que asegura que a partir de la quita de retenciones y de las trabas para exportar los productores destinarán 13.765 millones de dólares para la reposición de hacienda. También se proyecta un aumento en la faena de novillos pesados para el mercado interno, que incrementaría la oferta de carne en el mercado interno y para exportar.
 
En los frigoríficos, el “efecto diluvio” contrajo la faena un 7,4% en la Región Centro durante los primeros cinco meses de 2016. El negocio de la exportación sigue operando en niveles bajos. Las escasas 102.000 toneladas de carnes vacunas exportadas desde Argentina entre enero y junio se ubican prácticamente en el mismo nivel que el año pasado. Las exportaciones del corte Hilton (9.500 toneladas) crecieron 15,2%, mientras que las carnes procesadas bajan a valores casi nulos”, precisa la Universidad Austral.
 
La producción de pollos, que se concentra en las granjas entrerrianas, apenas creció un 0,5% en el primer tramo de este año. La faena avícola de la Región Centro representa el 60% del total nacional.

En zona núcleo se duplicó el margen bruto del maíz de primera en campo propio JULIO CALZADA Y SOFIA CORINA

El maíz de primera temprano en zona núcleo, tanto en campo propio como en alquiler, arrojaría márgenes brutos positivos: 469 U$S/ha y 46,76 U$S/ha, respectivamente. El margen en campo propio se ha más que duplicado frente a lo esperado un año atrás y el de campo alquilado pasó de ser negativo a positivo para la 2016/17. Los costos totales exhiben una suba del 2% en U$S/ha, mientras que el ingreso bruto esperado subió un 25%. La concreción de estos resultados depende de muchos factores; la posible manifestación de La Niña y su influencia sobre el periodo crítico de definición de rinde no es el menor.

Llegamos a esta fecha del año donde aparece el interrogante: sembrar o no sembrar maíz de primera temprano. Hemos considerado interesante realizar tres ejercicios de simulación: 

a) Estimar los márgenes brutos que se esperan para la campaña que se avecina en la región núcleo. 
b) Comparar los márgenes brutos que se esperan para la presente campaña 2016/2017 con los que se esperaban hace un año atrás para el ciclo 2015/2016. 
c) Evaluar el peso relativo de cada rubro de costos (insumos, labores, etc.) respecto del total de costos de explotación del productor y la importancia de los alquileres en los costos totales. Cotejaremos luego estos valores con los que regían el año pasado.

Para estos ejercicios, partimos de una serie de consideraciones y supuestos:
Siembra de maíz de primera temprano en la zona núcleo de producción argentina para la campaña 2016/17, la que normalmente cubre la red de estaciones meteorológicas de GEA - Guía Estratégica para el Agro. 
Se simula la utilización de un paquete tecnológico de punta, semilla híbrida MG RR de buena calidad y elevado precio. La inversión en fertilización y aplicación de herbicidas es óptima. 
Se supone un muy buen rinde de 95 qq/ha, tanto para la campaña 2016/17 como para la 2015/16 a los efectos de comparar los márgenes brutos. 
El modelo supone un productor que trabaja campo propio y uno que opera bajo sistema de arrendamiento.  
Se computan 3 pulverizaciones.
Las erogaciones por labores de cosecha ascienden al 8% sobre el ingreso bruto. 
La distancia desde la explotación a las terminales portuarias se ha estimado en 180 kilómetros (flete largo). El flete corto (chacra a acopio/cooperativa) es de 20 Km. Se aplicaron las tarifas de transporte que publica FADEAAC (Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas). 
No se computan gastos de secada.
La comisión del acopio asciende al 2% y la del corredor a 1%. 
Se computa la contratación de un seguro para granizo, el cual asciende al 3% sobre un rinde de 70 qq/ha. 


¿Cuál es el margen bruto para la campaña 2016/17?

En el cuadro N°4 se muestra el detalle de los márgenes brutos que se esperan para la campaña 2016/2017. Tanto con campo propio como bajo sistema de arrendamiento los márgenes brutos son positivos para el productor. En campo propio el margen bruto asciende a 469 U$S/ha. En cambio, pagando un alquiler equivalente a 16 quintales de soja, el margen se reduce significativamente a 46,76 U$S/ha. 

El escenario de precios a cosecha es de 152 U$S/tn (Abril 2017), conforme las cotizaciones de esta semana del Mercado a término de Rosario (ROFEX) y el Mercado a Término de Buenos Aires (MATBA).

En el cálculo del flete corto y largo hemos incrementado un 23% las tarifas publicadas por FADEAAC (Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas) en el mes de junio de 2016, para contemplar el último aumento de la semana pasada. 


¿Qué surge de la comparación de márgenes brutos entre las campañas 2016/2017 y 2015/2016?

Las nuevas reglas del mercado le dieron un vuelco de 180° grados al negocio del maíz. Esto puede verse en el cuadro N°1.

 

Si nos remontamos un año atrás, el cultivo en campo propio presentaba un margen bruto esperado positivo de 207 U$S/ha. Este margen se ha incrementado en la presente campaña alcanzando un total de 469 U$S/ha. Esto significa que se ha más que duplicado respecto de lo que se esperaba el año pasado, en beneficio del productor. 

Luego de la eliminación de los derechos de exportación (DEX) y las restricciones a las exportaciones (ROE) la cotización del cultivo presenta una suba del 25% para el precio futuro del maíz para abril del año próximo. Al mismo tiempo, siempre hablando de campo propio, el rinde de indiferencia esperado baja de 67 quintales el año pasado a 50 quintales este año. La caída del rinde de indiferencia esperado es del 25% respecto al año pasado. Por otro lado, el precio de los fertilizantes se vio levemente disminuido por la caída en la cotización del barril de petróleo. Otro punto a favor, es que por el efecto de la devaluación, ciertas erogaciones en pesos se ven reducidas al traducirse en dólares por hectárea. Podría pensarse que, por el momento, en ciertos rubros la devaluación ha sido competitiva, bajando los costos en U$S. Nos referimos a las labores de siembra y pulverización. 

Tengamos presente que el modelo de análisis supone un rinde de 95 qq/ha; valor fácilmente alcanzable en los suelos de la región núcleo; pero hay que considerar que una posible manifestación de la Niña puede afectar al cultivo en su periodo crítico de definición de rendimiento. Se toma la cotización de abril 2017 de 152 U$ la tonelada según cotización MATBA. 

Es importante tener en cuenta el notable incremento de los costos de estructura que de un año a otro aumenta un 150%. Se registraría también una suba del 25% en dólares en los gastos de cosecha y seguros y 21% en el alquiler del campo. Tanto el flete corto como el flete largo registrarían una leve caída interanual del 8%, medido en U$S por hectárea. Este es un costo que estrecha los márgenes de todos los cultivos, ya que el transporte representa un 87% de los costos de comercialización. 

Los costos totales sin alquiler muestran apenas un suba en U$S/ha del 2%, pasando de 951 U$S/ha el año pasado a 974 U$S/ha en la actualidad. En cambio, el ingreso bruto (rinde por hectárea por precio) sube un 25%. De allí que el margen bruto sin alquiler se duplique en el término de un año. 

Miremos ahora los números bajo sistema de arrendamiento. Si nos remontamos un año atrás, el cultivo en campo alquilado presentaba un margen bruto negativo de -141 U$S/ha, presentando así un alto riesgo para el productor. Este margen esperado pasó a ser positivo este año, estimándose en 46 U$S/ha. Siempre considerando un alquiler de 16 qq/ha de soja fijo con una modalidad de pago del 50% a la siembra y el 50% restante a cosecha.

Tengamos presente que el maíz siempre tiene el riesgo inherente tanto por su alta inversión inicial como la fisiología del mismo. La incidencia del costo de los insumos en el total de los costos es del 40%, siendo el precio de la semilla híbrida el 52% de los costos de los insumos. Por otro lado, el cultivo maíz es más susceptible que la soja a presentar una caída de rinde ante un estrés en el periodo crítico. Su menor plasticidad y su periodo crítico acotado aumentan el riesgo productivo. 

Con estos márgenes, el negocio más atractivo del maíz impulsó la venta de semilla hibridas y se asoma un interesante aumento de la superficie a nivel nacional. Esto traerá múltiples beneficios para los agroecosistemas: mejora en la fertilidad de los suelos, mayor protección de los suelos ante la erosión hídrica, mejor control de malezas, insectos y enfermedades, entre otros.

Por último recordemos que en el cuadro N°3 puede verse la estimación de márgenes brutos que realizábamos el año pasado para la campaña 2015/2016. 

De un año a otro, ¿se modificó el peso relativo de cada rubro de costos respecto del total de costos de explotación del productor? ¿Aumenta el peso de los alquileres en los costos totales?

Para responder a esta pregunta, conviene mirar el cuadro N°2. 

 

La estructura de costos del maíz de primera temprano en campo propio muestra la siguiente composición en líneas generales: 

Los insumos representan casi el 40% de los costos totales. 
La semilla tiene una importancia clave en las erogaciones: tiene un peso del 53% sobre el total de los insumos y un 20% respecto del costo total sin computar alquileres. 
El peso de las labores es del 5% sobre los costos totales. El año pasado se estimaba en un 7%. Hablamos aquí de siembra y pulverización. 
Los gastos de cosecha representan el 12% de los costos totales. Registran una suba en las proyecciones de este año, ya que el año pasado alcanzaban al 10% del total de erogaciones.
Entre flete corto y flete largo, el peso de estos dos rubros equivale al 32% de los costos totales. Una cifra por cierto importante, para una explotación ubicada a apenas 180 Km de las terminales portuarias del Gran Rosario. 
Ambos fletes representan el 87% de los costos de comercialización. 
Los gastos de comercialización tienen un peso del 36% en el total de costos. Como dijimos anteriormente, los fletes aportan el 32% y el resto de los gastos (comisión acopio, corredor, paritaria) suman apenas el 4% restante.
Los gastos de estructura y administración pasan de un año a otro del 2% sobre el total de costos al 5%. Este importante aumento tiene que ver con los aumentos tarifarios, ajustes salariales e incrementos en otros servicios (impositivo, legal, etc) No hemos computando en este rubro los impuestos (tasa vial, inmobiliario, etc.)
 

Si miramos la estructura de costos del maíz bajo sistemas de arrendamiento, vemos que el peso de los alquileres sube del 27% el año pasado al 30% este año, computado los montos a erogar sobre el total de costos de explotación más alquileres. 

Es importante tener en cuenta que en los últimos cuatro meses de este año (Abril a Julio) los valores del maíz y la soja a cosecha 2017 tuvieron alzas importantes, justamente en plena etapa de negociación de los contratos de alquiler. Ante estos precios más altos los propietarios intentaron obtener valores más elevados, elevando sus requerimientos. Recordemos que el 1/4/2016 esta posición cotizaba en MATBA a 144 U$S/tn. Luego llega a 178 U$S/la tonelada el 8 de Junio, para finalmente bajar a 154 U$S/tn esta semana. Los precios de los granos son un factor alcista para los arriendos. También estimamos que con estos márgenes más atractivos, numerosos pooles de siembra, sociedades agropecuarias y fideicomisos van a hacerse presentes en el negocio y en el mercado de tierras. Hay siempre un fenómeno típico de recalentamiento en los valores locativos cuando los precios se recuperan y los márgenes brutos y netos mejoran.

Revive la soja y vuelve a los dos dígitos en Chicago GUILLERMO ROSSI

La soja interrumpió la sucesión de bajas que arrastró a lo largo de julio y finalizó la semana con ganancias en Chicago, sostenida por la acción compradora de los fondos y la reaparición de demanda genuina. Se acerca el período crítico para la determinación de los rindes en Estados Unidos, bajo condiciones climáticas por ahora favorables. En trigo se continúa sintiendo la presión del avance de la cosecha en el hemisferio norte, con precios a la baja. El maíz juega otro partido, con el número de cosecha prácticamente cerrado en el medio oeste norteamericano y mucha expectativa en el plano local.

Los futuros de soja en Chicago frenaron la hemorragia de las últimas semanas y comenzaron un rebote, volviendo a la zona de los dos dígitos en las posiciones con vencimiento cercano. Desde el punto de vista técnico, los futuros con entrega en agosto encontraron sostén en el retroceso de 61,8% de Fibonacci, lo que marca a las claras que la tendencia alcista del segundo trimestre del año continúa vigente. En el plano de los fundamentos se advierte la posibilidad de lluvias por debajo de lo normal para las próximas dos semanas en el medio oeste de Estados Unidos, que impulsaron compras de oportunidad entre los fondos.

La demanda externa también contribuyó con la recuperación de los precios. El USDA reportó la concreción de nuevas operaciones de exportación con China y otros destinos, aunque se cree que los envíos tendrán lugar mayormente a partir de septiembre, con mercadería de la nueva cosecha. Igualmente, el ritmo de embarques empezó a repuntar. Durante la semana pasada se despacharon 698.531 tn, el volumen más elevado desde la primera quincena de marzo. Se cree que las exportaciones norteamericanas de julio rondarán en 1,8-2,0 Mt, con cerca de 2,5 Mt proyectadas para agosto y nada menos que 5 Mt en septiembre.

Buena parte de la recuperación del poroto tuvo que ver con el buen desempeño de los aceites vegetales. En Malasia el aceite de palma acumuló subas del 5% en las últimas dos semanas, ante la expectativa que genera la caída de los stocks entre los principales importadores. En los últimos meses diversos países asiáticos redujeron su ritmo de compras de este producto o se volcaron en mayor medida a sustitutos ante los efectos negativos que causó la sequía en el sudeste asiático. Esta situación se presentó incluso a pesar de que el precio del petróleo se ubica en mínimos de más de tres meses.

El mercado local de la oleaginosa escaló hasta niveles próximos a $ 4.300/ton, aunque el interés por cerrar negocios fue relativamente bajo. El ritmo de ventas de los productores a lo largo del mes fue decepcionante para las fábricas, forzando una considerable reducción en el ritmo de crushing. Los márgenes de procesamiento se adentraron en números rojos. Es probable que la industrialización del poroto en julio haya estado un 20% por debajo del registro correspondiente al mismo período del año pasado, mientras que los registros de DJVE cayeron nada menos que 46% frente a julio del 2015.

 

Por el lado del trigo, se destaca que la plaza local de a poco comienza a sentir la presión de la amplia cosecha del hemisferio norte, que se está volcando con agresividad al mercado de exportación. El GASC de Egipto informó en la semana que adquirió trigo de Rumania y Rusia a valores FOB cercanos a u$s 177/ton con 12% de proteína más flete por casi u$s 8/ton. Se trata de orígenes muy competitivos y con amplio saldo exportable que podrían permanecer activos en el mercado por más tiempo del habitual, dificultando las posibilidades exportadoras de nuestro país a partir de diciembre. En este contexto, los valores forward a cosecha se mantienen en el rango de u$s 155-160 por tonelada, con posibilidad de mejoras muy puntuales.

El segmento disponible opera con pocos vaivenes en torno a $ 2.400/ton en condiciones Cámara en la zona de Rosario, con mejoras por calidad. La participación de la exportación va perdiendo fuerza, concentrándose el grueso de las energías en la originación de la próxima campaña. La siembra continúa retrasada respecto de su ritmo de avance usual, llegando al 86% a nivel nacional frente a 94% a la misma altura del año pasado. De a poco comienzan a recortarse las previsiones de superficie, especialmente en el extremo sudeste de Buenos Aires. El área de influencia de Tandil y Tres Arroyos no pudo cubrir aún ni la mitad del total de intención de la campaña. 


Dolores de cabeza con el maíz

A pesar de que el cereal tiene una larguísima historia en nuestro país, es difícil encontrar antecedentes de mercado similares a los actuales, al menos en las últimas décadas. El desarrollo de la campaña ha sido cambiante y altamente problemático, generando enormes consecuencias en la comercialización.

La siembra 2015/16 comenzó prácticamente sin pre-campaña, en el marco de un profundo desaliento de los productores durante la ventana tradicional del cultivo, que en la zona núcleo se extiende hasta mediados de octubre. Algunos analistas consideraban probable una disminución de la superficie superior al 30%, incluso a pesar de que el fenómeno de «El Niño» aseguraba abundante provisión de agua para las siembras tempranas. Las referencias de precio a cosecha se ubicaban por debajo de u$s 130/ton, requiriendo la obtención de rindes superiores a 100 qq/ha en campos arrendados para cubrir la totalidad de los costos.

 

La expectativa de cambios en las condiciones comerciales que viabilicen el cultivo llegó justo para impulsar los planteos tardías, aunque costa de retrasar el ingreso del grano al circuito comercial. Pero las condiciones adversas del otoño y la elevada humedad ambiental del invierno terminaron de complicar el panorama. Esta situación se combinó con un aluvión de DJVE a 180 días de plazo registradas en los primeros meses del año, esperando el envío al momento de la cosecha. El grano no llegó a tiempo y los barcos sí, generando pérdidas millonarias para los exportadores. La demora en los Line-Up se cuenta por varias semanas.

Acercándonos a finales de julio la cosecha muestra un avance del 64% a nivel nacional, con un retraso de 24 p.p. respecto del guarismo correspondiente a la misma altura del año pasado, según datos del Ministerio de Agroindustria. Los precios del mercado interno se mantienen tirantes ante la visible escasez de oferta, superando largamente a los valores negociados en Chicago. Continúan los premios en posiciones de entrega cercana, negociándose diferenciales de más de u$s 10/ton con muy pocos días de anticipo en la entrega. El viernes se pagaron hasta $ 2.800/ton a muy corto plazo.

 

Los inversos de precio se extienden incluso hasta posiciones de la nueva cosecha, para la que se espera un fuerte crecimiento del cultivo en la zona central de nuestro país. Los contratos con vencimiento en diciembre y abril de Matba operan con un pase negativo de u$s 25/ton, reflejando la conveniencia de liquidar inventarios lo más rápidamente posible. Ante esta situación, cabría esperar un stock final bajo y una ágil comercialización del cereal entre fin de año y los meses del verano.


Se larga el girasol y va por la recuperación

Los trabajos de siembra de la oleaginosa ya comenzaron en el extremo norte del área agrícola y avanzan en la medida en que las condiciones climáticas lo permiten. En la provincia de Chaco y los departamentos del norte de Santa Fe el área destinada al cultivo se encamina a lograr un salto importante, reafirmando el despegue que comenzó a insinuarse el año pasado. Más aún, se especula en esta zona con que la superficie del ciclo 2016/17 podría haber sido mayor de no mediar dificultades para la obtención de semillas.

 

El cultivo recuperó rentabilidad con la mejora del tipo de cambio y la eliminación de los derechos de exportación. Esta medida posibilitó la reapertura de las ventas al exterior en cantidades importantes de girasol sin transformación industrial, hecho que se materializó con casi 260.000 tn de embarques entre marzo y junio, principalmente desde los puertos de Necochea y en menor medida de Bahía Blanca, en su totalidad hacia destinos europeos. De hecho, el año 2016 cerrará con las exportaciones más elevadas desde la campaña 2001/02. Para los productores, la mayor diversidad de compradores –es decir, de competencia en la originación- representa un valioso elemento de sostenimiento del precio.

Las exportaciones de productos de girasol también mostraron un buen desempeño en los primeros seis meses del año. Los embarques acumulados de aceite en el período enero-junio totalizaron 378 mil tn, mientras que los de harina y pellets llegaron a 479 mil tn. El crecimiento fue de 70 y 45% frente a los volúmenes reportados por INDEC a la misma altura del año pasado, respectivamente. En lo que va del año el complejo girasol aportó a la economía cerca de u$s 500 M en concepto de balanza comercial.

 

Según Márgenes Agropecuarios, el costo directo de implantación, protección y cosecha de cara a la campaña 2016/17 ronda los u$s 290/ton, lo que de partida exige un rendimiento cercano a 11 qq/ha. A esto hay que sumarle los gastos comerciales, que dependiendo de la zona pueden representar hasta 20-25% del ingreso bruto del productor. El número se muestra visiblemente cómodo en campo propio y algo más ajustado en campo alquilado. Los precios a cosecha se mantienen en u$s 270/ton desde hace varias semanas. Hasta el momento los negocios del año 2016/17 no superan las 100.000 toneladas.

Pensando en la campaña nueva, la producción va camino a superar las 3,5 Mt bajo condiciones climáticas normales, volumen que de concretarse sería el más elevado desde el año 2010/11. Hay que tener en cuenta que el mercado interno absorbe anualmente unas 700.000 tn de aceite, para las cuales hay que procesar cerca de 1,7 Mt de la oleaginosa. En otras palabras, se producirá aproximadamente el doble que el volumen necesario para el abastecimiento nacional, enteramente para alimentación humana.

Respecto del consumo doméstico, un hecho largamente discutido a lo largo de la semana fueron los incrementos de precio que se observan en el segmento minorista y el temor del público al desabastecimiento en un producto básico en la mesa familiar. El gobierno acordó con entidades del sector la continuidad hasta fin de año del fideicomiso que rige desde 2010 para subsidiar una parte de los precios al consumidor. Igualmente, los supermercados acordaron aumentos de entre 4 y 6% sobre los precios de góndola.

Mejoras en las tasas de Cheques de Pago Diferido locales NICOLAS FERRER

Un alza en el volumen operado de estos productos a lo largo de los últimos meses - particularmente en algunos segmentos – ha acompañado una mejora en los rendimientos ofrecidos a quienes los ven como una alternativa viable de inversión en un contexto en el cual las tasas en pesos a corto se encuentran a la baja.
A partir del inicio del segundo semestre del corriente año, el volumen de cheques de pago diferido operado en el Mercado Argentino de Valores ha visto cierta recuperación, aunque manteniendo un alto grado de volatilidad. 

Al 22/07/2016, en el segmento de cheques avalados por Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) se han negociado 10.360 cheques por un total de $844.182.694. En el siguiente gráfico puede evidenciarse la volatilidad del volumen negociado, a la vez que un alza marcada en el volumen promedio para 4 semanas a partir de inicios de abril, el cual se mantiene en un rango de aproximadamente $30 y $40 millones semanales.


En el segmento de cheques directos no garantizados (el segundo por volumen), se operaron 966 cheques por un total de $747.465.979. El comportamiento del volumen es notablemente errático, concentrando más de un 73% de su operatoria en la primera semana del año-

La operatoria de la división de cheques directos garantizados acumula unos 1.522 cheques por un total de $110.787.156. El comportamiento del volumen de este segmento no ha mostrado una tendencia marcada de ningún tipo en lo que va de 2016.


Finalmente, el segmento de cheques patrocinados, si bien continúa mostrando un volumen marginal en comparación con el resto (un total acumulado de 409 cheques por $21.595.091), ha mostrado un interesante repunte con respecto al período comprendido entre fines de febrero y comienzos de mayo, llegando a negociarse más de un millón y medio de pesos en tres semanas diferentes.


El segmento al que el cheque pertenece posee claras implicancias a la hora de definir los rendimientos y plazos a disposición. En el caso de colocaciones a corto plazo, son los cheques avalados y del segmento directo garantizado los que se encuentran en mayor disponibilidad. Los primeros, por la naturaleza de su respaldo, son los que ofrecen las tasas más bajas. Puede evidenciarse no obstante, cómo los mismos han convergido con las tasas ofrecidos por el segmento directo garantizado e incluso se acercan a las que se pueden obtener a través del mercado de cauciones.


Algo similar sucede cuando nos alejamos a plazos intermedios y comparamos, por ejemplo, lo que sucede con las Lebac a 35 días. En ocasiones las mismas han llegado a rendir incluso por encima de los cheques directos garantizados, y si bien continúan siendo de preferencia ante los avalados, muestran una convergencia similar a la de las cauciones.


Quienes deseen acceder a un mayor nivel de rendimiento utilizando cheques patrocinados deberá tener en cuenta que la oferta de los mismos es considerablemente más limitada y se encuentra mayormente circunscripta a plazos más largos, particularmente de entre 90 y 180 días.

Entrada de dólares para financiamiento ayudó a las reservas EMILCE TERRE

Ingresaron más divisas de las que salieron en el primer semestre de 2016, facilitando una acumulación neta de reservas internacionales en poder del BCRA por casi U$S 5 mil millones. Sobresale, sin embargo, la entrada de capitales destinados a financiar al sector público y a las colocaciones financieras; el sector privado no financiero...

Esta semana el BCRA publicó los números del balance cambiario para el segundo semestre de 2016, dando cuenta de una profundización del déficit corriente que resultó más que compensado por el superávit de la cuenta capital y financiera, permitiendo la acumulación de reservas internacionales por transacciones de casi 5 mil millones de dólares, la más vultuosa para un primer semestre desde el año 2007.

Del lado de la Cuenta Corriente, el déficit del primer semestre del año resultó un 300% mayor en términos absolutos al registrado en el mismo período del año anterior, y se explica fundamentalmente por el pago de intereses y la remisión de utilidades, dividendos y otras rentas al exterior. 

En efecto, el balance de transferencias por mercancías que resulta del cobro por exportaciones menos pago por importaciones de bienes no muestra variaciones sustanciosas respecto a los últimos años. En relación a los primeros seis meses del 2015, el superávit de esta subcuenta aumentó un 13% hasta los 5.774 millones de dólares. El déficit de la subcuenta servicios, así mismo, creció un 29% hasta los 4.749 millones con una destacable mayor incidencia de todo lo que es la salida de fondos para el pago de regalías, patentes, marcas y derechos de autor luego de las flexibilizaciones normativas. 

En comparación con las últimas dos, la subcuenta rentas incrementó su déficit en 170% y siendo además la que mayor peso tiene a la hora de explicar el resultado del balance corriente, al acumular un déficit de u$s 9.795 millones. Ello se explica mayormente por el pago de servicios de deuda pública nominada en moneda extranjera y por el giro de utilidades, dividendos y otras remesas al exterior que, flexibilización mediante, aumentaron casi un 1200% hasta acercarse a los 1.500 millones de dólares entre enero y junio. 

Un capítulo aparte por la importancia que tiene como generadora de divisas para nuestro país lo merecen las exportaciones del sector oleaginosas, aceites y cereales, que en el segundo trimestre del año sintieron el impacto del retraso en los embarques programados, producto de las condiciones climáticas que afectaron al cultivo al momento de recolección. 

Por otro lado, algunos cambios reglamentarios permitieron retrasar la liquidación de divisas provenientes de estas ventas al exterior incluida la resolución de la Secretaría de Comercio que amplió mediante la Resolución N° 91/2016 los plazos para cumplir con la obligación de liquidar los cobros de las exportaciones de bienes. Además, las comunicaciones A-5885 del 14/01/2016 y la A-5899 del 04/02/2016 eliminaron el plazo de 15 días a partir de la fecha en que fueron desembolsados los fondos en el exterior para la liquidación de cobros, anticipos y prefinanciación de exportaciones, de aquellas operaciones sujetas a la obligación de ingreso y liquidación en el mercado de cambios. Simultáneamente, se eliminó el plazo de 10 días para la transferencia a cuenta de corresponsalía de estos fondos a partir de la fecha de percepción de los mismos en el exterior, según consigna en su informe la autoridad monetaria.

Financiando el déficit por cuenta corriente, el superávit por cuenta capital en el primer semestre del 2016 aumentó un 172% respecto al mismo período del año anterior, alcanzando los u$s 13.126 millones. Considerando el movimiento de capitales desde la salida de la crisis del 2001, es la primera vez que este rubro del balance cambiario registra un ingreso neto de capitales tan abultado. 

La principal contribución a tal superávit se la lleva la cuenta “Otras operaciones (netas) del sector público” que con un incremento del 900% respecto al mismo período del año anterior llegó a sumar u$s 13.693 millones entre enero y junio de 2016. Se destacan en las operaciones del segundo trimestre, post acuerdo con los “fondos buitres” y flexibilizaciones en el control de cambios que permitieron incrementar las posibilidades de tomar nueva deuda en el exterior, los ingresos de fondos por emisiones de títulos y letras del Gobierno Nacional por unos u$s 18.400 millones, principalmente vinculadas al pago del acuerdo con los tenedores en litigio, y de gobiernos locales por unos u$s 3.200 millones.

La inversión directa de no residentes, por su parte, aumentó un 81% hasta los u$s 1.290 millones para el primer semestre del año respecto al 2015, mientras que la inversión de portfolio de no residentes subió más de un 2.700% a 869 millones. En conjunto, la parcial desregulación del mercado único de cambios cambiario facilitó que en el segundo trimestre del 2016 las inversiones netas no residentes cuadripliquen los ingresos del mismo período del año previo y registren un máximo histórico de u$s 1.473 millones.

A nivel sectorial, según consigna el Banco Central, se destacaron las colocaciones en los sectores de comunicación, petróleo, industrial automotriz, alimentos bebidas y tabaco y productos minerales no metálicos. Para las inversiones en cartera, en cambio, sobresalen las colocaciones correspondientes a ofertas públicas de acciones de grupos locales, vinculadas a la reducción del requisito de permanencia de 365 a 120 días, la suspensión del depósito no remunerado por un año y la libre salida para todo nuevo ingreso de fondos externos.

Como contraparte el sector privado no financiero compensó parcialmente la entrada de capitales inversores con una formación neta de activos externos por 5.996 millones de dólares en lo que va del 2016, casi el doble del registrado entre enero y junio del año anterior. Concomitantemente con el levantamiento del cepo cambiario, la denominada “fuga de divisas” de los ahorristas particulares se ha acentuado, alcanzando su nivel más alto para un primer semestre en cinco años. La mayor parte de las compras de billete de moneda externa, además, la realizaron los pequeños ahorristas.

Como resultado de las entradas y salidas de divisas durante el período bajo análisis, el Banco Central ha acumulado reservas por casi 4.008 millones de dólares, llevando el stock al 30 de junio a u$s 30.507 millones.​

 
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